Mi espada, mi conjuro.
La puerta. Magia.
La mazmorra. Un troll.
Nos gusta la fantasía

"Sabe, oh príncipe, que entre los años en que los océanos anegaron Atlantis y las resplandecientes ciudades [...] hubo una edad no sonada en la que brillantes reinos ocuparon la tierra como el manto azul entre las estrellas."

LA

en la tinta

Mi espada, mi conjuro. La puerta, magia, Igni. La mazmorra,
un troll. El mundo. Nos gusta la fantasía.


- La fantasía es la poción mágica de la literatura -

Nuestra
definiciónde
Fantasía

Dícese de tener la espada a mano y el conjuro aprendido, abrir la puerta a ganzúa, recorrer las mazmorras, enfrentarse al troll, al gnoll y al conjurador de la torre. Explorar un universo imaginario... o no.

Russ Nicholson

El editor
recomienda

Literatura

Neil Gaiman retrata la mitología nórdica en su próximo libro

Todos los trabajos del autor británico están influenciados por las diversas mitologías de la humanidad, entre ellas la nórdica, por lo que es natural que su nuevo trabajo sea precisamente un análisis novelado de los mitos nórdicos.

También
en Twitter

Publihechizo

Publihechizo

Mi espada, mi conjuro. La puerta, magia, Igni. La mazmorra, un troll. El mundo. Nos gusta la fantasía en todas sus formas.

Literatura

‘La Espada de la Verdad’ sigue adelante con ‘The Nicci Chronicles’

Ahora que Terry Goodkind ha cerrado la saga principal, es hora de que Nicci tome el relevo.

Por Grayskull

Dark Horse publicará las tiras cómicas de ‘He-Man y los Masters del Universo’

El sello del caballo negro recupera y recopila en primicia las tiras cómicas de He-Man.

Reinos Olvidados

El elfo oscuro Drizzt Do'Urden vuelve pronto

El drow y los Compañeros de Mithril Hall viajan de nuevo hasta Gauntlgrym para buscar a un viejo amigo.

Literatura

Ediciones B publicará novelas de The Expanse

Tras el éxito de la serie en el canal SyFy, la colección Nova publicará al menos el primer libro de la saga escrita.

Las últimas novedades

Grimorio de novedades

diciembre 18, 2013

Entrevistamos a David Hernando: "Superman fue lo que fue gracias a sus autores"

Compartir


David Hernando es director editorial de Planeta DeAgostini Cómics y también el autor de varios ensayos que tienen que ver con el mundo del cómic como Batman: El resto es silencio (Dolmen) o En primera persona: George Pérez (Dolmen). Su último libro publicado ha sido Superman, la creación de un superhéroe, por lo que es precisamente en su nueva obra donde nos vamos a centrar en esta entrevista que gustosamente nos ha concedido el autor, un ensayo sobre el origen y todo lo que rodea a la figura del célebre superhéroe creado por el escritor Jerry Siegel y el artista Joe Shuster. La reseña del libro ha sido publicada recientemente en esta misma página –podéis leerla en el enlace–, así que una vez hechos los deberes, aquí está la entrevista completa.

N: Bueno, antes que nada déjame darte las gracias por darnos la posibilidad de realizar esta entrevista, siempre es un placer poder hablar directamente con un autor; aprovecharé también para decir que el libro me ha encantado, últimamente estoy precisamente interesado en la... “teoría”, la historia tras el cómic, y no es fácil encontrar ensayos de referencia.

D: ¡Gracias a vosotros! Y gracias también por vuestras palabras sobre el libro. Me alegro que os haya gustado.

N: Comentas en el prólogo de Superman, la creación de un superhéroe que éste era un proyecto que tenías en marcha desde hacía casi una década; parece evidente que se trata de un proyecto muy personal, y creo que se nota por el modo como tratas el personaje y las circunstancias que rodean su evolución. Mucho más pasional que otros ensayos que uno presiente como más mercenarios. ¿Cómo fue tu primer contacto con Superman?

D: El acercamiento pasional era necesario para que el lector sintiera la historia del personaje y de sus creadores como propia. De esa manera, el libro obtenía una voz propia.

Mi primer contacto, que recuerde, fue con el volumen I de Ediciones Zinco, seguramente motivado por verlo anunciado en algún cómic de Batman de la época. Recuerdo como primeras lecturas los números de Gil Kane con Brainiac. Luego me metí a fondo con el volumen II ¡y hasta nuestros días!

Aparte, mi primer acercamiento al personaje fuera de los cómics fue con la primera entrega de Christopher Reeve. ¡Eso marca!

N: Una de las cosas que más me ha llamado la atención es la epopeya que tuvieron que vivir Siegel y Shuster en relación a los derechos por su creación. Conocía vagamente el caso –Morrison lo trata un poco por encima en Supergods– que por desgracia es bastante frecuente, pero no con tanto detalle. ¿Crees que al final se les ha hecho justicia?

D: En cierto sentido, sí. Es decir, pese a todas las penurias que pasaron, como las narradas entre el final del capítulo uno y todo el capítulo dos, al final su nombre aparece en todas partes donde se menciona su creación. Además, durante los diez primeros años de publicación (entre 1938 y 1948) vivieron una acreditación y éxito como pocos autores en su momento. Una vez pasados los años oscuros (que para ellos podríamos enmarcar entre 1948 y 1978), ambos pudieron ver con sus propios ojos cómo ese reconocimiento volvía a estar presente. Más allá de las peleas judiciales que han seguido ocurriendo hasta la actualidad, creo que se les ha hecho mucha justicia. Por ejemplo, han corrido mucha mejor suerte que otro autor contemporáneo como fue Bill Finger, que jamás vio su reconocimiento en vida (e incluso hoy su nombre sigue sin aparecer acreditado como debería).


N: Relatas cómo Siegel intentó proseguir con su carrera como guionista creando otros personajes; entre ellos, “El espectro”, que después lograría cierto peso en el universo DC, pero que en general fueron un fracaso. Superman fue una creación muy personal, como un alter ego; conseguir con él un éxito tal, tan pronto en su carrera, y a la vez tener que batallar tanto por recuperarlo, ¿pudo quemar a Siegel?

D: Sí, por descontado. A lo largo de la narración se puede observar cómo Siegel va perdiendo fuerzas para hacer frente a las adversidades que encuentra. Por otro lado, Superman fue su obra más personal y eso pesa. Sus historias para el personaje son de lo mejor que uno puede encontrarse en el género superheroico, pues describió un sinfín de situaciones que se han ido repitiendo continuamente a lo largo de más de setenta años a lo largo y ancho del género.

Si uno mira sus guiones entre 1938 y 1948, tanto de cómics como de tiras de prensa, encontrará referencias metatextuales, adaptaciones, metalenguaje… un montón de conceptos presentes antes de ser definidos como lo son hoy. Autores como Alan Moore o Grant Morrison está claro que se empaparon de estas historias, porque el eco de Siegel se puede escuchar en las páginas de esos autores sin problema, en obras como Supreme o Animal Man.

N: Otro aspecto que en tu libro queda muy claro es la frecuente y perniciosa actitud de las editoriales, del burócrata, que se interpone en el camino de lo creativo primando las ventas. Este parece ser un mal endémico del mundo del cómic superheroico. La sensación es que el cómic llega a buen puerto pese, no gracias, a la editorial. ¿Es una utopía desear lo contrario?

D: En realidad el cómic llega a buen puerto gracias a ambos: los autores y la editorial. Superman fue lo que fue gracias a sus autores y a la idea inicial de Siegel y Shuster, pero quien ha estado alimentando al personaje durante todos estos años, invirtiendo y apostando por él, ha sido la editorial. Sin ese apoyo mediático y económico detrás, habría sido difícil que el personaje llegara a tantísimos millones de personas. La editorial, tanto por sus tiradas como por sus acuerdos de adaptaciones, consiguió acercar el personaje a multitud de medios. Eso sí, sin la idea de Siegel y Shuster, la editorial no habría tenido nada con lo que empezar. Así que el mérito del éxito hay que saber medirlo en su justa medida, equilibrando la balanza.

El problema que tuvieron Siegel y Shuster fue encontrarse con problemas legales por el acuerdo que alcanzaron, un acuerdo que incluso a la editorial en su momento le quedaba grande. Con esto quiero decir que DC jamás pensó que Superman se convertiría en lo que acabó siendo. Por ello, acordaron lo habitual para la época con ambos autores. La burocracia se interpuso después, con editores que querían controlar más al personaje que sus propios creadores o por distintos intereses.

N: El tema del Comic Code Authority y Wertham lo tocas un poco por encima en tu libro. A Superman le afectó menos que a otros, ¿pero el Superman de la etapa post-Comic Code es deliberadamente menos social, menos comprometido, deliberadamente menos profundo para ahorrarse problemas, o es realmente solo por cómo Weisinger ve que tienen que ir las cosas?

D: Ambas cosas. Weisinger impuso su criterio editorial, pues estaba en su derecho dado que tenía esa responsabilidad, y al mismo tiempo el propio Comics Code imponía según qué modelos de historias, así que fue una mezcla de ambas influencias.


N: Mi sensación es que el máximo enemigo de Superman es su propio sentido de lo correcto; de no tenerlo, ningún problema ni enemigo podría con él. Su única limitación parece ser la que él mismo se impone. ¿Estás de acuerdo?

D: Sí, estoy de acuerdo en lo que dices que su única limitación es la que él mismo se impone, pero lo veo como algo positivo. ¡Menos mal que lo hace! Si no, tendríamos a un villano en potencia. Que Superman tenga ese sentido de lo correcto y no permita que nadie, ni dentro ni fuera de sus páginas, modifique su actitud es muy positivo. Necesitamos personajes así, incluso hoy día.

N: Parece que el género superheroico, o en cualquier caso, el llamado “mundo friki”, está de moda; gracias en gran parte a magníficas adaptaciones cinematográficas como las de Nolan o Whedon, y a series como The Big Bang Theory. ¿Vivimos un momento de apogeo o por el contrario crees que esta moda banalizará el género? ¿Cómo ves el panorama actual?

D: El panorama actual no puede ser más interesante. Que haya multitud de referencias y adaptaciones es positivo. Todo suma, en ningún caso banalizará un género que permanece constante desde hace más de setenta años. Además, el género superheroico ha sabido absorber sin problema todo lo que décadas previas le han ofrecido en cuanto a adaptaciones o influencias, sacando lo mejor posible para seguir adelante. Si ahora el público está más receptivo a este tipo de historias y eso permite una mayor exposición del género, saldremos ganando seguro. 

N: ¿A qué crees que se debe, en última instancia, el éxito de Superman? ¿Llegó en un momento providencial? ¿Podría nacer y calar un personaje así actualmente, en un mundo mucho más cínico?

D: Como decíamos antes, necesitamos personajes así y, precisamente por eso, nos costaría muchísimo aceptar uno como tal hoy día. Solo hace falta ver la interpretación contemporánea que hacen de Superman, tanto en New 52 como en Man of Steel, para ver que el personaje está dejándose influir demasiado por el contexto de cinismo, violencia y oscuridad en el que se rodea. 

El éxito que tuvo Superman en su momento se debió a multitud de factores: desde la época en que apareció, o cómo eran y pensaban sus creadores, hasta el desarrollo posterior en la historia con la Segunda Guerra Mundial y la necesidad de héroes que imperó en Estados Unidos. Podríamos trazar multitud de paralelismos con el auge que han tenido los superhéroes en medios generales desde la década pasada, después del 11-S, hasta hoy ¡pero nos podríamos estar días! 

Baste decir que el personaje llegó cuando era realmente necesario y como tenía que aparecer (no como un villano, como lo crearon en un principio, sino como un salvador) y que hoy día crear algo sería harto complicado. No somos tan inocentes como hace 75 años, aunque seguimos teniendo la necesidad, más que nunca, de creer en personajes así.

N: Superman trasciende el género. Es el superhéroe de superhéroes; no solo por su éxito, sino también por haber marcado el inicio de la era del cómic. Esta es una duda que me ha quedado tras leer tu ensayo: ¿El código moral de Superman es lo que marca el camino para todos los que siguen? Siendo el primer superhéroe, ¿marca los límites e idiosincrasias de los que seguirán?

D: Por completo. El personaje absorbe todas las influencias de lo que leyeron en su momento Siegel y Shuster para crear algo distinto. Pero a su vez, impactaron el mercado de tal manera que todos los personajes del mismo estilo y género que vinieron detrás ya venían marcados y cortados por el patrón de Superman. Era algo imposible de evitar. No solo por la necesidad editorial de más personajes similares para obtener más ventas, sino porque los lectores de entonces, que acabaron siendo los autores de mañana, no podían evitar deshacerse de esa influencia. 

Superman creó el arquetipo del superhéroe y todos se definen como igual o diferente en base a él. Ya sea la identidad secreta, el origen, los valores, el atuendo, los secundarios, los villanos… todo gira en torno a lo que marcó Superman, de una manera u otra.

N: A lo largo de Superman, la creación de un superhéroe vemos cómo ha protagonizado un puñado de colecciones/series, a veces tres títulos paralelamente; tantas series… ¿son necesarias y/o útiles? ¿A qué fin sirven? ¿Ayudan o despistan?

D: Sólo son necesarias según lo útiles que sean. En un momento en concreto, sirven un fin para contar una historia que de otra forma daría para muchísimos meses si saliera solo en una colección (tipo “La muerte de Superman”), pero otras veces sólo están para exprimir más al personaje editorial y comercialmente hablando, sin ningún objetivo claro más allá de producir y producir páginas sin parar. Ahí radica lo agudos e inteligentes que sean los editores y autores detrás de cada época. 

N: "La muerte de Superman", a cargo de Jurgens, es otro tema sorprendente. Yo soy de la generación “curtida” en cuanto a muertes de personajes se refiere; he visto morir y regresar a muchos otros tanto en Marvel como en DC. La expectación y atención social que describes cuando lo de Jurgens me parece fantástica. ¿Crees que hoy en día sería posible lograr una atención así? No ya por la muerte de un personaje, sino con cualquier giro argumental.

Tanto como en su momento, creo que es imposible. Como decíamos, la creación del personaje en los años 30 fue motivada por multitud de factores, y el impacto que tuvo su muerte en 1992 también lo fue. Hoy, más cínicos como somos, una noticia así ha impactado lo justo, como la muerte del Capitán América hace unos años, pero no pasa de acaparar algunos titulares en medios generales y desaparecer como cualquier otra noticia del día. No lleva a formar colas, no lleva a vender millones. Pero también el mercado tampoco es lo que era, en parte por esa explotación inconsciente en la que se metió la industria (y no me gusta llamarla “industria” pero es la palabra que mejor define lo que hicieron todas las editoriales en un momento). 

Es posible que un giro similar en Batman, Superman o Spiderman, por ser los más famosos, podría generar un impacto mediático similar, pero ni por asomo lo que ocurrió en aquella época.


N: Es impresionante lo preciso que llegas a ser en muchos aspectos. Aparte de la bibliografía y de tus propias experiencias lectoras, ¿cómo te has documentado?

D: ¡Gracias! A base de, como dices, leer mucho, cotejar y preguntar. La idea básica radicaba no solo en leer, sino también en contrastar y asegurarte de los argumentos que daban unos y otros. Ha sido arduo pero también muy motivador.

N: Futuros proyectos. ¿Algún otro ensayo comiquero?

Sí, un par ¡pero de momento mejor seguir disfrutando de Superman: La creación de un superhéroe! Supongo que a principios de 2014 podremos hablar mejor de los dos proyectos en ciernes, una vez se anuncien.

N: El libro termina con el anuncio del reboot que supuso los New 52. Ahora ya ha pasado algún tiempo desde entonces. ¿Has leído alguno de sus números, en las nuevas cabeceras de Superman? ¿Crees que, como otras veces ha pasado –y como pasó con "Marvel Heroes Reborn"– el reboot tarde o temprano retomará la continuidad pre-52, o ya está “perdida” para siempre?

D: El libro lo enfoqué como una unidad narrativa cerrada, pese a lo complicado que resulta al tratar un personaje eterno como Superman, que sigue en constante publicación. Aun así, cerrarlo en 2011 funciona a la perfección, porque permite darle un cierre a la historia con una buena referencia al origen de Siegel y Shuster, para dar la sensación de que no es un libro que necesite actualizaciones. Queda ahí, cerrado, con su inicio, nudo y desenlace. Hablar de New 52 o incluso de Man of Steel habría dejado el libro demasiado abierto y desvirtuado todo el concepto y la intención narrativa que había detrás.

Sobre New 52, espero que algún día vuelvan al universo antiguo, al menos en base a lo leído hasta ahora. O eso o que empiecen a narrar mejores historias con lo que están construyendo. La propia DC lo está haciendo, solo hay que mirar los “digital first”, en Adventures of Superman cuentan historias excelentes sin tanto fuego de artificio como New 52.

N: Finalmente, Superman ha vivido muchos grandes momentos, y muchos momentos bajos. ¿Con qué gran momento te quedarías? ¿Qué episodio absurdo, o incomprensible, borrarías si pudieras?

D: Imposible quedarme sólo con uno. Como grandes momentos diría desde el origen de Siegel y Shuster hasta All Star Superman, pasando por la primera película de Christopher Reeve. En cuanto a episodios absurdos, desde que Mike Carlin dejó de ser editor jefe de las colecciones, el personaje cayó en una especie de vorágine falta de creatividad, como el Superman eléctrico. En otros medios, el mayor bochorno lo consiguen Superman III y IV ¡a cada cual peor!

N: Esto ha sido todo. Muchas gracias de nuevo por haberte tomado tu tiempo en contestar a nuestras preguntas. ¡Hasta la próxima!

¡Gracias a vosotros!

comentarios

Reconozco que de todos los superhéroes que he conocido a lo largo de mi trayectoria como lectora... Superman quizás es el que menos me ha gustado. No se en realidad a qué se debe. Quizás el modelo de "perfecto héroe americano" siempre me haya parecido algo artificioso y que en realidad ocultaba muchas sombras bajo su larga presencia. Siempre he preferido a otros personajes como puede ser Batman, pero claro está... el justiciero oscuro no es un superhéroe como tal, es más bien un vigilante... con lo que no sé exactamente cómo explicar mi aversión a Superman. xD Quizás me repele todo aquello que es "demasiado perfecto", pero sinceramente... tras leer la entrevista que le has hecho a David Hernando... me gustaría darle otra oportunidad al personaje y como no, a sus autores.

Además, me gusta que alguien a quien se le hace una entrevista sea tan abierto y sincero contestando a las preguntas, a parte de que me encanta que los entrevistados se extiendan. xDD No me gustan nada las entrevistas monosilábicas, me dan rabia, sinceramente, con lo que reconozco que con esta he disfrutado de lo lindo. Lamento decir pues... (y digo lo lamento porque voy a tener que ponerme a buscar la Fuente de la Eterna Juventud)... que este libro se va directamente a la enooorme lista que tengo de pendientes, como ya he dicho en la reseña. xD

Conversaciones




Si Frank Frazetta hubiera ilustrado la Tierra Media

El legendario artista de fantasía heroica y ciencia ficción podría haber ilustrado El Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien, pero el proyecto nunca salió adelante.

Ilustración

Mi espada, mi conjuro. La puerta, magia, Igni. La mazmorra, un troll.
Nos gusta la fantasía

 

© 2009-2016 La Espada en la Tinta. Todos los textos y arte son propiedad son propiedad de sus respectivos autores.
La web

La Espada en la Tinta lleva desde 2009 acercando la literatura fantástica a
los lectores de habla hispana apasiona-
dos por el género.
Síguenos

No dejes de visitarnos en nuestras redes sociales.

Nosotros

Editor/Redactor
jefe
Loren Sparrow

Más

Qué es
La redacción
Contacto
Guía para
comentar

En breve
activamos
esta sección
Gracias por aceptar las cookies. Puedes cerrar este mensaje o leer más sobre la política de cookies. Más información | Sobre las cookies