} -->

Mi espada, mi conjuro.
La puerta. Magia.
La mazmorra. Un troll.
Nos gusta la fantasía

"Sabe, oh príncipe, que entre los años en que los océanos anegaron Atlantis y las resplandecientes ciudades [...] hubo una edad no sonada en la que brillantes reinos ocuparon la tierra como el manto azul entre las estrellas."

LA

en la tinta

Mi espada, mi conjuro. La puerta, magia, Igni. La mazmorra,
un troll. El mundo. Nos gusta la fantasía.


- La fantasía es la poción mágica de la literatura -

Mi espada, mi conjuro. La puerta, magia, Igni. La mazmorra, un troll. El mundo. Nos gusta la fantasía en todas sus formas.

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Publihechizo

23 de noviembre de 2016

Impedimenta publica los cuentos de hadas protagonizados por mujeres de Angela Carter

El sello madrileño de la gran I publica la antología de cuentos protagonizados por mujeres que la escritora británica Angela Carter reunió para Virago Press.


Necesitamos los cuentos como el comer, se han convertido en una necesidad de la que no podemos prescindir, y sin ellos no se nos daría tan bien reír, emocionarnos o encontrar ese "cuentoconsejo" que en ocasiones nos viene de perlas. Entre esos autores de historias breves que son el germen de toda narración extensa —desde cine hasta cómics y videojuegos— se encuentra la escritora británica Angela Carter, que en sus cincuenta años de vida fue sobre todo célebre por sus cuentos de hadas de corte feminista influidos por los cuentos populares tradicionales, sin olvidar la importante tradición oral y sin la que todo esto no hubiera existido.

La noticia es que el sello Impedimenta acaba de hacer llegar a las librerías Cuentos de hadas de Angela Carter, una antología que recopila todas esas narraciones en un único volumen, como la que hizo la autora para Virago Press en 1990 y que hizo del libro un longseller. Pero cuidado, porque no se trata de un libro para niños, ya que entre sus páginas es frecuente encontrar muerte, sangre y sexo, pero siempre con el humor y la diversión por delante, junto a aquello de "la sabiduría y el universo de las mujeres en el marco de la tradición oral a través de los tiempos."

Como bien explica la nota de prensa de prensa de Impedimenta"Unos relatos que, además, no solían ser aptos para niños: en ellos, junto a las princesas virtuosas y a las bodas dichosas, era frecuente encontrar sexo, lascivia, sangre, crímenes, muerte, amor desesperado, familias infelices, engaños y pretendientes que acaban despedazados por los hermanos de la novia ante el altar".

Anteriormente se han publicado en español algunos cuentos de Angela Carter —La cámara sangrienta y otros cuentos, por ejemplo—, pero siempre de forma dispersa y ninguna como la que presenta Impedimenta, todo ordenado y bien recogido. Es la primera vez que los cuentos recopilados por la autora se publican de esta guisa, con la traducción de Consuelo Rubio Alcover, sin dejar de mencionar los enigmáticos grabados originales en blanco y negro de Corinna Sargood, los cuales dotan al volumen de un aspecto inherente al libro de cuentos, con estilo y elegancia.

El libro se presenta en tapa dura con sobrecubierta, tiene 640 páginas y cuesta unos bien justificados 27.95 doblones. Para haceros una idea del libro que tenemos entre manos podéis echar un vistazo a las primeras páginas.

Y es que Carter lo tenía muy claro, ya en el prólogo de la edición original de Virago Press la autora contaba: "que otras mujeres y yo vayamos buscando heroínas y cuentos de hadas en los libros es otra versión del mismo proceso: deseo validar mi reivindicación a poseer una parte equitativa del futuro, y expreso para ello la exigencia de que me concedan la parte del pasado que me corresponde."

Los cuentos, ¿qué haríamos sin ellos? Seguro que morir de aburrimiento.

noviembre 23, 2016y

13 de diciembre de 2015

Andy Serkis dirigirá y protagonizará una película sobre Rumpelstiltskin


Andy Serkis está preparando una nueva película de fantasía épica protagonizada por Rumpelstiltskin, el popular personaje transmutador de oro creado por los hermanos Grimm. Según cuentan en The Tracking Board, Serkis producirá, dirigirá y protagonizará Steelskin, con Hossein Amini (Drive) a cargo del guión (aunque no está confirmado del todo) y Serkis produciendo con su productora Imaginarium.

Es todavía demasiado pronto para conocer los detalles de la película, pero por lo visto Steelskin será una revisión del cuento en un tono parecido al que ya vimos en otras películas también basadas en cuentos como Blancanieves y la leyenda del cazador o Jack el caza gigantes.

Aunque Steelskin lleva rumoreándose hace un tiempo parece que, siguen diciendo en The Tracking Board, Serkis y el estudio van a considerar Steelskin una prioridad.

Esta no es la primera vez que Serkis toma los mandos de una cámara, ya que ha sido segundo director en la trilogía El Hobbit de Peter Jackson y también dirigirá una adaptación de Rebelión en la granja de George Orwell. Por otra parte, también está coproduciendo El libro de la selva: Orígenes (actualmente en producción) y aparecerá en Star Wars: El despertar de la Fuerza como el Emperador Snope.

¿Qué os parece el auge de los cuentos populares en el cine y la pequeña pantalla?

IMAGEN: Gareth Cattermole/Getty Images

diciembre 13, 2015y

7 de octubre de 2014

Reseña: «El bosque de las vírgenes» de Jean Dufaux y Béatrice Tillier

La guerra entre la carne y el pelo ha estallado, pero las diferencias entre ambos mundos no son tantas como pensamos.

Los cuentos tradicionales no sufren el paso del tiempo como otras facetas de nuestra sociedad. El didactismo implícito en cada uno de ellos permite que aún hoy en día puedan ser utilizados en los colegios como una manera amena y divertida de enseñar –aunque esa práctica no sea precisamente de las más extendidas–, pero también como entretenimiento oral y escrito, reflejo de siglos y siglos de evolución humana. Pero los cuentos deben, a la fuerza, mostrar algún tipo de cambio, y lo hemos visto en multitud de ocasiones: en películas de animación, en videojuegos, en la literatura, y también en el cómic.

El mundo de la bande dessinée no deja de sorprenderme, primero por la calidad artística inherente al término, y segundo porque podemos encontrar lecturas de todo tipo de catadura, desde historias románticas, secuencias de acción, espionaje, hasta versiones de los cuentos tradicionales de toda la vida como este del que hablo a continuación: El bosque de las vírgenes. Jean Dufaux ha picoteado de aquí y allá de la bibliografía de Charles Perrault y ha extraído la materia básica de cuentos como el de la bella y la bestia o el de Caperucita roja, por citar los más evidentes, para crear una historia en tres actos donde prima el romanticismo, la venganza y, por encima de todo, la guerra. El bosque de las vírgenes es sobre todo una historia donde encontramos muchas secuencias bélicas y mucha sangre, ¿porque acaso el líquido rojo no abunda en los cuentos tradicionales previamente no edulcorados?

El tema central lo ocupa el ancestral enfrentamiento entre hombres y criaturas con pelo, desde las alimañas corrientes hasta el imperio de los lobos antropomórficos que son los que más encontraremos en el relato. El bosque de las vírgenes arranca con el inicio de un pacto entre hombres y lobos, la fusión entre carne y pelo que dará como fruto una paz duradera para ambas especies. Alba, la joven hija del señor de Arcan –la Bella de esta historia–, y Lobo de fuego, el más joven de los dos hijos de Lobo de piedra, están a punto de contraer matrimonio, pero el plan urdido por Alba y su hermano incluye el asesinato del novio y la ruptura del pacto, lo que da lugar a una sangrienta guerra que asolará el país entero.


Jean Dufaux explora aquí el tema del cuento tradicional adaptándolo a su propia visión de como deben ser las cosas. Dufaux ha escrito muchas veces en términos fantásticos (ahí está Sortilegios junto a José Luis Munuera), pero también en términos históricos como en Munuera, y en ambos universos siempre retrata el tema del mundo que llega a su fin: en El bosque de las vírgenes es el imaginario fantástico, como hombres y bestias, aunque diferentes en aspecto pero muy similares en conducta, el que termina destrozando el mundo conocido, lo que acaba por afectar a otros habitantes de dicho escenario. El contraste entre mundos fantástico y mundo de los humanos está muy bien establecido, y aunque podemos encontrar muchas diferencias entre ambos, se parecen tanto que al final todos terminan actuando de una forma muy parecida y con unas consecuencias desmesuradas, sin lugar a dudas un fiel reflejo del mundo actual y donde el terreno de la fantasía y lo sobrenatural se queda cada vez más atrás en pos de otros valores.

En relación a esto, Jean Dufaux comenta en la entrevista que encontramos al final del volumen: "en nuestra época no tenemos tiempo de disfrutar de lo fantástico, debemos ser productivos, competitivos, y para eso nos alejamos de los senderos de la fantasía, que son los mismos que los del sueño y el descanso [...] Para mí, dentro de un bosque de verdad siempre habrá un ogro [...] Vivimos en una época en que no perdemos tiempo con los ogros del bosque."


El bosque de las vírgenes hace gala de tantos recursos narrativos que es difícil enumerarlos todos. En primer lugar, no podemos hablar del cómic sin hacer hincapié en el fantástico apartado gráfico de Béatrice Tillier. Es gracias a ella que El bosque de las vírgenes es como es, y ya lo dice el propio Jean Dufaux: "hasta que no conocí a Béatrice Tillier volví a sentir la necesidad de escribir un cuento." Su percepción, sus colores y sus lápices –aunque en ocasiones sus personajes parecen tener ciertas poses forzadas y una ligera desproporción en el cuerpo, es un efecto buscado– permiten adentrarnos en el terreno fantástico establecido por Dufaux –con algunos toques de atmósfera de terror y sexualidad, junto a reutilización de los cuentos clásicos– de una manera que quizá otro dibujante no hubiera conseguido: es gracias a ella (y también al guión del belga) que tenemos la sensación de estar leyendo un cuento de los de toda la vida, y sin esa sensación el cómic hubiera fallado estrepitosamente su cometido. En segundo lugar, el tema fantástico que rodea al bosque de las vírgenes adopta el papel de lugar de otro mundo –y poblado por otras criaturas fantásticas surgidas de la mitología– en que los personajes pueden, o deben, encontrar refugio, tema común a muchas historias de fantasía, pero aquí el lugar de descanso y meditación es en realidad un lugar peligroso que busca su propia destrucción.


La edición de Yermo Ediciones es muy buena: se trata de una trilogía recopilada en un único volumen, con una calidad de papel y encuadernación acorde al resto de su catálogo, y aunque el precio pueda parecer elevado para ciertos bolsillos, hay que pensar que de esta manera se ahorra muchísimo que comprando los álbumes por separado. Si te gusta la BD, los cuentos tradicionales y las historias de fantasía, sencillamente no te puedes perder El bosque de las vírgenes.

Cada vez que leo una historia de Dufaux, el guionista belga consigue transportarme hasta una época lejana, reflejo de nuestra cultura al borde de la extinción, y en eso es uno de los mejores; con Trillier ha conseguido atraparme dentro de un cuento, despertando sensaciones al mismo tiempo de calma y de venganza desmedida por saber como acabará toda esa ola de destrucción a la que parecen abocados tanto humanos como bestias. Los cuentos son así, una manifestación de nuestros terrores, nuestras actitudes y nuestras aspiraciones, ni más ni menos.

Ficha técnica
Fecha de publicación: 5 septiembre, 2014. Editor: Yermo Ediciones. Géneros: Fantasía, Cuentos. Traducción: -. Páginas: 176. Precio: 35 €. Electrónico: No. Correlación: Lectura independiente, trilogía recopilada en un único volumen.
Valoración
★★★★★

octubre 07, 2014y

19 de junio de 2013

Reseña: «El increíble caso de Barnaby Brocket», de John Boyne

Título original: The Terrible Thing that Happened to Barnaby Brocket.
Edición: 256 págs. Nube de Tinta, noviembre 2012.
Disponible en ebook: Sí.
Precio: 14,95 € (rústica con solapas) / 9,99 € (electrónico).
Traducción: Ana Mata Buil.
Temática: Ficción.
Correlación: Independiente.


Si hubiese que resumir la nueva novela de John Boyne en una sola palabra, sin duda esta sería normal. A lo que añado una cita del mismo libro que ejemplifica perfectamente lo que quiero hacer entender: “Solo porque tu versión de lo que es normal no coincida con la versión de otra persona, no significa que te pase algo malo.” John Boyne ya nos ha fascinado anteriormente con su manera de narrar, se puede leer, por ejemplo, la reseña de su anterior trabajo: En el corazón del bosque. Su capacidad para crear personajes y plasmar en papel palabras es fabulosa. Así que no descubriré nada nuevo si comento que tiene un don para la escritura, compruébenlo ustedes mismos.

En El increíble caso de Barnaby Brocket, el autor irlandés juega a componer una alegoría sobre el hecho de ser diferente y lo hace de la manera más tierna posible: creando a Barnaby, su protagonista. ¿Qué tiene de especial este personaje aparte de ser un niño de ocho años normal y corriente? Básicamente ese pequeño detalle que nunca pasa desapercibido ya que nació desafiando a la ley de la gravedad y flota. Pero hasta el punto de tener que hacerle llevar una mochila con peso para que no se vuele por los aires.

Es esta diferencia la que aprovecha Boyne para establecer su punto de partida y, con el trasfondo de una historia de aventuras al más puro estilo Up, exponer un interesante debate en el que se tocarán delicados temas como la aceptación de la familia cuando el hijo no es “como se espera que sea” o el hecho de tener que marcharte de casa por no ser aceptado y enfrentarte al dilema moral de si volver dando tu brazo a torcer o bien ser quién eres pase lo que pase. Porque uno de los puntos fuertes de este escritor es ese, a través de los ojos de un inocente personaje en una casi infantil historia, hacernos pensar, reflexionar, opinar e  incluso madurar por dentro, seamos niños o adultos.


"El nacimiento de Barnaby Brocket", ilustración de Oliver Jeffers.

La más variopinta cantidad de personajes desfilarán por las páginas de este libro: unas peculiares ancianas que viajan en globo, un frustrado limpiacristales artista, un grupo de astronautas o un séquito de personajes enjaulados en un circo al más puro estilo “de los horrores”. Y lo mejor es que todos y cada uno de ellos nos dará una lección de vida, pues cada uno representa un valor y de todos podremos aprender alguna cosa. Pero aún más importante si cabe, a todos ellos Barnaby les enseñará algo. Todos nos sentiremos identificados de alguna manera con uno o varios personajes en algún momento del relato.

Influencias de otras obras encontraremos por todos lados, como por ejemplo la afinidad que siente el autor por los huérfanos (se nombra a Jane Eyre, a Oliver Twist, iremos con Barnaby al “Correccional de los niños no deseados”) así como también continuas alusiones a los grandes clásicos de la literatura universal como Dickens, Verne, Conan Doyle… o del cine.

El argumento del libro no es demasiado original, pues se trata del viaje que hace Barnaby en el momento en que su madre, cansada de no poder corregir esa anomalía en su hijo y de ser el centro de atención de todo el mundo, le suelta la mochila y hace que se vuele para siempre. Entonces es cuando comienza la gran aventura y Barnaby va viajando por todos los países del mundo en un intento de volver a casa. Cada situación le lleva inesperadamente en la dirección contraria y poco a poco va conociendo a todos esos personajes de los que hemos hablado.

Los sentimientos del niño se contradicen en todo momento. Si bien puede entender a su familia y aceptar el hecho de que él no es “normal” y está dispuesto a hacer todo lo posible por cambiarlo, no entiende muy bien  cómo hacerlo, es más, él cree que si cambia dejará de ser tal y como es, hecho que le lleva a tener miles de aventuras. Mientras Barnaby no olvida a su familia y no deja de escribirles postales desde todos los lugares del mundo, en su casa tratan de ocultarlas a los demás hermanos, de hacer como si no existiera. Un pasaje muy bonito que encontraremos es cuando Barnaby explique la sensación de enamorarse, ya que sentirá como si volara, algo que está acostumbrado a hacer, pero de una manera muy distinta. El final de la historia es muy bonito. No lo voy a desvelar. Pero será el momento clave donde se decida entre normal o diferente, y los hechos y las palabras que lo acompañan son dignos de ser leídos.

En conclusión, para mi gusto no es ni mucho menos el mejor libro de John Boyne, pero me atrevería a decir que sí es el que más pie da a reflexión, el que más jugo por exprimir tiene, pues cada uno de sus elementos es analizable desde el punto de vista literario. O eso o simplemente pasar un agradable rato de lectura.


junio 19, 2013y

19 de mayo de 2013

Críticas de cine: «Jack el Caza Gigantes», de Bryan Singer

Título original: Jack the Giant Slayer.
Dirección: Bryan Singer.
Guión: Darren Lemke, Christopher McQuarrie y Dan Studney.
Producción: New Line Cinema, Legendary Pictures, Original Film, Big Kid Pictures, Bad Hat Harry y Warner Bros.
Banda sonora: John Ottman.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Duración: 114 min.
Estreno en España: 15 de marzo, 2013.
Temática: Fantasía, aventuras, cuentos.
Correlación: Independiente.


Tras haber empuñado la batuta en la segunda entrega de los mutantes Marvel en X-Men 2, dirigir a Tom Cruise como Claus von Stauffenberg en la interesante Valkiria, pero también dejado huella en la anodina Superman Returns, ahora le toca a los cuentos tradicionales el contar con el director de Sospechosos Habituales para adaptar el famoso cuento anónimo de origen inglés donde el protagonista encuentra unas habichuelas mágicas que pronto se convierten en tallos de kilómetros de altura que conducen hasta el reino de los gigantes, más allá de las nubes. La última adaptación conocida del célebre cuento inglés –no, no es de Hans Christian Andersen ni de los hermanos Grimm– fue en la cinta de animación El Gato con Botas, un spin-off de las aventuras del ogro verde de DreamWorks que no ha funcionado tan bien en taquilla pese a tratarse de una cinta de simpático argumento, un puro capa y espada de temática fantástica. Pero dejando de lado al alter ego de Antonio Banderas, la nueva película de Bryan Singer hasta X-Men: Days of Future Past nos devuelve el espíritu de las películas de fantasía de las de antes, aquellas con las que disfrutamos antaño –y seguiremos haciéndolo, para qué negarlo–, pero adaptada por sus impresionantes efectos especiales a las técnicas narrativas de hoy en día donde las posibilidades manejadas por un ordenador aumentan por las ya de por sí generadas por las manualidades de siempre que han caracterizado el cine de animación de los ochenta y noventa: la de los matte paintings, los animatronics o los disfraces –algo que por ejemplo le sirvió de buena gana a Peter Jackson en La Comunidad del Anillo–.


Pero no nos engañemos porque en Jack el Caza Gigantes no hay matte paintings, ni animatronics ni nada que se le parezca, o que el espectador permita adivinar de un simple vistazo –si lo han camuflado de manera perfecta para enseñarlo luego en los making of es otra cosa–, pero ese espíritu de aventuras y fantasía que se generó en los ochenta sigue despierto en la enésima adaptación –o mención si tenemos en cuenta otras películas como Los hermanos Grimm, de Terry Gilliam– del celebérrimo cuento inglés. Un argumento tan sencillo como funcional permite introducirnos de forma rápida y sin complicaciones en el asunto de la cinta. Nada más que soltar el lastre para que en una película de fantasía el espectador se sienta atraído hacia lo que acontece en la pantalla, que en este caso es una sucesión de preciosistas imágenes de un castillo medieval de puro cuento, una campiña inglesa por la que querríamos pasear a la caída de la tarde y un Reino de los Gigantes donde crece la incertidumbre ante lo desconocido, pues no sabemos como espectadores si encontraremos animales de tamaño gigante, abejas enormes o quién sabe qué cosas más. Pero una cosa es segura: allí hay gigantes –o HereThere Be Dragons, como apunta el mapa de Thrór–. Unos gigantes terroríficos que sin duda en una pantalla de cine generan más pavor que en una de televisión, donde el sonido del retumbar de sus pasos y el generoso tamaño con el que han sido dotados gracias a los artífices de la cinta, causan temor con cada una de sus apariciones. No son perfectos porque para conseguir una criatura generada por ordenador que resulte inidentificable de otra real todavía tiene que pasar algo de tiempo. Pero estos gigantes parece de verdad, respiran como los de verdad –oh, espera– y son capaces de aplastar humanos como si de simples mosquitos se tratasen –lo que resulta inquietante porque realmente pueden hacerlo cuando quieran sin posibilidad de que la víctima se defienda, a no ser que sea otro gigante–. En cierta forma me recordaron a los que aparecen en Ira de Titanes, igual de pavorosos y que se comen toda la pantalla con su primera aparición. Qué menos tratándose de una película titulada Jack el Caza Gigantes, donde lo más importante debería ser eso, los gigantes.


En cuanto al reparto, no tenemos ninguna queja porque cada actor está en su sitio, en el papel que le corresponde, sin florituras ni aspavientos. Es un cuento donde todo debe actuar según lo prefijado, con un Ian Mcshane que últimamente parece que le ha cogido gusto al género fantástico –Blancanieves y la Leyenda del Cazador, Los Seis Signos de la Luz, Piratas del Caribe: En Mareas Misteriosas , además de prestar su voz en El Aprendiz de Brujo y Los mundos de Coraline, y de aparecer próximamente Hercules: The Thracian Wars–, y donde también tenemos a un Ewan McGregor –ese pelo– que aporta dinamismo a la cinta, el espadachín del grupo, básicamente, junto a su comparsa Eddie Marsan –uno de los gigantes es clavado a él, por cierto–. Pero el reparto no acaba ahí porque Nicholas Hoult (X-Men: Primera Generación, Memorias de un Zombie Adolescente) presenta su ingenio y perspicacia con un papel donde el actor aporta frescura no tratándose del típico joven inepto que no tiene idea de nada, sino que se trata de un campesino que consigue al final ser un héroe por derecho propio. El que se lleva la palma quizá sea Stanley Tucci, con un papel que resulta ser el del villano de la historia –lo vemos venir desde el principio–, con un malo de cuento, ambicioso y rastrero, al que nos dan ganas de sacudir las más de las veces. Tampoco quiero dejar de mencionar el trabajo de actores como Ewen Bremmer o Christopher Fairbank, puesto que aunque estén camuflados bajo capas de maquillaje digital de gigante, su trabajo se hace notar.


La cinta, de corte sencillo y elegante, nos transporta hasta un cuento de hadas donde los gigantes resultan ser totalmente ciertos. Tenemos entretenimiento para rato con las casi dos horas que dura esta Jack el Caza Gigantes, porque no debemos buscar más allá de un argumento sencillo, interpretaciones correctas, notables en algunos casos, con un fuerte hincapié en el tema gigántico de la premisa inicial. La música de John Ottman –épica y de corte aventurero, como el tema principal, "Jack and Isabelle" o "Logo Mania"–, uno de los aspectos destacables de la cinta junto a los brillantes efectos visuales del Reino de los Gigantes y de la creación del gargantuesco tallo que conduce al mismo, consigue recrearnos durante un buen rato, dejando volar nuestra imaginación. Eso sí, que los más pequeños de la casa se abstengan en ciertos momentos porque la brutalidad con la que han sido reflejados los gigantes, así como sus maneras salvajes e impredecibles, sobrepasa la expectativa inicial de tratarse de una historia adornada con las noñerías con las que a veces se retratan los cuentos. Una de mis escenas favoritas es, sin lugar a dudas, el momento crepe con Ewan McGregor, ¡la de risas que se deben haber echado en el rodaje! Por lo demás, no creo que veamos una segunda parte, como es lo típico en los casos en que una cita resulta fructífera en taquilla, porque la recaudación de Jack el Caza Gigantes ha corrido un destino similar al de John Carter, por más que la cinta de Andrew Stanton me resultase bastante notable. La pobre recaudación hasta el día de hoy no permitirá ver una continuación, pero tampoco le hace falta. Eso sí, no será lo último sobre cuentos que veremos en pantalla, ahora que están más de moda que nunca.

mayo 19, 2013y

2 de diciembre de 2012

Reseña: 'El dragón de hielo', de George R. R. Martin e ilustrado por Verónica Casas

Publicado por vez primera hace poco más de un lustro, El dragón de hielo es hasta el momento el único cuento para niños que ha publicado George R. R. Martin, autor de la conocidísma saga de fantasía épica "Canción de hielo y fuego".  Se aleja de los grandes dramas para adultos de la saga que dio comienzo con Juego de tronos, no recomendada a menores, pero El dragón de hielo tiene ese grado de dureza que tan característico resulta en los cuentos infantiles de toda la vida, a los originales de los hermanos Grimm nos remitimos. En El dragón de hielo no hay grandes gestas, ni se trata de una epopeya épica que será recordada a lo largo de los siglos, pero predomina cierto grado de nostalgia, de añoranza bien medida, que hace que tras acabar su lectura nos quedemos con una sensación agradable pero agridulce al mismo tiempo.

Quizá estableciendo cierto paralelismo, George R. R. Martin plantea en El dragón de hielo el frío invierno como una analogía de la renovación, algo que todavía está por ver en "Canción de hielo y fuego", su obra cumbre. Su niña protagonista, Adara, es una chica diferente a sus hermanos, su risa no es tan fácil como la del resto de niños de su edad, pero tiene una característica especial que la convierte en alguien único: es una niña del invierno. Irradia frío, quizá por ello el dragón de hielo que en ocasiones ve por el rabillo del ojo se acerca a ella y se convierte en un amigo que nadie más puede ver ni apreciar.


Escrito con un lenguaje que no sólo los más pequeños de la casa comprenderán a la perfección, sino que los adultos encontrarán auténtica belleza en sus palabras, El dragón de hielo es una novela corta que pone de manifiesto muchos de los tópicos de la literatura juvenil –una niña especial similar a la Arya de Canción de hielo y fuego, un compañero de juegos exótico, el valor de la amistad, del sacrificio, de la familia–, un regalo ideal para el invierno por su poética descripción de un entorno helado. Un cuento con una calidad algo superior a la media, similar en algunos aspectos a la película Cómo entrenar a su dragón, que nos deja claro que la amistad es un concepto universal entre especies.

Uno de los aspectos sin duda más llamativos de El dragón de hielo son las ilustraciones de Verónica Casas para la edición española, escogida por el propio autor del cuento, pues años antes la ilustradora  ya puso imagen a varios relatos publicados en la revista Gigamesh. Mientras que Yvonne Gilbert se encarga de la edición americana, ambos estilos muestran escenas representativas del cuento, en un estilo a lápiz que casa muy bien con el frío que irradia el tono de El dragón de hielo. Cabe decir que la edición española del cuento tiene un carácter más austero respecto a la versión original; el diseño de las letras al inicio de cada uno de los capítulos tienen un diseño menos recargado, mientras que los caracteres del texto son sin duda menos ágiles, dotando al conjunto –sumado a las ilustraciones, más rudas– de un preciosismo menor. Por lo demás, continúa siendo un cuento totalmente recomendable para quienes les gusta dejarse llevar por la magia de las historias para niños. Los incondicionales de "Canción de hielo y fuego" encontrarán aquí a un GRRM diferente, aunque con un estilo similar en algunos puntos.

Podéis leer una fotoreseña de El dragón de hielo, aquí.

diciembre 02, 2012y

20 de octubre de 2012

Las aventuras de la Princesa y el señor Fu: La cosa de debajo de la cama – Patrick Rothfuss y Nate Taylor


Título original: The Adventures of the Princess and Mr. Whiffle: The Thing Beneath the Bed. Edición: 64 págs. Plaza & Janés, octubre 2012. Disponible en ebook: No. Precio: 14,90 €. Traducción: Gemma Rovira Ortega. Temática: Fantasía, cuento. Correlación: Independiente.



Tras el arrollador éxito que ha obtenido la El Nombre del Viento, primera entrega de la trilogía de fantasía "Crónica del Asesino de Reyes" –su continuación, El Temor de un Hombre Sabio, lleva en la calle desde hace un tiempo– el norteamericano Patrick Rothfuss ha escrito este pequeño cuento protagonizado por una Princesa aventurera e imaginativa que vive sola en un castillo de mazapán acompañada por su osito de peluche, el señor Fu... y la cosa de debajo de la cama.

Tomando la estructura de un cuento de los de toda la vida, en los que la voz en off poco o nada cuesta de imaginar –al estilo de los vozarrones de los cuentos de la tele, señores con barba poblada al estilo Santa Claus– el señor Rothfuss nos relata las vivencias de la mencionada Princesa, en unas escasas sesenta páginas  que se leerán como un suspiro. No me atrevo a contar nada del argumento pues la ligereza del texto hace que a la más mínima revelación se pierda toda la gracia literaria del asunto. Pero sí diré que de los tres finales incluidos, el tercero es el más satisfactorio de todos por su inesperada sorpresa. ¿Qué conclusión sacamos de todo esto? Que la soledad infantil es terrible.

Una mezcla entre las viñetas de Calvin y Hobbes –que los aficionados a las tiras de Bill Watterson no esperen algo parecido por sus diferencias–, y la ironía de Edward Gorey hace que Las aventuras de la Princesa y el señor Fu merezca la pena como entretenimiento ligero que es, con las enormes y limpias ilustraciones de Nate Taylor a doble página –con diferentes referencias visuales, como los animales de peluche destrozados– que le dan un valor añadido de colección. Que aquellos que enarbolan la bandera de El Nombre del Viento como uno de los pilares de la fantasía épica actual no se esperen otra cosa más allá de un cuento tradicional de los de toda la vida con un toque de socarronería que lo debería alejar de los sobrinitos sensibles –eso mismo pretendieron en su momento los hermanos Grimm, hasta que la cultura popular del siglo XX los ha terminado destrozando– a quien en un principio parece ir dirigido el libro. Pero este no es un cuento para niños... (relativamente)

Como podemos apreciar en esta fotoreseña, con el formato apaisado de las páginas, el excelente papel de grueso gramaje y la calidad de los dibujos –en bitono–, Las aventuras de la Princesa y el señor Fu es una pieza de colección para los aficionados a este tipo de literatura. Ideal para regalar o para complacernos a nosotros mismos. Si le puedo poner un pero, este es que se hace demasiado corto. 



octubre 20, 2012y

10 de octubre de 2012

Érase una vez (Once upon a time): la magia de los cuentos regresa a la televisión

Título original: Once Upon a Time.
Creador: Adam Horowitz, Edward Kitsis.
Producción: Kitsis/Horowitz, ABC Productions.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Duración: 40 min. por episodio.
Estreno en España (primera temporada): 12 de enero, 2012 (AXN).
Temática: Fantasía, aventuras, drama.



Recién estrenada la segunda temporada, Érase una vez (Once upon a time) se ha colocado entre las series más seguidas tanto en USA como en nuestro país con tan solo una temporada de 22 episodios a sus espaldas.

Y es que esta serie tiene un punto muy fuerte: nada es lo que parece. Érase tiene magia, fantasía, muerte, acción, ficción y amor en grandes dosis, pero lo que también tiene es la capacidad de, sin llegar a caer en lo típico, sin llegar a hacernos sentir incómodos, sacar nuestro pequeño Peter Pan que aún sigue residiendo, en algunos casos ya, en lo más profundo de nuestros corazones.

Cuando uno se plantea comenzar a verla inevitablemente se enfrenta siempre al mismo dilema que es el hecho de que la serie pueda parecerdemasiado infantil. Claro, la serie va de cuentos, y de personajes de cuentos clásicos. En ella encontraremos a Blancanieves, a la Reina Mala o al Príncipe Encantado entre otros, como sus protagonistas. Pero ojo, que no cunda el pánico, no hay que caer en el error ni en el abandono, y para ello basta con ver únicamente el episodio piloto. ¡Bravo! La serie es fantástica, tanto en sentido evaluativo como descriptivo. Por hacer una absurda comparación, a mí personalmente me recuerda sin parar al fantástico videojuego Kingdom Hearts. Decidme pues si no tengo razón cuando oigáis la música y desliguéis las tramas.


Lo que nos propone Érase una vez es una historia entre dos mundos paralelos. Por un lado tenemos el Bosque Encantado, donde felizmente vivían los personajes de los cuentos que todos conocemos, hasta que la Reina Mala lanzó un hechizo en el que todos ellos quedarían atrapados en un lugar sin magia, sin recuerdos de quienes son, sin tiempo. He aquí el segundo mundo llamado Storybrooke, un pequeño y tranquilo pueblo del que misteriosamente no se puede salir, donde todos viven en paz y harmonía. La trama comienza cuando Emma, hija de Blancanieves enviada a nuestro mundo para escapar del hechizo, llega al pueblo en busca de su hijo, al que dio en adopción al nacer. Henry, ahora ya más crecidito, es el ahijado de Regina, la alcaldesa, y está convencido de que los habitantes de ese pueblo son todos personajes de cuentos, y obviamente la gente lo toma como una fantasía infantil. Además, posee un extraño libro de cuentos que dará mucho juego. El encuentro de ambos propiciará unos misteriosos y mágicos sucesos que darán pie a toda una trama a la par entre los dos mundos.

Hay que destacar la simbología Lostiana que uno puede encontrar, pues entre los productores encontramos a Damon Lindelof. Así pues a muchos les resultarán familiares ciertos números en las puertas de las casas, en el reloj del campanario, o ciertas marcas de chocolatinas y ejemplares de cómics. Además, la historia se enriquece de pequeños detalles como los nombres de los personajes y sus roles. Si uno se para a pensar por ejemplo en la Reina Mala, ahora es la alcaldesa, con su manzano en el corral, y se llama Regina Mills. O Blancanieves, la dulce maestra de la escuela llamada Margaret Blanchard. Pepito Grillo es el psicólogo, el Dr. Hopper ("hop" en inglés es salto) y Caperucita y su abuelita regentan un hostal y un restaurante, muy adecuado para ellas. Pues así con todos los personajes podemos intentar analizar su origen, nombre y rol.


La trama avanza llena de saltos adelante y atrás en el tiempo, y la linealidad no suele estar presente, por lo que debemos controlar el puzle mental para no perder detalle. Cada capítulo combina una historia, normalmente relacionada con un único personaje, y le vemos a la vez en su vida pasada cuando era personaje de cuento y ahora en el pueblo. Es genial ver el origen que la serie da a algunos de los personajes, tan distinto al de Disney, a veces aproximado al de los hermanos Grimm, pero la mayoría de veces original y muy acertado en algunos casos. Emoción añadida tenemos al tratar de identificar a los personajes, pues según avanza la serie, van apareciendo nuevos, algunos de ellos totalmente inesperados. Además, cuando sale el logo de la serie al comienzo, en cada capítulo podemos ver un montaje distinto, relacionado con la historia que va a tratar, que no es un spoiler sino algo para saciar las ansias de los más sedientos.

En el reparto encontraremos algunas caras conocidas de otras series como la protagonista Jenniffer Morrison (House), Ginnifer Goodwin (Big Love) o Giancarlo Esposito (Breaking Bad). Pero entre todos ellos, no solo por su chaché sino también por su excelente interpretación destaca Robert Carlyle (Full Monty) quién encarna al Sr.Gold/Rumpelstiltskin (¿sois capaces de ver la relación en este personaje?). Destacar por último la excelente banda sonora a cargo del nominado al Oscar Mark Isham.

Así que si aún no has empezado a ver esta serie, ya estás perdiendo el tiempo. Érase una vez no solo fue el bombazo de las series del pasado curso, sino que es un diez. Estamos ante una de esas series que probablemente será recordada en el futuro como nosotros hacemos ahora con muchas, pues tiene toda la pinta de que va a marcar época.

octubre 10, 2012y

2 de octubre de 2012

Fotoreseña: «Las aventuras de la Princesa y el señor Fu», un cuento por el autor de 'El Nombre del Viento'

Una princesa sin nombre, un osito de peluche (el señor Fu) y un monstruo que vive bajo la cama. Esta es la premisa de uno de los cuentos ilustrados más atractivos que se han publicado últimamente, aunque llegará a las librerías dentro de un par de días, concretamente el cuarto día de este mes de octubre, momento en que saldrá a la venta esta rareza que es una mezcla entre Calvin y Hobbes, Coraline y Edward Gorey, así reza en la solapa de la edición en tapa dura que publica Plaza & Janés.

Siendo un cuento firmado por el autor del best-seller de fantasía El Nombre del Viento, no cabe duda de que la sola mención de Patrick Rothfuss será para muchos un aliciente a la hora de hacerse con él, aunque sea solamente por mero coleccionismo. Pero lo cierto es que el cuento está editado en una bella edición que entremezcla el estilo de los cuentos tradicionales –escaso texto con dibujos enormes a página completa–, con las limpias ilustraciones de Nate Taylor como baza principal, con los recursos propios de un cómic. La Cosa de Debajo de la Cama es el subtítulo de este cuento de setenta páginas que devoraremos en apenas un cuarto de hora –contando con que nos detendremos en la contemplación de los dibujos, claro está–, pero que querremos volver a leer pasado un tiempo.

Debido a que Plaza & Janés nos ha hecho llegar un ejemplar de la edición, podemos ofreceros esta fotoreseña para despertaros el apetito por los cuentos de toda la vida, los ositos de peluche y los monstruos de debajo de la cama:


Un formato apaisado le dan el aspecto de un goloso cuento de los de toda la vida. Ideal para regalar –como sucede con El Dragón de Hielo, editado recientemente y del que os ofrecimos hace unos días otra fotoreseña o para autoregalarnos.


Como podéis apreciar, las setenta páginas del cuento, aunque con un papel grueso y de calidad –resistiendo bien la brutalidad de los más pequeños de la casa–, hacen del libro una edición poco gruesa pero totalmente firme al estar editada en tapa dura.


Retirando la contracubierta, debajo nos encontramos una edición de color morada, sin ilustración alguna ni adornos especiales. Como es lógico, preferimos la "versión" con sobrecubierta.


Abrimos las primeras páginas del libro...


Lo hojeamos un poco por dentro, encontrándonos las simpáticas ilustraciones de Nate Taylor por el camino...


Un vistazo más de cerca a uno de los dibujos del ilustrador, en tonos de gris y con un trazo perfectamente limpio que permite apreciar todos los detalles de la escena.


"Sofocaron la rebelión del Duque Negro en la batalla de Puente Alto", así reza una de las ilustraciones del comienzo del cuento. La imaginación de la princesa sin nombre no tiene límites, en especial cuando se trata de enaltecer la valentía de su apreciado osito de peluche, compañero de juegos por otra parte.


"Pero no estaban solos"... la cosa de debajo de la cama hace su aparición. ¿Qué o quién será dicha criatura?


Finalmente, la contracubierta de este cuento para niños y no tan niños de acuerdo a sus referentes. Esperemos que os haya gustado la edición de esta pequeña pieza de colección, en especial para los fans más acérrimos de Patrick Rothfuss, aunque los que busquen las claves que han dado fama a El Nombre del Viento tendrán que buscar en otra parte puesto que no tiene absolutamente nada que ver. Esto no es una novela de fantasía al uso, es un cuento editado al estilo tradicional, con algunos toques de terror como se ha venido enfatizando desde su publicación en lengua inglesa, lo que lo acerca a los cuentos de los hermanos Grimm –todos sabemos lo crueles que podían llegar a ser, incluso Disney no ha podido eliminar muchos de esos rasgos–, en una edición totalmente recomendada.

octubre 02, 2012y

27 de septiembre de 2012

Fotoreseña: «El Dragón de Hielo», un cuento de George R. R. Martin con ilustraciones de Verónica Casas

Montena publica el 4 de octubre esta novela corta para niños escrita por George R. R. Martin, el exitoso autor de la saga de fantasía para adultos "Canción de Hielo y Fuego", que se llevó un Premio Ignotus al "mejor relato corto extranjero" en 2004. Fue publicado en inglés hace poco más de un lustro, con las ilustraciones originales de Yvonne Gilbert, sustituidas en la edición española por los dibujos de Verónica Casas. En el cuento se nos relata las peripecias de una niña a lomos de un dragón de hielo, un dragón que parece ser su guardián, aunque pronto descubrirá que el destino le tiene guardado un as en la manga. 

Gracias a que Montena nos ha hecho llegar un ejemplar del libro podemos ofreceros esta fotoreseña antes de que se ponga a la venta la semana que viene. Editado en tapas duras, tiene unas setenta páginas con un papel de buen gramaje, ideal para regalar a los niños que gusten de leer cuentos de fantasía o bien para los adultos que gusten de coleccionar todo lo relacionado con la obra de uno de los autores de género fantástico del momento.

Aquí van unas cuantas fotos de la edición:


Llamativa cubierta con uno de los dragones de Verónica Casas en la portada.


Las guardas interiores en un brillante tono plateado.




La primera ilustración es la que cuenta, así que nada más comenzar el relato nos encontramos un nuevo dragón de la ilustradora que da énfasis a las palabras del texto.


Continúan las ilustraciones...



Finalmente, la cubierta trasera del libro.

septiembre 27, 2012y

19 de septiembre de 2012

En el Corazón del Bosque – John Boyne

Título original: Noah Barleywater Runs Away.
Edición: 224 págs. Salamandra, junio 2012.
Disponible en ebook: Sí.
Precio: 13 €.
Traducción: Patricia Antón de Vez.
Temática: Drama, cuento.
Correlación: Independiente.


La primera cosa que uno suele hacer cuando coge un libro es darle la vuelta y leer la trasera para ver de qué va. Bien, he de decir que para disfrutar mejor de esta lectura, no es una buena idea. No tanto por el breve resumen del argumento, prácticamente sin importancia, sino por las mínimas anotaciones editoriales que pretenden ilusionar si cabe al lector y que para mi gusto rozan el spoiler.

Aclarado este punto, lo que tenemos entre manos es pues la nueva novela de John Boyne: “En el corazón del bosque”.

A día de hoy Boyne se ha convertido en un autor de cierto renombre, pero para quién aún no tenga el placer de conocerle, seguro que un título le provocará un “aaaahhhhh” de manera casi automática: El Niño con el Pijama de Rayas (Salamandra, 2007). Si bien esta no es la primera novela del escritor irlandés, sí que fue la que le dio ese prestigio y reconocimiento mundial al tratar de una manera tan delicada un tema tan controvertido, ya que nos mostraba desde los inocentes ojos de Bruno –un niño de 9 años– el momento en el que el nazismo alcanzaba sus días mejores (si se me permite este cruel contrasentido literario).

Cinco años y varios bestsellers después nos llega esta En el Corazón del Bosque que, por varios motivos , tiene cierto parecido al ya clásico “Pijama de rayas”. El tamaño de la edición es exacto, el número de páginas casi el mismo y la estructuración por capítulos similar. Eso hace que inevitablemente sintamos ganas de leerlo si nos gustó el anterior. Pero no solo físicamente se parecen. En el Corazón del Bosque está protagonizado por otro niño de 8 años, Noah, quién por motivos desconocidos se escapa de casa para vivir una serie de extrañas aventuras que le llevarán hasta una misteriosa tienda de marionetas en la que conocerá al otro protagonista de la historia, el Viejo. Juntos recordarán un montón de anécdotas y aventuras en el intento por parte del Viejo de averiguar el motivo de la huida de Noah.


De entrada el libro nos puede parecer un cuento infantil que si se mira mejor nos acabará pareciendo un cuento para adultos. En realidad es mucho más que eso; se trata de un cuento para ambos, donde a través de geniales frases y reflexiones uno tendrá que sacar sus propias conclusiones ya no solo de la historia y la vida de los personajes, sino de la suya propia. Puede que el lector novel caiga en la trampa y sea llevado donde Boyne pretende llevarnos. Es posible, es algo que ya le funcionó años atrás cuando pretendió que, junto a Bruno, viésemos los campos de concentración sin saber de qué se trataba y solamente lo pudiésemos suponer a partir de los mínimos detalles, de manera que si no era así, la gran sorpresa final nos estallaría en la cara. Pero el lector más experimentado esta vez no va a caer en la trampa; al menos aparentemente. Desde el principio uno tiene claro que Boyne está jugando a un juego del que probablemente no podremos interpretar tan fácilmente la respuesta esta vez. Los detalles no dejan de estar presentes, y lo genial es entenderlos una vez terminada la novela. La omisión de los nombres de lugares y personajes es una muestra que nos hace preguntarnos hacia dónde vamos y, amigo lector, esta es una respuesta que solamente encontrarás si llegas hasta el final de la lectura.

Que la conclusión del libro nos guste o no, eso ya depende de cada uno. La lectura es ágil y se disfruta, y los capítulos son breves, con una estructura muy sencilla y lineal. Hay todo un desfile de curiosos personajes que provocan las situaciones más inverosímiles, desde perros salchicha y burros hambrientos hasta héroes del pasado, campeones de lo imposible. Noah nos recuerda mucho al Max de la sublime Donde viven los monstruos (Spike Jonze, 2009) y el bosque (universo) en el que se adentra está plagado de guiños hacia la literatura universal, paralelismos, sinsentidos y metáforas que componen una bella partitura, dirigida por el Viejo, de inevitable asociación con el protagonista de la obra maestra de Tim Burton, Big Fish (2003), Edward Bloom. Puede que el avanzar en la lectura y no tener una clara referencia del rumbo que estamos siguiendo nos lleve a pensar en el abandono. Pero de lo que estoy seguro es que cuando uno llega al final no va a poder evitar que en su rostro se atisbe una sonrisa y en su corazón tintinee un viejo sentimiento de emoción. Si no me creéis, haced la prueba.


septiembre 19, 2012y

22 de mayo de 2012

"Cuentos Fantásticos del Romanticismo Alemán", de V.V.A.A.

Título original: Cuentos Fantásticos del Romanticismo Alemán.
Edición:
320 págs. Valdemar, col. “Gótica”, octubre 2008.
Precio:
24,70 €.
Traducción:
José Rafael Hernández Arias.
Temática:
Cuentos, fantasía, terror, gótica.
Correlación:
Independiente.

La ilustración de corte prerrafaelita de la portada pertenece a John William Waterhouse: La Belle Dame Sans Merci (1893).

La antología de relatos que ahora nos ocupa -seleccionados y traducidos por José Rafael Hernández Arias- pertenece a la corriente conocida como Romanticismo alemán. En mayor o menor medida, todos sabemos lo que significa esta época, un movimiento ideológico-cultural que impregnó la manera de expresarse y de “construir” el arte y que llegó a impregnar de manera significativa expresiones artísticas diversas como la literatura, la pintura e incluso la filosofía. En este caso, Cuentos Fantásticos del Romanticismo Alemán supone el regreso a los cuentos y narraciones propios de la época, relatos que datan casi todos ellos de fines del siglo XVIII e inicios del XIX, con una ligera prolongación en el tiempo que permite, para los más adoctrinados, comprobar un avance literario con dos décadas de extensión, todo ello a tenor de las muestras literarias que nos brinda la antología. Pero antes que nada decir me considero un fan absoluto de las ediciones que publica la editorial madrileña Valdemar. Sigo con especial atención los libros que sacan en sus diversas colecciones como "Gótica" y "El Club Diógenes", también la congelada "Avatares". Sus libros, cuidados al máximo tanto en contenido como en forma, suponen una referencia total para los que dicen ser seguidores de la literatura fantástica en España, sea terror, fantasía literatura gótica, ciencia-ficción o aventuras. Como digo siempre, aprende del clásico y conocerás buena parte de la actualidad.

No pretendo aburriros con las fechas de nacimiento y muerte de los autores que vienen recogidos en la antología, pero es necesario citar a todos ellos: Friedrich de la Motte Fouqué (1777-1843), Adelbert von Chamisso (1781-1838), Joseph von Eichendorff (1788-1857), Ludwig Tieck (1773-1853), Achim von Arnim (1781-1831), E.T.A. Hoffman (1776-1822) y Clemens Brentano (1788-1842). Todos estos autores, de vidas nostálgicas algunos, trágicas en el caso de otros, suelen tener un nexo en común: su implicación con el movimiento cultural del momento, participando a su vez, bien con sus dotes periodísticas o bárdicas, en la resistencia contra las conquistas e imposiciones de Napoleón Bonaparte.


Alguno de los autores hasta repiten pos segunda ocasión en la antología, caso de Ludwig Tieck por sus cuentos El rubio Eckbert y El Monte de las Runas (comentados previamente en este mismo espacio, clicad para sus reseñas individuales), este último todo un ejemplo de lo que un cuento romántico supone para el movimiento con sus dosis justas de fantasía, de pasión y religiosidad, pues no debemos olvidar que el Romanticismo viene claramente marcado por una creencia en la fe cristiana que rivaliza con los temas paganos de la fantasía, las antiguas creencias, esa dualidad o comparativa entre dos mundos que supone un contraste notable, sin duda uno de los temas centrales de los relatos que ahora nos ocupan. Tenemos entre nosotros piezas absolutamente magistrales, muchas de ellas ambientadas en una atemporal Edad Media, aunque no deja de apreciarse cierto paso del tiempo en algunas de ellas, con arcaísmos que harán de su lectura algo árido para lectores poco habituados a este tipo de ejercicios.


Ilustración de Arthur Rackham: Undine lost in the Danube (1909).

Sin ir más lejos, Ondina, el relato que abre el volumen es todo un clásico de la literatura alemana, obra de Friedrich de la Motte Fouqué. Un canto a lo poético, a la noche, a los sueños, a lo mágico y a lo místico, todo ello personalizado en la figura de una ninfa -ondina para ser más exactos- que vive en lo más profundo del bosque junto a sus padres adoptivos. Hasta el momento en que llega un caballero que se pierde en mitad del bosque, encontrando así su vivienda secreta. Ondina es quizá uno de los relatos más representativos de la antología por la dualidad que antes mencionaba, la fe religiosa y la creencia en los antiguos ritos, los dioses de la naturaleza, etc. El cuento fue además ilustrado posteriormente por el artista inglés Arthur Rackham (nacido a mediados del s. XIX), preciosista ilustrador que ha puesto imagen a numerosos cuentos para niños (por ej. Peter Pan o Alicia en el País de las Maravillas), convirtiéndose de paso en todo un clásico de la ilustración fantástica.

Existen otros relatos dentro de Cuentos Fantásticos del Romanticismo Alemán que por su contenido merecerían una reseña aparte, como sin duda ha ocurrido de un tiempo a esta parte: son los casos de La Estatua de Mármol, de Joseph von Eichendorff, que supone una inspiración narrativa con pocos precedentes, pudiendo incluso considerarlo como la antesala de La Estatua de Piedra de Louise Cooper (Timun Mas, 1993) o La Fuerza de su Mirada de Tim Powers (Gigamesh, 2004). Su tono onírico, su reivindicación de la naturaleza, el no saber si todo es real o fruto de la imaginación del protagonista… todo eso crea una pieza indispensable para conocer el Romanticismo a través de la narrativa breve. Otro caso sobresaliente es La maravillosa historia de Peter Schlemihl de Adelbert von Chamisso, donde el protagonista cambia su sombra (una suerte de Peter Pan adulto) por un saco de monedas ilimitadas y otros objetos mágicos diversos (recordándonos a los cuentos de los Hermanos Grimm). O bien El Cascanueces y el Rey de los Ratones de E.T.A. Hoffman, el relato más extenso de la antología,y que todos conocemos por ser la pieza que inspiró el famoso ballet de "El Cascanueces". Es la narración que nos cuenta la lucha entre los ratones y los soldados de madera, un clásico inmortal de la literatura infantil que además ha sido uno de nuestros especiales navideños.


Caspar David Friedrich: Paisaje de invierno con iglesia (1811).
Cuentos Fantásticos del Romanticismo Alemán es una notable antología de relatos propios del Romanticismo alemán (habiendo sido el más elevado de todos los romanticismos), ideal para adentrarse en el género fantástico de otra época. No es una recopilación altamente exhaustiva porque no están todos los relatos escritos durante el movimiento, pero las piezas incluidas suponen una gran representación de mismo. La recopilación no es la definitiva, tampoco lo pretende, tan sólo se trata de un acercamiento o ilustración sobre el movimiento literario que se ha ganado un hueco en la colección “Gótica” de la editorial. Muchos de estos cuentos fueron publicados en su momento por otras editoriales, en unas ediciones únicas de precio bastante elevado. Para los amantes de los cuentos clásicos, así como para los que deseen abrir una ventana al pasado de la literatura fantástica como tal, una recomendación notable que merece al menos un acercamiento. Puede que el lenguaje en ocasiones arcaico de las narraciones eche para atrás a más de uno, pero aseguro que tras el relativo esfuerzo la recompensa es más que satisfactoria. Como última anotación, pienso que esta antología se merece una nueva edición en el formato de la colección “El Club Diógenes”, quizá con algún cuento añadido con tal de que no caiga en el olvido.

NOTA: No es una edición ilustrada.

Relación completa de relatos con sus respectivas reseñas:

Ondina | Friedrich de la Motte Fouqué.
El Cascanueces y el Rey de los Ratones | E.T.A. Hoffmann.
El Monte de las Runas | Ludwig Tieck.
La Estatua de Mármol | Joseph von Eichendorff.
Las Tres Nueces | Clemens Brentano.
La maravillosa historia de Peter Schlemihl | Adelbert von Chamisso.
El rubio Eckbert | Ludwig Tieck.
El inválido loco del fuerte Ratonneau | Achim von Arnim.

Puntuación: 8/10

mayo 22, 2012y


 

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