Título original: Diablo III: The Book of Cain.
Edición: 148 págs. Panini, mayo 2012.
Precio: 29,95 €.
Traducción: -.
Temática: Fantasía oscura, ilustración, diario.
Correlación: Independiente. Recomendable haber jugado a los videojuegos Diablo y Diablo II.
Tratar de definir a estas alturas lo que significa el universo Diablo es como intentar explicar lo que ocurre si dejas de respirar. Diablo ha marcado a toda una generación de jugadores de PC desde su lanzamiento allá por 1996 de mano de Blizzard Entertainment. Desde entonces la popularidad de su universo ha ido en aumento con la aparición de novelas, algún juego de rol, merchandising diverso, e incluso dos juegos de ordenador más, Diablo II y su expansión Lord of Destruction. Ni que decir tiene que la aparición de estos dos últimos programas volvió a lanzar a la fama el mundo de juego ideado por Blizzard hacia cotas más altas, convirtiéndose en todo un referente del mundillo de los juegos de tipo hack'n slash con componentes de rol, hasta el punto de ser un modelo a imitar por otras compañías de videojuegos que aportaron sus propios productos, enriqueciendo un mercado que ofrece el mismo tipo de juego pero con diferentes añadidos o alternativas en mundos totalmente diferentes. La prueba de ello son los recomendables Sacred o Torchlight, por poner un ejemplo. Con la reciente salida de Diablo III, más de diez años más tarde, la popularidad del entorno de juego vuelve a estar en alza, con millones de jugadores pendientes de los nuevos personajes, los nuevos entornos y las nuevas búsquedas a realizar en Santuario y más allá.
El mundo de juego de Diablo aboga por la fantasía épica más oscura, también conocida como dark fantasy. Lejos de batallas en los que los héroes luchan por un bien mayor con grandes dosis de esperanza, la ambientación se centra a su vez en los peligrosos viajes de diferentes personajes que simbolizan el papel de los héroes en un mundo decadente, peligroso hasta lo indecible, amenazado constantemente por las presencias malignas del inframundo, personalizadas aquí por la figura de Diablo, máxime archivillano de todo el juego y quien da nombre a la marca.
Pero entre tanta maldad y oscuridad siempre habrá un mentor, una figura sabia que posee conocimientos arcanos, legendarios o míticos sobre eras pretéritas del mundo, e incluso información privilegiada sobre las distintos objetos que nos ayudarán en nuestra empresa, las pruebas o enemigos contra los que habrá que luchar en el peligroso ascenso -o caída- del héroe. El papel de ese mentor recae en Deckard Caín, el único superviviente de la dinastía Horadrim, dinastía que por cierto tuvo un papel crucial en la derrota de los demonios mayores durante la gran guerra del mundo de Santuario.
Caín, que siempre ha jugado un papel especial en los juegos de "Diablo" desde aquella lejana primera entrega, más tarde en Diablo II, cuando acudimos a su rescate en el destrozado pueblo de Trístan, posee un diario que ha llegado a nosotros bajo el título El libro de Caín, que ahora tenemos entre nuestras manos. Dicho volumen, narrado en primera persona, puede leerse como una fuente repleta de conocimientos, escritos de puño y letra por el propio Deckard Caín, que arrojarán luz sobre distintos aspectos que atañen a la propia ambientación del juego, desde historia antigua, pasando por información privilegiada de los diferentes tipos de demonios, personajes importantes, objetos o ciudades de relevancia. Un complemento, merchandising literario, de uno de los mundos más populares de juego de los últimos años.
La edición española de Panini es idéntica a la americana de Insight Editions, en tapa dura acolchada:


La portada de El libro de Caín representa la efigie del todopoderoso Diablo. La cubierta posee además relieves que le dan un aspecto más real al tomo. No podemos dejar de mencionar al diseñador del libro, Jason Babler, tampoco al redactor de los textos Flint Dille (y no Richard A. Knaak, como creímos en un principio).
Para mayor verosimilitud, los bordes de las páginas están serrados, como podemos apreciar en la fotografía de arriba, dando un aspecto de avejentado que le sienta muy bien al libro.
Así comienza la lectura del libro, con una cita: "Prestad atención y dad testimonio de las verdades aquí reunidas, pues son el último legado de los Horadrim".
Los títulos de presentación con el logo oficial de Diablo III, motivo por el cual se ha lanzado este libro.
Vamos ahora con diversas fotografías del interior:

El libro se inicia con una carta del propio Deckard Caín a su sobrina Jeah, que es a quien realmente va dirigido el libro.
Las ilustraciones del volumen son a todas luces impresionantes. Decir que todas mantienen un reducto de calidad uniforme, sin bajones en ninguna de ellas, al contrario de lo que suele ocurrir en muchos de los productos de este tipo, especialmente cuando son varios los ilustradores colaboradores. En este caso se ha cuidado el producto al máximo con un aspecto visual potente y atractivo al primer vistazo. Los ilustradores colaboradores son: Brom, Mark Gibbons, Jim Gurney, John Howe, Alan Lee, Iain McCaig, Jean-Baptiste Monge, Petar Meseldzija y Adrian Smith.
Arriba podemos ver a Baal, Señor de la Destrucción, un viejo conocido del juego.
Como no, no podía faltar el mismísimo Diablo, Señor del Terror, en persona.
Al tratarse de un diario, de vez en cuando podemos observar anotaciones como estas. El nombre del arcángel Tyrael, una de las figuras más importantes del juego, remarcado por el propio Caín.
También podremos encontrar anotaciones diversas como la que puede verse en la fotografía, pequeños apéndices de información sobre diferentes aspectos. En este caso, Los petroglifos de neztem.
Una de las grandes villanas de Diablo II, Andariel, Doncella de la Angustia.
Una imagen de Tyrael, Arcángel de la Justicia.
Otro miembro del bando de la luz, Auriel, Arcángel de la Esperanza.
Y otro más, Malthael, Arcángel de la Sabiduría.
Unos apuntes sobre la creación de Santuario, extraído de los Libros de Kalan...
Una ilustración sobre "el descubrimiento de Santuario"...
Algunos objetos conocidos por los jugadores de "Diablo", como el Bastón Horádrico, el Malaise Horádrico y el Cubo Horádrico, compañeros de aventuras en Diablo II.
Apuntes sobre la historia moderna de Santuario, "La oscuridad cae sobre Trístan"...
El libro finaliza con algunos apuntes sobre otras regiones de Santuario, como por ejemplo Entsteig, situado al norte de los densos bosques de las Tierras Salvajes de Sharval.

La única pega que podemos achacar a la edición española es la cinta que envuelve el volumen, portadora del título del mismo. Va a ser difícil removerla -puede que imposible-, ya que parte de ella se encuentra debajo de la carta que mostramos en la siguiente fotografía, que a su vez se encuentra pegada al lomo (sí, con parte de la cinta entre medias).
Sin dicha cinta el volumen adquiere un tono más realista, aunque con ella es igualmente disfrutable.

Al final del todo encontramos una carta cerrada mediante un sello que no nos hemos atrevido a romper. ¿Qué contendrá? Esto queda ya a disposición de los lectores por descubrirlo.
En conclusión, Diablo III: El libro de Caín es un magnífico complemento para los jugadores de "Diablo", igualmente un producto excelente para todos los amantes de los libros ilustrados. Se le sacará más jugo si se es conocedor de la fantasía oscura de "Diablo", pues abunda en detalles que recrean parte del mundo que describe. Gran parte del peso del volumen recae en la gran cantidad de ilustraciones que acompañan los textos, de enorme calidad, normalmente a media página. Otro tanto para la calidad del papel, que simula el viejo papiro de los tomos antiguos, así como el borde de las páginas. La pega que podemos llegar a verle es el detalle que comentamos más arriba, el de la cinta con el título, díficil (por no decir imposible) de extraer, sumado a su precio un tanto elevado para los tiempos que corren, pero que todos los fans de "Diablo" pagarán con gusto por tener un libro como este junto a su edición física de Diablo III, o bien al lado del ordenador a modo de tomo de consulta.
Diablo is back.