Mi espada, mi conjuro.
La puerta. Magia.
La mazmorra. Un troll.
Nos gusta la fantasía

"Sabe, oh príncipe, que entre los años en que los océanos anegaron Atlantis y las resplandecientes ciudades [...] hubo una edad no sonada en la que brillantes reinos ocuparon la tierra como el manto azul entre las estrellas."

LA

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junio 28, 2015

LGBT en la literatura fantástica

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La homosexualidad en la literatura de fantasía es uno de los recursos habituales, y la prueba está en que hay muchos ejemplos notorios dentro del género.



La palabra "normalidad" es a veces una palabra disonante y nunca nos ha gustado demasiado en el colectivo LGBT (siglas para designar a las personas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales). Parece implicar “homogeneización” y el hecho de que haya gente a la que podríamos considerar normal y gente que no encaja en tal definición pero aspira, o debería aspirar, a encajar. Es una idea triste, y tristemente más extendida de lo que parece: a su alrededor giran muchas de las críticas al Pride —que ahora celebramos— tanto desde dentro como desde fuera. A menudo vienen a decir que uno puede ser lo que quiera y expresarse como quiera siempre que no se note demasiado, en la intimidad del hogar. Las críticas a una carroza de Drags —"dar mala imagen del colectivo", "fomentar estereotipos"— raramente las encontraremos aplicadas a otras actividades tales como las que siguen a la victoria de un equipo de fútbol o las que llenan las calles en Semana Santa, y menos desde sus propios participantes. Debe ser que las orquestan colectivos menos acomplejados que el nuestro.

Es aquí donde entra el Orgullo: para quitarse los complejos se recomienda dejarse ver en un despliegue vitalista que afirme la existencia de otras formas de vivir y amar que escapan de la visión tradicional. Visibilidad y reivindicación son, han sido y deberían ser, los dos puntales del evento, que a veces flaquea decantándose por lo comercial y olvida su espíritu original.

Es esa palabra y en este contexto, "visibilidad", la que prefiero a "normalidad". El Pride es un ejercicio de visibilidad: es un "aquí estamos, formamos parte de la sociedad". Y del mismo modo, uno aspira a que un ejercicio similar se extienda al arte y a la cultura, que son reflejo de la sociedad. Cuando lo hace es la muestra de un cambio en la forma de pensar que atestigua el resultado de la lucha reivindicativa. Y lo hace, lenta y trabajosamente, a menudo de forma errónea, casi paródica, o con el único objetivo de cumplir un cupo de diversidad o generar un choque, una sorpresa. Pero a veces —en series como Cucumber, Transparent o Sense8— el enfoque es el correcto, el resultado esperanzador y con algo aparentemente tan trivial (el arte es el reflejo de la sociedad, la sociedad es el reflejo del arte), el objetivo que perseguimos desde el 28 de junio de 1969 y por el que salimos a las calles en estas fechas parece más cercano.


De literatura LGBT, centrada en esta temática y dirigida a un público LGBT hay mucha, de muy variada calidad (normalmente no muy alta) y se puede encontrar con facilidad en librerías especializadas (enlazaré alguna al final del artículo). Puesto que va dirigida a este público realmente no cumple con la búsqueda de visibilidad que comentaba, aunque sí cumpla otros objetivos.

Lo interesante es encontrar personajes LGBT o temáticas LGBT en la literatura general, la dirigida a otros públicos. Como en La Espada en la Tinta nos ocupamos del género fantástico, nos ha parecido una buena iniciativa proponer algunas obras que cumplan estas condiciones. No aquellas que como "Canción de hielo y fuego" introducen algún personaje homosexual o bisexual de forma anecdótica, por muy interesantes que sean (y Oberyn lo es mucho) sino obras donde gocen de un papel protagonico. Al fin y al cabo, en la fantasía épica la heroína puede suspirar por la princesa.

Homosexualidad en la literatura fantástica

El personaje homosexual aún es una rareza, y desde luego no es ninguna sorpresa que en los clásicos fundacionales no haya ninguno. Tolkien, devoto cristiano y medievalista, sentó en las bases de la fantasía épica el amor casto entre Arwen y Aragorn, o Faramir y Eowyn. En la fantasía heroica o aventurera la cosa no era muy distinta: menos castidad, pero siempre en un marco heterosexual. En la ciencia ficción los autores estaban más interesados en desarrollar la tecnología que la sociología, y cuando se fijaban en ella solía ser en relación a temas políticos-económicos. En la actualidad las cosas deberían ser distintas, y sorprende que no sea así. El gay o la lesbiana aún son la excepción, no ya como protagonistas, sino incluso como secundarios. Ahí van un par de estas excepciones:


"El mensajero de la oscuridad" de Lynn Flewelling
Fantasía heroica con viaje iniciático y coming of age. Alec es un chico huérfano encerrado en la mazmorra de un señor norteño sin perspectiva alguna de sobrevivir hasta que un compañero prisionero resulta ser más de lo que parecía y escapan juntos. De mano de su mentor, aprende a desenvolverse como ladrón y espía, habilidades que les resultarán útiles cuando se vean mezclados, en tanto que agentes de la ciudad de Rhíminee, en un conflicto contra los practicantes de una magia antigua y mortal.

"El mensajero de la oscuridad" es una aventura de fantasía contemporánea, bien escrita, sin pretensiones de romper el género ni ser trascendente, una lectura agradable que recuerda a clásicos modernos como "Añoranzas y pesares" de Tad Williams o la "Saga de la Fractura" de Raymond E. Feist, cuando la fantasía podía recurrir a magos, pícaros, no muertos y elfos sin tener que disculparse por "falta de originalidad". En España se han editado los tres primeros tomos de una serie de siete. Los dos primeros constituyen un arco argumental completo y por tanto son autoconclusivos. Es una lástima que no se tradujera el resto de la saga, quizás debido a que pasaron bastante desapercibidos. Lynn Flewelling es una activista feminista y LGBT estadounidense, y su intención al escribir esta serie era simplemente la de ofrecer al lector una aventura fantástica tradicional donde, simplemente, los protagonistas pudieran ser homosexuales.


Sólo el acero de Richard Morgan

Richard Morgan jugó en esta novela con los elementos típicos de la fantasía heroica (también un poco con los de la ciencia ficción) para presentar un personaje homosexual que es sin duda uno de los puntos fuertes del relato. Ringil, apodado "Ojos de Ángel", malvive en un pueblucho de mala muerte matando monstruos, hasta que es llamado para resolver un misterio en la ciudad donde antes vivía con su adinerada familia.

Sólo el acero, aunque forma parte de una trilogía (las dos siguientes entregas no han salido en español) se puede leer de forma independientente. En esta novela Morgan añade altas dosis de violencia, lenguaje explícito y sexo, pero eso no es lo más destacable: es la homosexualidad de su protagonista, llevada con una naturalidad sobresaliente, lo que sin duda nos hace recordar que estamos ante un personaje bien construido, cuyas experiencias están condicionadas por su orientación sexual (esa misma preferencia sexual bastante peso en el relato), pero que sin embargo no alteran en modo alguno la actitud de un guerrero (espada mágica incluida) de su talla: alguien que participó en una importante batalla del pasado que vivió para contarlo, aunque las consecuencias no hayan sido menos épicas de lo esperado.

Literatura fantástica con personajes bisexuales

La bisexualidad sufre un grave problema de incomprensión; para muchos —incluso dentro del colectivo LGBT— no es más que un estado transitorio entre la heterosexualidad y la homosexualidad. El bisexual —dicen— es aquel que bascula entre hombres y mujeres a voluntad o por capricho, en una fase vital de indecisión hasta que tarde o temprano se decida por unos u otros. Esta es una visión muy simplista y fundamentalmente errónea que la ficción podría ayudar a corregir. O no, dado que si bien aún podemos encontrar ejemplos de con personajes homosexuales, es difícil encontrar bisexualidad en la literatura fantástica, como por ejemplo:


"La saga de la Ribera" de Ellen Kushner

La de la Ribera es una saga de fantasía cuyo contenido fantástico está bajo mínimos. Solo en su tercer tomo hace su aparición algo de magia. Por lo demás, sus únicos elementos fantásticos son el que se sitúe en un mundo ficticio, en una sociedad dieciochesca de nobles y truhanes embarcados en intrincadas conspiraciones que a menudo requieren del servicio de duelistas y asesinos. Es una lectura sofisticada, más centrada en los diálogos y el ingenio que en la acción (pese a que los títulos sugieran constante cruce de espadas). 

Los tres volúmenes publicados en español (A punta de espada, El privilegio de la espada y La caída de los reyes) son autoconclusivos e independientes: comparten el mismo emplazamiento y algunos personajes del elenco, pero se pueden leer de forma individual sin problemas. En todos —sobre todo el primero y el tercero— hay relaciones homosexuales y bisexuales, que se viven con mucha más normalidad de la que correspondería si se situaran en la misma época y en nuestro mundo. Es una de esas sagas que dividen radicalmente al lector_ se la ama o se la odia. En gran parte debido a los personajes —Richard, Alec, la duquesa de Tremontaine—, todos de moral ambigua (Richard es un asesino, Alec un vividor amante del conflicto y Diana de Tremontaine una conspiradora) y muy humanos en sus deseos, odios y chiquilladas. Para muchos resultarán un elenco insoportable, otros los disfrutaremos.


"Las crónicas vampíricas" de Anne Rice

He tenido dudas de si incluir aquí esta saga, aunque para muchos sea de los primeros ejemplos de literatura LGBT que les viene a la cabeza. Es cierto que los vampiros que pueblan estas páginas son todos bisexuales, del primero al último: pero se podría debatir acerca de si se pueden considerar como tales cuando sus apetitos sexuales ya no son humanos y ya no giran entorno al sexo en sí. El deseo por individuos del mismo sexo o del contrario indistintamente basándose sobre todo en su belleza sugiere que para estos vampiros la frontera entre sexos ya no existe y lo único que importa es el aspecto. Sea bisexualidad o no, es innegable que por lo menos se le parece. Tan innegable como a la larga —cuanto más avanza la saga— aburrido: la idea de Rice del amor, del deseo y del romanticismo es bastante trasnochada y el desfile de vampiros emos perdidos en eternas crisis existenciales, suspirando por chicos y chicas delgados, delicados y artísticos, se hace pesado.

Aún así, la incluyo entre mis recomendaciones: leer los tres primeros volúmenes de las "Crónicas vampíricas" es buena idea, escritos como están en unos tiempos en los que Rice aún no había tenido ocasión de perderse en su propio laberinto de rancio romanticismo gótico.

Literatura fantástica con personajes transexuales

Lamento lo indecible que no haya más literatura de género fantástico con personajes transexuales, especialmente cuando hablamos de la necesidad de la visibilidad y que la transexualidad es la más incomprendida e injustamente tratada del LGBT.

En todo lo que he leído de ciencia ficción, terror y fantasía he encontrado poquísimos ejemplos que valgan. ¿Realmente no hay libros de género con personajes transexuales? El problema es que sí los hay, pero tratan el tema bajo unas condiciones que me plantean muchas dudas.


Tenemos la saga de la Cultura por ejemplo, del recientemente fallecido Iain Banks: ciencia ficción de primera calidad, sumamente recomendable. Cada libro es una gozada y cada uno es de lectura independiente. El trasfondo que todos comparten es el de la Cultura, una sociedad humana hiperavanzada que ha alcanzado la útopia perfecta —la mejor y más apetecible sobre la que he leído—, conviviendo con inteligencias artificiales y razas alienígenas en un futuro donde no hay dinero ni necesidad de trabajar ni problemas de superpoblación (se dispone de espacio infinito gracias a una tecnología que permite colonizar cualquier planeta o crear esferas/anillos Dyson). Todo lo que cualquier ciudadano quiera está a su alcance, incluyendo un cambio de sexo totalmente funcional. Dado que la enfermedad y la vejez también se han erradicado, cualquiera puede vivir tanto tiempo como quiera, y en tanto tiempo el aburrimiento lleva a muchos a cambiar de sexo simplemente como un modo de experimentar nuevas sensaciones. ¿Se puede considerar esta gente como transexuales? Seguramente no, pero la sociedad de la Cultura es una en que el género ya no tiene ninguna importancia y quizás el mismo término transexual ya no tiene sentido.


En otros ejemplos, como La mano izquierda de la oscuridad de Ursula K. Le Guin o Mundo anillo de Larry Niven vemos razas alienígenas que o bien cuentan con tres géneros, o con género intermedio que a veces puede inclinarse hacia lo masculino o hacia lo femenino indistintamente. Esta es la tónica más frecuent: mas que fijarse en la disforia de género y en como se plantearía en una sociedad avanzada, se especula sobre la existencia de un tercer género, o del género neutro a veces para explorar sus posibilidades, otras simplemente como un modo de mostrar lo exótico de razas alienígenas. La obra de Le Guin es muy recomendable si se tiene en cuenta que mas que transexualidad lo que explora es la disolución de las fronteras entre géneros.

Por ello el único libro que recomendaré directamente es uno donde es un personaje secundario el transexual, no el principal .Es lo más cerca que he encontrado a una novela de género fantástico con esta temática.


La joven ahogada de Caitlín R. Kiernan

Una de mis mejores lecturas del año pasado. Literatura de terror de primerísima fila, evocadora, poética, brutal cuando conviene. Muy experimental, la autora juega con la realidad y la percepción, mezclándolas hasta hacerlas indistinguibles. La protagonista, India Morgan Phelps, esquizofrénica, afirma con cinismo que es consciente de su propia demencia; quizás por ello a los fantasmas que empiezan a perseguirla tras un encuentro una noche oscura los ve más como una nueva experiencia que como una maldición. La relación que empieza con Abalyn, una chica transexual, se convertirá en su única ancla con la realidad. 

Esta novela destaca por muchísimas cosas: maravillosamente escrita, unos personajes profundos y entrañables, y una historia si bien confusa al principio —narrada a partir del diario de la protagonista, muy onírica— y adictiva como pocas. Ayuda el uso del método lovecraftiano de espolvorear hechos y mitos reales con otros inventados por la autora. El efecto, como H. P. Lovecraft sabía muy bien, es el de dar mayor sensación de verosimilitud a la historia. La relación entre India y Abalyn es creíble e inspiradora, y así como en otros temas la novela divaga un poco, es diáfana y realista cuando se trata de lo que surge entre ambas.

Conclusión

Espero que estas recomendaciones os resulten útiles; os interese o no el tema LGBT, se trata en todos los casos de obras muy buenas, meritorias, y no tan conocidas como para que resulte superfluo comentarlas. En inglés hay aún algunos ejemplos más, como la saga de "The Last Herald" de Mercedes Lackey, donde el protagonista es un joven mago homosexual que se enfrenta a la constante desaprobación de su padre, o The Archivist de Gill Alderman, obra de ciencia ficción que explora una sociedad matriarcal desde el punto de vista de un huérfano bisexual (en España se tradujo como La ciudad de Mahun pero está actualmente descatalogada. Y lo mismo con Dhalgren de Samuel Delany, obra de ciencia ficción de culto que explora infinidad de temas y experimenta con la sexualidad (bisexualidad, homosexualidad), el género, la psique o la percepción. Se trata de una novela muy compleja que en España publicó Ultramar dividida en tres tomos, hoy en día difíciles de encontrar.

¿Qué otros ejemplos de LGBT aplicado a la literatura fantástica se os ocurren?


Enlaces de interés

Enrenou (https://www.facebook.com/ActivismeEnrenou) / Activismo bisexual y otras identidades plurisexuales.
Arcopoli (http://www.arcopoli.org/) / Asociación de Lesbianas, Gays, Trans, Bisexuales + Heterosexuales de las universidades Complutense y Politécnica de Madrid.
FELGT (http://www.felgtb.org/) / Federación estatal de Lesbianas, gais, transexuales y Bisexuales.
Cultura Trans (http://culturatrans.org/) / Asociación por la visibilidad transexual, transgénero e interesexual.
Asociació universitaria Sinvergüenza (http://www.sinver.org/) / Asociación universitaria de activismo LGBT.
Lesbicat (https://lesbianesacatalunya.wordpress.com/tag/lesbicat/) / Comunidad de mujeres Lesbianas, bisexuales y pansexuales de Catalunya.
Antinous (http://antinouslibros.com/catalog/) / Librería LGBT Barcelonesa con tienda online.
Cómplices (https://www.libreriacomplices.com/) / Librería LGBT Barcelonesa con tienda online.

21 comentarios

En la saga de Geralt de Rivia si mal no recuerdo hay un personaje que es homosexual (una de las hechiceras) y otro que es bisexual.
También en El Nombre del Viento aparece otro personaje homosexual.
La consideración de no destripar ninguna trama ni decir spoilers me impide dar más detalles. Un saludo.

Creo que el único libro en el que aparece la temática gay, escrito muy seriamente, es CIUDAD DE BRUJERÍA, octavo libro de la saga Darkover de Marion Zimmer Bradley. Me parece recordar que es una mezcla de ciencia ficción y fantasía en el que la sociedad es matriarcal los matrimonios son entre mujeres y el hombre solo tiene la función de procrear, no me acuerdo mucho, en el libro esta mas desarrollado y me gustó bastante.

Yo lo único que he leido es precisamente la mencionada El Mensajero de la Oscuridad y guardo un enorme gran recuerdo de Alec de Kerry y Seregil de Rhíminee. Cuando leí el primer libro me sorprendió gratamente porque fue algo nuevo y sorprendente encontrar una pareja homosexual de protagonista.
No obstante en mi opinión este tipo de temas no creo que deban ser algo a reivindicar dado que una obra no es mejor ni peor por tener personajes que representen otra opciones sexuales.
Está bien y si los hay es completamente perfecto en la medida de que en el mundo real lo hay y estos mundos de fantasía pueden reflejarlo, pero tampoco podemos dar la vuelta a la tortilla y empezar a criticar otros libros o autores que nunca jamás hayan incluido a personajes gays en sus historias, bien por la época en la que le haya tocado ser escritos o bien porque simplemente el autor no lo ha considerado.
La sexualidad en un libro debe ser parte natural de la historia, no el detonante ni lo principal porque ante todo estos libros no van de eso.

Lo de incluir personajes transexuales... vamos a dejarlo. En este caso yo respeto lo que haga cada cual, pero sencillamente no lo entiendo. Considero que la clave de la felicidad es que cada cual se acepte como es y no me sirve eso de que alguien crea que no ha nacido con el cuerpo o sexo que le corresponde. Acéptate y quiérete como eres porque si tu eres hombre y crees que deberías haber nacido mujer sinceramente en ese caso sí que creo que tienes un problema lo mismo que el bajito que odia haber nacido tan pequeño porque no puede optar a ser pivot en la NBA, lo cual es su máxima ilusión. Mira pues lo siento mucho, aguántate y búscate otra pasión porque seguro que dentro de ti hay algo en lo que eres el mejor, pero lo estás dejando escapar lamentándote por lo que no tienes. Tenemos que buscar valorar lo que tenemos, no lo que nos falta.
Además, si existiese en este mundo un poder mágico por el cual el cambio de sexo fuese perfecto pues sería de lujo, pero es que no se si os habeis dado cuenta que las operaciones no quedan bien. El proceso de hormonación es imperfecto y al final el resultado deja mucho que desear. Ningún hombre queda como mujer y ninguna mujer queda como hombre y al final me temo que lo que hacen es destrozarte.
No hay que caer en el error de ser políticamente correctos en todo.

Cathaysa PG, tenía la sensación de que en Darkover tenía que haber algo, pero no he leído nada de la saga :) ¡gracias!

Tildoras, sobre la primera parte de tu comentario, es lo que ya digo en el artículo: no estamos hablando de libros de temática LGBT, sino de libros donde aparezca de forma natural, y no sea necesariamente parte central de la trama. No estamos criticando a nadie que no incluya personajes LGBT (e incluirlos es cosa cada vez más frecuente; ahora mismo me he acordado de un personaje en la saga de Tad Williams "Shadowmarch") sino apuntando series donde éstos tengan un papel un poco más protagonico.

Sobre la segunda parte (sobre la transexualidad); efectivamente no lo entiendes, y tu enfoque no podría ser más erróneo. Por tanto, sí, mejor vamos a dejarlo ^^

Mi enfoque es el que es Nyarla, uno nace como nace y punto. Yo nací como alguien absolutamente incapacitado para cantar ¿debo deprimirme o angustiarme entonces por no poder ser cantante? Así que no me trates como idiota o retrógrado por no entender la postura de aquellas personas que deciden cambiar de sexo. Creo que malinterpretas por completo mi comentario y lo ninguneas de paso.
El tema de la segunda parte de mi comentario no es que yo lo entienda o no, no es un comentario de intolerancia ni nada parecido, sino un mensaje positivo que pretende insuflar valor a cada uno para quererse tal y como se es y a no lamentar lo que no se tiene.
Luego como añadido apunto que además las operaciones de cambio de sexo ofrecen un resultado que deja mucho que desear y te pueden arruinar la vida más que arreglártela.

Así que eres libre de estar de acuerdo o no con lo que he dicho, pero por favor no decidas por tí mismo como juez, jurado y verdugo si estoy errado.

Creo que de decir que tu enfoque es erróneo te lo puedo decir yo y cualquiera que esté minimamente informado sobre el tema: tu comparación con "el bajito que quiere jugar en la NBA" es absurda. Tu opinión, con todos mis respetos, es la típica del que desde fuera opina sobre un tema muy complejo sobre el que no tiene ni idea.
Y en este sentido, mi comentario también es positivo: es una invitación a la reflexión e incluso a investigar un poco.

P.S. Sin entrar específicamente en el tema de la transexualidad, lo de "Uno nace como nace y punto" ya es de por sí una afirmación sumamente arriesgada.

"El mensajero de la oscuridad", temas LGBT aparte (aunque Seregil y Alec son demasiado amor *o*), es una saga muy recomendable. Tradicional, como dices, fantasía a la antigua usanza, pero con un encanto especial para los nostálgicos del género.

Muy interesante tu artículo. De los mencionados he leído 'El mensajero de la oscuridad' (muy recomendable como saga de fantasía pura y dura), algunos de Darkover, de Ursula K. Le Guin.... Querría añadir uno de CiFi que leí hace bastante tiempo, en el que el/la protagonista se sometía a cambio de sexo en función del momento en que vivía: 'Playa de acero' de John Varley.

Es obvio que los tiempos cambian y evolucionan y asi ciertos tabúes van desapareciendo.
Yo que tengo 40 tacos si me hubieran dicho que los gays podrían casarse hubiera alucinado. Y no digo ya mis padres o mis abuelos que aun siendo liberales no les encajaría en el esquema. Todo va progresivamente y poco a poco aparecerán obras y personajes gays o bisexuales y ect... mas comúnmente.
Si en novelas fantásticas de décadas pasadas incluían racismo, ignorancia de temas vitales o como lei en una novela como dos secundarios discutían de como apalizar mejor a sus respectivas mujeres(eso si el protagonista alucinaba) Es lógico que la sensibilidad y empatía cambie. En los años 60 se sometia a electroshocks para "curar" la homosexualidad
y no digamos que ojala solo falta de mención en los libros. Ya que en ciertos países se castiga las relaciones "no-normales" con cárcel o ejecuciones. Menos mal que en muchos países ha caído esa barrera y se empiezen a aceptar como algo cotidiano

Me encanta que escribieran un artículo sobre el tema, es algo que aún falta continuar visibilizando.

Por cierto un pequeño error: Los protagonistas del Mensajero de la Oscuridad no son homosexuales, sino que bisexuales ;)

La novela "La atalaya" de Elizabeth A. Lynn es también un buen ejemplo de fantasía con un importante contenido de homosexualidad. No en vano, la autora es lesbiana reconocida; eso hace que la condición sexual sea algo tratado con mucha naturalidad e inteligencia en el relato. Lástima que a día de hoy la novela esté un poco complicada de encontrar.

De las aquí mencionadas sólo he leído la Saga de la Ribera, y la odié. No porque tuviera personajes homosexuales, sino porque me vendieron una novela épica de espadachines cuando sólo hay dos peleas a espada en toda la novela, siendo el resto una serie de rencillas personales por amoríos con hombres. Reconozco que me sorprendí al ver personajes homosexuales, pero la novela se me hizo insoportable.
No tengo nada en contra de la homosexualidad de los personajes, y creo que saber combinar ese aspecto con otros matices de personalidad es señal de calidad. Por cierto, Loren, se te ha olvidado mencionar que Ciri, de la saga Geralt de Rivia, es lesbiana (o como mucho bisexual)

Buenas, Geek Furioso.

El autor del artículo es Nyarla, no yo. XD Pero sí, es cierto que aparecen diferentes opciones sexuales en la saga de Geralt de Rivia, pero bueno, era cuestión de poner algunos ejemplos, no todos. Ahí están por ejemplo los de CdHyF, por eso era mejor poner algunos y dar pie a conversaciones como estas.

Es una lástima que la saga Nightrunner no esté totalmente traducida, de verdad quisiera seguir las aventuras de Alec y Seregil.

Un autor que no podría haber faltado en este artículo es POPPY Z. BRITE (recomiendo La música de los vampiros), ahora llamado Billy Martin, porque es un hombre transexual. No voy a opinar acerca de lo que leí en otros comentarios acerca de la transexualidad ya que me parecen completa y lamentablemente desacertados.

También recomiendo El señor de la noche, de Tanith Lee, una obra preciosa.

Una autora muy comprometida con cuestiones de género, como dijeron por ahí arriba, es Ursula K. LeGuin. Su obra "más LGBTI" es La mano izquierda de la oscuridad, perteneciente a la saga Ecumen, que trata de una sociedad hermafrodita.

Y si les interesa la literatura juvenil, yo soy editora de una pequeña editorial online de literatura infantil LGBTI y hace poco publicamos nuestra primera novela de fantasía, llamada La otra orilla del abismo, que se puede descargar gratis. Los invito al facebook, allí pueden descargarla de forma gratuita: https://www.facebook.com/Laotraorilladelabismo?fref=ts

Hola, Sofía Olguín :)
¡Completamente de acuerdo en lo que dices! Poppy Z. Brite me gusta muchísimo más que Anne Rice, por comparar dos sagas de vampiros. Estuve dudando de si incluirla, pero me pareció que cinco recomendaciones - mas las que pudierais aportar los lectores - eran suficientes."El arte más íntimo" también gira entorno a una relación LGBT, aunque es una lectura tan cruda que no resulta apta para todos los estómagos :)

El proyecto editorial que comentas me interesa mucho, visitaré el enlace que nos pasas.

Sería interesante que echarais un vistazo a La Corte de los Espejos de Concepción Perea. Tiene una posición muy... natural al respecto de la homosexualidad y la bisexualidad. La palabra es "natural", es todo muy dado por sentado.

¡Hola!
¡Me encanta este artículo! No tenía ni idea de que el prota de Maleficio fuera gay! Si ya tenía ganas de leerla, ahora más porque para mi personajes lgtb+ en una novela siempre son un plus.
Voy a añadir Captive prince, que es una trilogía, el 3° falta por salir,que he leído hace poco, y me ha enamorado. Va más de intrigas palaciegas y una relación de amo, que es un príncipe, y esclavo, ¡quien también es un príncipe! Pero del reino con el que acaban de firmar la paz...
¡Espero que lo traduzcan pronto al español!
Un besito y gracias por esta entrada, ;). ¡Y vuestras recomendaciones comentaristas!
Esther.

*Con 'Maleficio' me refería al de 'Solo el acero' xD que me he liado con el título en inglés.

Como no puedo borrar el anterior, ni editar el 1º...: me he confundido con Malice y Solo el acero, como tienen una portada muy parecida creía que era el mismo libro, :S.

En "Las Nieblas de Avalon" de Marion Zimmer Bradley tenemos la historia del rey Arturo contada por las mujeres que fueron parte de su vida (Morgana, Ginebra, Viviana, Igraine, Morgause) y se insinúa que Arturo y Lancelot podrían (además de amar a Ginebra como ya se sabe) estar enamorados el uno del otro. Incluso la protagonista, Morgana, se permite un poco de diversión lesbia aunque lo de Arturo y Lancelot es mas profundo creo yo.
También esta la trilogía de "El descubrimiento de las brujas" donde Diana Bishop, la bruja protagonista, ha sido criada por su tía bruja y la novia de esta.

Muy buen artículo, Nyarla. Bien elaborado, y supongo que dadas las pocas obras que puedan constituir un referente en este aspecto, no habrá sido fácil documentarlo.

Una pena lo de 'Sólo el acero'... me habría gustado ver su continuación, a ver si algún día se animan a sacar los dos siguientes.

Aparte de Le Guin, que en sus obras maneja un concepto antropológico de la sexualidad enormemente interesante, tampoco conozco muchos más autores que se acerquen al tema, más allá de incluir algún que otro personaje gay.

Sin embargo, un personaje que me gustó mucho y que aparentemente era homosexual es Mikhon Tiq, el mago de la saga de Tramórea de Javier Negrete. Digo aparentemente porque sólo he leído por ahora la primera parte -La Espada de Fuego- y ahí el autor apuntaba a este aspecto sin ser del todo explícito, pero en las siguientes creo que sí se aclara definitivamente. A ver si este verano me leo El Espíritu del Mago, que tengo muchísimas ganas de continuar la saga.

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