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Mi espada, mi conjuro.
La puerta. Magia.
La mazmorra. Un troll.
Nos gusta la fantasía

"Sabe, oh príncipe, que entre los años en que los océanos anegaron Atlantis y las resplandecientes ciudades [...] hubo una edad no sonada en la que brillantes reinos ocuparon la tierra como el manto azul entre las estrellas."

LA

en la tinta

Mi espada, mi conjuro. La puerta, magia, Igni. La mazmorra,
un troll. El mundo. Nos gusta la fantasía.


- La fantasía es la poción mágica de la literatura -

Mi espada, mi conjuro. La puerta, magia, Igni. La mazmorra, un troll. El mundo. Nos gusta la fantasía en todas sus formas.

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Publihechizo

9 de septiembre de 2017

Alamut publicará las continuaciones de ‘Sólo el acero’ de Richard Morgan

Aunque Sólo el acero podía considerarse más o menos autoconclusiva, lógicamente tenía unas continuaciones que había que leer para enterarse de toda la historia.


Aquellos que se quedaron con las ganas de saber lo que pasaba con Ringil “Ojos de Ángel” Eskiath, Egar el Matadragones y Archeth Indamaninarmal tras Sólo el acero —aunque era relativamente autoconclusiva, daba pie a más—, podrán hacerlo ahora, porque Alamut tiene previsto publicar en castellano las dos entregas que faltan de la trilogía “Tierra de héroes”: El gélido mando y La impía oscuridad. Los que conocen la novela saben que Sólo el acero le daba un hachazo a los tópicos, como decía Joe Abercrombie, y planteaba la siguiente pregunta: ¿qué hacen los héroes cuando ya ha sido derrotado el jefe final? Pero Sólo el acero, como bien explica Luis G. Prado, el editor de Alamut, no tuvo las ventas esperadas.

“Publicar una serie nunca es rentable salvo que la primera entrega se haya vendido muchísimo, o al menos se siga vendiendo continuamente, ya que las continuaciones se venderán menos en porcentajes casi previsibles. Bien lo sabemos, ya que hemos completado media docena de series a pérdida por puro pundonor: Juego de enigmas de Patricia A. McKillip, La edad de oro de John C. Wright, Viriconium de M. John Harrison, Maestro Li de Barry Hughart, La Ribera, de Ellen Kushner, La Guerra de las Rosas de Sharon Kay Penman.” En todos esos casos, explica, las primeras partes tuvieron beneficios moderados, pero las continuaciones generaron pérdidas, aunque estas se compensaron gracias a las ventas de las novelas de Geralt de Rivia de Andrzej Sapkowski.


En el caso de Sólo el acero, las continuaciones son bastante más largas que su primera parte, y por tanto suponen un coste mayor para el editor. Por eso, y en vista de que sirvió para completar otras series como la de “Las monarquías de dios” de Paul Kearney, “Shadowmarch” de Tad Williams y “Los Macht”, también de Paul Kearney —aunque en algunos casos la editorial tuvo igualmente pérdidas cuando dichos libros llegaron a las librerías—, Alamut ha decidido recurrir al sistema de suscripción para continuar “Tierra de héroes”.

Según sigue explicando el editor, las ventas de Sólo el acero fueron aceptables, aunque no lo suficientes para publicar las continuaciones. Pero después de todos estos años —recordemos que Sólo el acero salió en 2012—, las ventas, aunque no se han disparado, han sido aumentando, claro inequívoco de que, sumado a las recomendaciones del mismo, el libro interesa a los lectores de fantasía.

En cuanto a las continuaciones, El gélido mando y La impía oscuridad, tienen previsto publicarse en octubre de 2017 y enero de 2018, respectivamente. Mientras que El gélido mando tendrá 600 páginas y un precio final de 21,95 €, La impía oscuridad tendrá 800 páginas y costará 29,95 € —los suscriptores podrán conseguirlos más baratos—. Al mismo tiempo, y también en octubre, saldrá una segunda edición de Sólo el acero al precio de 21 €. La traducción de Sólo el acero corre a cargo de Manuel de los Reyes, mientras que de las siguientes se encarga Núria Gres.

Los libros se venderán a través de la librería virtual Cyberdark. Para poder suscribirse es necesario hacer la preventa en la librería y, como no podía ser de otra forma, los precios incluyen una rebaja considerable respecto al precio final. No es necesario comprar la trilogía entera para poder suscribirse (como ha pasado en otras ocasiones), sino que los lectores pueden adquirir el libro que quiera por separado, o bien los tres juntos en un mismo paquete. El envío a los suscriptores se hará conforme los libros se vayan publicando. Para cualquier duda que tengan los lectores, el editor está dispuesto a responderlas.

P. S. Por si alguien no lo sabía, en 2016 salió un juego de rol para iOS y Android —también disponible en Steam— basado en la trilogía “Tierra de héroes” que desarrolló Liber Primus Games. Está protagonizado por los tres personajes de las novelas y se basa en los libros. Ni que decir tiene que spoilea de las novelas.

septiembre 09, 2017y

3 de noviembre de 2016

'Lux Perpetua', al fin

La espera parece haber sido eterna, pero los lectores de Andrzej Sapkowski por fin pueden echarle el guante a la tercera y última entrega de la trilogía histórica ambientada durante las Guerras Husitas del siglo XV.



Parecía que no iba a llegar nunca, pero desde hace poco menos de una semana se puede encontrar en las estanterías de las librerías la que posiblemente sea la novela de Andrzej Sapkowski más esperada en años después de La dama del lago, por lo menos en lengua castellana. Hablamos, como no, de Lux Perpetua, la novela con la que el polaco concluye la trilogía histórico-fantástica empezada con Narrenturm —aunque en el original se publicó en 2006— y que continuó en la lengua de Cervantes con Los guerreros de dios hace ya cuatro años.

Lux Perpetua termina la trilogía de las Guerras Husitas ambientadas en el siglo XV, novela gracias a la que podremos conocer el paradero de Reinmar de Bielau —Reynevan para los amigos—, noble y estudiante de medicina que no hace ascos a la alquimia, y al que gustan las mujeres y el vino como el que más.

Es una época convulsa plagada de hechos atroces y carnicerías varias, a grandes rasgos, pero de fondo hay algo más. Es novela histórica pero tiene elementos sin duda fantásticos, como sabrán los que han llegado hasta Lux Perpetua buscando quizá lo que no han encontrado en los libros de Geralt de Rivia o como continuación de las novelas del brujo. No necesariamente tienen que agradar a los seguidores de Geralt, pero sin duda hallarán bastantes puntos en común.

En cualquier caso, Narrenturm y sus continuaciones son novelas para degustar despacio, como una buena cerveza, ya que el impecable estilo de Sapkowski y su narración medieval consiguen que nuestro cerebro se traslade a otro plano de existencia, proporcionando de paso una experiencia enriquecedora con muy pocos competidores.

La sinopsis de Lux Perpetua nos cuenta lo siguiente, cuidado spoilers:

El Anticristo, muy señores míos, querido público, será de la estirpe de Dan. 

Reinmar de Bielau, llamado Reynevan, se encuentra en una encrucijada. Por un lado, el médico y alquimista educado en Praga se ha convertido en un participante de importancia en la revolución husita contra el clero y la nobleza, un movimiento que ha impuesto su ley en Bohemia y Moravia, y que amenaza con extenderse por toda Silesia, Sajonia y Polonia hasta el mar Báltico. Por otro, la Inquisición ha capturado a su amada, Jutta de Apolda, y la utiliza como baza para chantajearle y obligarle a espiar para los enemigos de los husitas. 

Excomulgado, manipulado por unos y otros, y rodeado de una creciente desconfianza entre los suyos, sólo contará con la ayuda de sus fieles amigos Scharley y Sansón Mieles para sortear intrigas y peligros sin cuento, inmerso en un espeluznante juego de poder que enfrenta a nobles y campesinos, eslavos y alemanes, paganos y cristianos, partidarios del progreso y defensores de la tradición. 

En los campos teñidos de sangre del corazón de Europa, Reynevan perderá los últimos restos de su inocencia y aprenderá que ni las intenciones más puras ni la voluntad más firme pueden nada contra las inexorables realidades de la marcha de la historia. ¿O quizá sí?

La edición corre a cargo de Alamut, quien para la traducción de la novela de 504 páginas ha contado con Fernando Otero Macías, quien ya tradujese Los guerreros de dios después de que Narrenturm pasara por las manos de José María Faraldo. El libro se edita en rústica con solapas y cuesta 23,95 doblones.

La ilustración de cubierta es obra de Alejandro Colucci, con diseño de Alejandro Terán.

Los lectores llevaban mucho tiempo deseando tener Lux Perpetua en las manos, por lo menos para saber el fin de la historia, y la espera ha merecido la pena.

noviembre 03, 2016y

1 de mayo de 2014

Reseña: «Shadowmarch: El juego de las sombras», de Tad Williams

Cuando comencé a leer El juego de las sombras, segunda entrega de la tetralogía "Shadowmarch", lo hice con la confianza que me daba tanto el escritor como la historia que había leído a lo largo de su primer tomo, La frontera de las sombras. Puedo decir sin temor a equivocarme, que la historia ha conseguido alcanzar exactamente las expectativas que me había creado en torno a ella. Como ya dije en su momento, en un tiempo en el que hay todo tipo de experimentos en lo que a narrar fantasía se refiere, se agradece poder refugiarse en un oasis de aquella fantasía más clásica que en su día a todos nos embrujó. Tad Williams, al igual que hizo con su famosa saga de "Añoranzas y Pesares", es único para reflejar un mundo realmente inabarcable con aparentemente poco esfuerzo. Algo que todo amante de la fantasía adora y que estoy segura que conseguirá atraer a muchos nuevos lectores a nuestro mal llamado “lado oscuro”.

Todos los que habéis leído alguna que otra obra de este autor, sabéis que es especialista en crear miles de tramas que aparentemente parecen no tener ninguna relación entre sí, para después sorprendernos con una buena traca de acontecimientos inesperados que pueden llegar a rozar el deux ex machina. Su pericia consigue que esos trucos tan arriesgados consigan un resultado realmente impactante, tanto por la gran personalidad que tienen la gran mayoría de sus personajes, como por el peso que le otorgan las descripciones a la misma historia. Siempre cuidadoso en cuanto a trasfondo se refiere, Tad Williams además, ha conseguido crear un verdadero panteón de dioses que nada tiene que envidiar al sumerio, al griego o al egipcio, por poner unos cuantos ejemplos. Al inicio de cada capítulo veremos un extracto de distintos libros sagrados, en el que podremos conocer las guerras internas que hubo entre los dioses hace miles de años, y cómo surgieron de aquello otras religiones que hoy en día pueden llegar a imbuir a sus seguidores de extraños y perturbadores poderes especiales. Podremos contemplar incluso, como los nietos de los bastardos de los dioses que una vez caminaron por la tierra siguen teniendo ciertas habilidades que los hará únicos y que quizás tengan algo que opinar sobre el avance de la línea de sombra y sus consecuencias.

“Un verdadero canto al clasicismo de la fantasía”
Los personajes principales siguen siendo los mismos que en la primera entrega. Barrick y Briony Eddon, Sílex Cuarzo Azul, el capitán de la guardia Ferras Vansen, la dulce Quinnitan, junto con la aparición de bastantes secundarios que parecen haber emprendido una carrera para ir cobrando protagonismo a medida que volemos por las páginas de la novela. Entre ellos veremos a la tía abuela de los gemelos, Meloranna, que para mi gusto se convertirá en uno de los personajes más misteriosos de este segundo libro. Según parece, no siempre fue una simple dama de la corte, ya anciana, relacionada con la familia real. La pérdida de su hijo a una edad muy temprana y la relación especial que parece unirla a Avin Brone, antiguo condestable del castillo de Marca Sur, le auguran un futuro prometedor. Podréis ver cómo poco a poco ella, junto con la inestimable ayuda de la hermana Utta, una religiosa de Zoria, van intentando desenredar la maraña de conspiraciones que parecen haber llevado los Tolly al castillo. 


Otro secundario que para mi gusto tiene una fuerza realmente impresionante en la historia es el crepuscular Gyir, al que veremos a lo largo de toda la novela evolucionar de distintas formas. Es de una raza especial que oculta su rostro bajo una membrana y que le permite captar sensaciones, sonidos e incluso poseer cualquier mente debilitada que pueda rondar en su entorno; un fiero soldado, un certero asesino y un gran sabio que intenta salvar a su pueblo pese a que el universo entero parezca estar en su contra. Quizás si Tad Williams se animase, podría crear historias únicamente de los crepusculares y de algunos membránidos como éste personaje. Bien pensado, creo que le he cogido verdadero cariño, mucho más que al príncipe Eddon, a quien me cuesta trabajo soportar.

Sinceramente, intento mantener al mínimo todos los detalles que se me pasan por la cabeza porque no quiero desvelar nada por accidente –ya sabéis que aquí llevamos a gala nuestra tradición de no introducir spoilers en las reseñas, y así seguirá siendo–. Por esta razón me gustaría animar a todos los que no hayan empezado a leer "Shadowmarch" a que lo hagan pronto. Si empezasteis a leer fantasía gracias a los ejemplos más puros del género, estoy convencida de que Alamut habrá dado en el clavo con estos cuatro libros. Como aviso a navegantes, me siento obligada a advertiros de que quizás esta segunda entrega pueda hacerse un poco densa en ocasiones, a la vez que posee partes en las que tendremos la sensación de pasar mil páginas sin habernos dado cuenta. Si es una lectura que queréis emprender después de haber terminado algo más pesado os aconsejo que lo meditéis antes con calma y paciencia. Tad Williams siempre ha tenido un ritmo peculiar, por lo que hay que saber leer entre líneas la mayoría de las veces, y en otras deberemos prestar verdadera atención a detalles que aparentemente no nos resultarán importantes. Al igual que con algunas delicatessen gastronómicas, creo que este libro es mejor disfrutarlo en solitario –me refiero a no compaginar con otras lecturas–, paladeando cada personaje, cada pasaje, cada descripción y cada acontecimiento. Un verdadero canto al clasicismo de la fantasía con un toque bastante oscuro para que nadie crea que el género debe ser únicamente para niños. No encontraréis sexo y violencia de forma explícita como parece estar últimamente de moda, pero tampoco lo echaréis en falta. Hay cosas peores que eso, mucho más cuando los mismos dioses parecen estar revolviéndose en su pesado sueño tocando el mundo de todos estos personajes de formas realmente impredecibles. En esta tetralogía, las sombras no es lo único que puede resultar amenazador y os aseguro que cuando lo acabéis también tendréis esa impresión. A menudo nos encontramos con verdaderas joyas de la literatura sin habernos parado a pensar en ello. "Shadowmarch" es un diamante en bruto y estoy deseando comenzar el siguiente para ver cómo se desarrolla todo.
Información adicional

Fantasía épica Literatura Novela

Leer después de Shadowmarch: La frontera de las sombras

Shadowmarch: El juego de las sombras.
(Shadowplay).
Traducción de Carlos Gardini.
Alamut, mayo de 2013.
624 páginas.
No disponible en ebook.
27,95 € (rústica con solapas).
Segunda entrega de "Shadowmarch".

Primeras páginas

mayo 01, 2014y

17 de julio de 2013

Reseña: «Vigilantes del pasado», de Orson Scott Card

Título original: Pastwatch: The Redemption of Christopher Columbus.
Edición: 320 págs. Alamut Ediciones, mayo 2012.
Disponible en ebook: No.
Precio: 20,95 € (rústica con solapas).
Traducción: Rafael Marín.
Temática: Ciencia-ficción, histórica, viajes en el tiempo.
Correlación: Independiente.


El viaje por el tiempo es uno de los temas que siempre ha fascinado al hombre. ¿Cómo sería viajar miles, o quizá millones, de años en el futuro? ¿Conocer el destino de la Tierra, de las galaxias? ¿Retroceder hasta el pasado para aprender más de las costumbres humanas? ¿Más de los acontecimientos que marcaron el devenir de la especie? Esa fascinación por la temporalidad, además del interés por la historia, le sirve a Orson Scott Card para componer una novela donde se nos plantea la existencia de un grupo de científicos que se hace llamar Vigilancia del Pasado, donde todos ellos aúnan sus esfuerzos para crear un mundo mejor tras los desastres acontecidos en los siglos anteriores. Pero la intención de construir ese mundo perfecto, o mejorable, no es lo único que importa para algunos miembros del grupo. Diko es una de esas personas, empeñada en cambiar la misma historia, encontrar el punto de inflexión donde la raza humana se convirtió en esclava de ella misma. Y ese torcimiento no es otro que el descubriento de América a manos de Cristobal Colón.

¿Qué pinta el famoso descubridor en el asunto? Para empezar, la novela se centra en su figura, gran parte de la misma se dedica a establecer los motivos de su viaje a las Américas –todos sabemos que quiso descubrir otra cosa, algo que la novela deja bien claro–, sus esfuerzos por que los Reyes Católicos sufraguen el viaje a tierras lejanas y quizá yermas, pero también ahondando en la psicología de un hombre profundo, de firmes creencias y propósitos. Para seguir, fue gracias a él que América se convirtiese en un mina de esclavos, de riquezas y de tierras a colonizar, ignorando los derechos de sus habitantes originales, interfiriendo en sus vidas de una forma totalmente desastrosa para sus culturas –también debemos tener en cuenta que muchas de esas culturas mesoamericanas llevaban a cabo genocidios entre su propia gente, en honor a los dioses–. Es por tanto, un juego biográfico de un momento concreto de la vida de Cristóbal Colón, y gracias a esa premisa, Orson Scott Card juega al juego de la utopía alternativa, o eso creen los personajes de la novela, quienes trabajan para que el actual presente donde viven los actores de Vigilantes del pasado pueda convertirse en una ucronía con todas las de la ley. Pero el autor plantea una duda moral gracias a las líneas temporales, siendo ésta la base subyacente de toda la novela: ¿merece la pena sacrificar los millones de vida del actual presente para cambiar el pasado y así crear un nuevo futuro? Los personajes de Vigilancia del Pasado se plantean así un tremendo dilema moral para el que la solución no parece fácil. Pero si queréis saber más no tendréis más remedio que leer Vigilantes del pasado, pues cualquier comentario sobre el argumento sería estropear la sorpresa.


La novela puede decirse que está construida en torno a dos partes bien diferenciadas. Por un lado, tenemos un primer segmento, en el que los personajes se plantean, descubren y estudian las posibilidades de sus actos, además de generarnos una perspectiva sobre Cristóbal Colón como si de una novela histórica se trarase. Y una segunda parte donde confluye la trama principal, y donde se resuelve todo el tinglado previsto en la novela. El género histórico se conjuga con la ciencia-ficción para crear un híbrido que en algunas ocasiones parece algo descompensado por la densidad con la que el autor nos explica cada una de las acciones o pensamientos de Colón –aunque estas sirvan para dar mayor peso al personaje–, pero por otro lado, la agilidad con la que se nos explica los hechos científicos, así como la explicación del funcionamiento de la maquinaria de Vigilancia del Pasado, hace que la novela viaje a un ritmo más acelerado en según qué momentos. En esto depende el gusto de cada lector por un género u otro, porque no cabe duda de que tenemos ante manos un producto que viaja muy bien entre ambos géneros, pero que el resultado puede parecer extraño para según qué público.

Los personajes son uno de los platos fuertes de Vigilantes del pasado. Las motivaciones con las que el autor ha dotado a cada uno de ellos, sea Diko, Kemal o Hunahpu, sirve para que les cojamos un apego especial más allá del mero distanciamiento del espectador que quiere un productor rápido para pasar a otra cosa. Queremos saber lo que les ocurrirá a lo largo del libro, nos interesamos por sus acciones, por sus diatribas o relaciones personales, queremos saber adónde conduce todo lo planteado, si habrá un futuro o si éste desaparecerá. En este punto tenemos que tener muy claro si nos gustan los viajes temporales, porque aunque la novela no es realmente un continuo ir y venir de viajes por las diferentes épocas (como puede llegar a sugerir el título de la última reedición de la novela a manos de Alamut Ediciones), el momento trascedente es tan importante para el desarrollo de la obra, que cumple con creces las carencias anteriores en cuanto a una mayor cantidad de desplazamientos temporales se refiere.


Pero Orson Scott Card maneja muy bien el sentido de la maravilla y es capaz de producir un interés real en el lector con cada una de sus novelas –por lo menos, en hechos concretos, que es a lo que me refiero–. Estoy hablando del concepto en el cual, mediante una máquina de tecnología totalmente avanzada e imposible para nuestra era, seamos capaces de observar en tiempo real el desarrollo de la historia. Si abriésemos una ventana a un momento determinado de la historia, no importa si fuese el Pleistoceno o la Edad Media, para seguir la pista a determinados habitantes, ver como se desarrollan los acontecimientos (cualquier acontecimiento), estudiar las causas de algunos actos, observar culturas, ¿querríamos despegarnos de la máquina? ¿Nos sentiríamos en la obligación de dejar de lado esa gran habilidad por sentirnos unos auténticos voyeurs? Creo que el autor ha elaborado un concepto de infinitas posibilidades que bien valdría una serie o una enciclopedia de gargantuescas proporciones. Esa interacción con la historia, esa posibilidad abierta ante la capacidad de ser testigo de todo lo acontecido, es lo mejor que podemos encontrar en Vigilancia del pasado, algo que no deja de asombrarme aún habiendo pasado un tiempo desde la lectura de la novela.

Pero más allá de todo lo expuesto en el párrafo anterior, lo que el lector querrá saber cuando lea Vigilancia del pasado, además de esa infinita posibilidad de interacción con la historia –y que a mi me gustaría ver expandida– es el desarrollo de la novela, las conclusiones a las que llegan los protagonistas, de si se embarcan en una gran cruzada humana y social, o si simplemente se quedarán como meros observadores en sus puestos de vigilancia, seguros en sus máquinas y en un futuro que se plantea como una distopía con pocas posibilidades. ¿Qué se necesita para crear una utopía? ¿Es la historia una sucesión de acontecimientos que pueden cambiarse, o una vez ocurridos se quedan fijos para siempre? Vigilancia del pasado plantea estos y muchos otros interrogantes, pero responde quizá a solo unos pocos, porque los lectores están ahí para sacar sus propias conclusiones. Estamos ante una interesante reflexión e intrusión de Orson Scott Card en un híbrido poco habitual, no es una de sus novelas más redondas, pero profundiza de una manera excelente en un personaje histórico como es Cristobal Colón, mientras sugiere la posibilidad de que la historia está ahí para aprender de ella y no cometer los mismos errores.

julio 17, 2013y

9 de octubre de 2012

Reseña: «Shadowmarch: La frontera de las sombras», de Tad Williams

Título original: Shadowmarch.
Edición: 624 págs. Alamut, mayo 2012.
Disponible en ebook: No.
Precio: 24,95 € (rústica con solapas).
Traducción: Carlos Gardini.
Temática: Fantasía épica, aventuras.
Correlación: Primera entrega de la tetralogía "Shadowmarch".


A lo largo de todos estos años en los que llevo leyendo fantasía clásica, debo reconocer que he tenido la ocasión de hablar con muchas personas acerca de quiénes son para ellos los autores más importantes o influyentes dentro del género. Eliminando el factor "nacionalidad" y englobando a todos ellos dentro de un mismo bloque, ha habido ocasiones en las que muchos de nosotros hemos coincidido en incluir a autores como Tad Williams dentro de esa lista. Es cierto que cada uno tiene su propia opinión al respecto. Los mayores detractores de que este nombre aparezca en tal lista son tantos como los que creen que debería encabezarla, motivado por una de las sagas de fantasía más importantes de los años noventa aquí en España. No sé si la recordáis, se llamaba “Añoranzas y pesares”, la cual también levantó y levanta pasiones y suspicacias por igual. Hay quien siempre ha considerado que la serie es una obra maestra de la fantasía y sin embargo hay quienes han declarado que el simple hecho de cambiar el nombre de una raza manida como la de los elfos por la palabra “sitha” no lo convierte en un justificante para su extensión ni el uso de ciertos tópicos a lo largo de su narración.

Es por esta causa por la que me entusiasmé al enterarme de que Alamut publicaría una nueva obra de Tad Williams –sí, yo soy de las que siempre han hablado maravillas de la saga “Añoranzas y pesares”. Llevaba muchísimos años esperando algo nuevo de este autor y, si os soy sincera, tenía grandes expectativas puestas en el libro. El "pero" que viene ahora no sé si voy a ser capaz de explicarlo. Quizás estaba demasiado cansada de acometer lectura tras lectura, también es posible que el autor haya cambiado un poco su estilo con los años o posiblemente todo esto gire en torno a que es el primer volumen de una saga que todavía tiene que dar mucho más de sí. El caso es que he tardado demasiado en leerlo, para mi desazón, ya que recuerdo con claridad que la saga de “Añoranzas y pesares” la devoré en menos de un mes (sí, tengo la edición de los cuatro tomos) y quizás esperaba haber obtenido el mismo resultado con “Shadowmarch”.


Con esto no quiero decir que el libro sea malo ni mucho menos. Creo que el mundo en el que está ambientado es muy rico en matices, desde los exóticos reinos de Xand, pasando por el entorno fantástico clásico como son los Reinos de la Marca, los oscuros y tenebrosos Territorios Crepusculares más allá de la Línea de Sombra, y muchos otros factores a tener en cuenta si lo que queremos es disfrutar de una verdadera aventura al más puro estilo de la fantasía de antaño. Quizás sea a esto a lo que quiero referirme, últimamente estamos muy acostumbrados a ver cosas más radicales, si me permitís la expresión, con obras como las de George R. R. Martin, Joe Abercrombie, Richard Morgan, etc, en el que el concepto de "fantasía clásica" parece haberse disuelto un poco en la bruma de los años. En “Shadowmarch” tendremos todos los factores necesarios para que una historia sea buena e interese, inclusive esas razas tan raras que siempre hace las delicias de las historias de fantasía de toda la vida. Entre ellas estarán los Qar, seres feéricos de diversos tipos, exiliados por culpa de los humanos hace ya mucho tiempo tras la llamada Línea de Sombra. Tendremos también enanos, cosa que no suele salir demasiado a menudo en los libros más modernos de fantasía los cuales, fieles a sus tópicos, son habitantes de grutas y cavernas, grandes arquitectos y tallistas, nominados por la misma roca en la que se crían, como es el caso de Sílex Cuarzo Azul o su mujer Ópalo, personajes a los cuales bien puedo decir que les he cogido mucho cariño, ya que son los que ponen la nota de sencillez, bondad y sacrificio realista dentro de un entorno tan mágico como el que tiene “Shadowmarch”. 

Otras razas bastante originales dentro de la historia serán los acuanos y los techeros. Los primeros son seres especialmente relacionados con el mar, residentes en el Distrito de la Laguna de la ciudad de Marca Sur pero que están prácticamente al margen de todo lo que ocurre tanto en el castillo como en las zonas aledañas, centrándose en sus botes, la pesca y sus ritos culturales. En el caso de los techeros, digamos que son el equivalente a Pulgarcito, seres diminutos con una cultura muy curiosa en la que cosas que a un humano podrían llegar a parecerle insignificantes y sin importancia, en la sociedad techera cobran dimensiones inimaginables y trascendentales para su supervivencia. Amigos de cualquier animal al que se pueda montar sin temor a que pueda devorarles, Tad Williams nos demuestra con esto que en la fantasía clásica aún quedan matices con las que sorprender a un lector ya avezado en el género. Por lo que, evidentemente, considero que aquellos que quieran encontrarse con obras como las anteriormente citadas de autores más en boga, no lo van a encontrar aquí. “Shadowmarch” es una oda a los amantes de la fantasía más clásica, en la que la magia parecía algo misterioso, una materia que únicamente los más valientes se atrevían a estudiar y no únicamente ciencia, como parece ocurrir en las novelas más recientes del género.

Tad Williams. Fotografía: © Marijan Murat, Stuttgart

Este factor mágico parece acentuarse mucho en el reino de Xis, al sur con la trama de Quinnitan, una chica que se ve arrastrada hacia un lugar llamado La Reclusión, en el que el Autarca posee un harén propio de las leyendas de Las mil y una noches con todas las esposas que ha ido recogiendo a lo largo de todo su imperio. Allí, los sacerdotes de Nushash –Dios xixiano del fuego– le darán a Quinnitan un elixir llamado Sangre del Sol para prepararla para su encuentro carnal con el Autarca. Encerrada en un palacio inmenso y rodeada de mujeres que la ven como un obstáculo a sus ambiciones, podremos ver en ella un personaje que aún no sabemos muy bien cómo incluir en la historia de “Shadowmarch” pero que parece prometer bastante.

Pero todo no son folclores, también tendremos una buena dosis de politiqueos varios que harán las delicias de aquellos que quieren comerse un poco la cabeza con la historia. En concreto, todo lo veremos girando en torno a los tres hijos del secuestrado rey Olin, Kendrick, Barrick y Briony Eddon. Comprenderemos como las complicaciones de dirigir un reino sin que esté el regente presente, presionar a los nobles y al pueblo para poder conseguir dinero para su liberación y además enfrentarse a ciertos oscuros secretos dentro de la familia, puede provocar consecuencias realmente impredecibles para el destino de muchos de los habitantes de Marca Sur.

Para finalizar, me gustaría aclarar que, pese a que en ocasiones la historia pueda resultar muy compleja, no es porque el libro esté mal traducido, tenga erratas o esté mal editado. En todo momento tenéis que tener claro que Shadowmarch es una obra de fantasía clásica, en la que el autor baila con el lenguaje y los acontecimientos igual que Íñigo Montoya manejaba su espada ante el asesino de su padre. Podréis tener la impresión en algunas ocasiones de que hay algo que se os escapa, pero no os preocupéis, Tad Williams es capaz de volver a atraeros al argumento a la mayor brevedad posible, por lo que aunque tardéis –como me ha pasado a mí– dadle una oportunidad, no creo que os decepcione. Además, quedan tantas cosas abiertas al final del libro, que estoy convencida de que más de uno estará esperando con impaciencia El juego de las sombras, el siguiente volumen de una saga que, con el tiempo, quizás alcance en calidad a “Añoranzas y pesares”.

octubre 09, 2012y

29 de septiembre de 2012

Hôtel Transylvania – Chelsea Quinn Yarbro

Título original: Hôtel Transylvania.
Edición: 298 págs. Alamut, noviembre 2009.
Disponible en ebook: No.
Precio: 18,95 €.
Traducción: Manuel de los Reyes.
Temática: Terror, historia, romance paranormal.
Correlación: Primer libro de la serie “Saint-Germain”. Independiente.


Llevaba tiempo detrás de este libro, pero por una cosa u otra, siempre terminaba relegándolo a las últimas posiciones de mi eterna lista de deseos. Quizá se haya debido a que soy bastante alérgica a esa corriente de romance paranormal adulto que no se esfuerza en dar historias originales o personajes bien construidos –ya sabéis, las típicas sagas donde leídos los dos primeros libros, leídos todos– y temía que esta novela fuera tan vacía como las demás.

Craso error. Ahora solo puedo decir: ¡Qué lástima no haber tenido Hôtel Transylvania antes entre mis manos! La palabra que viene a mi cabeza para describirlo es "exquisito". Se nota muchísimo que fue publicado hace más de treinta años: tiene un estilo propio, una manufactura impecable, una calidad y una originalidad que no tiene ningún pastiche vampírico-licántropo-angelical del mercado actual. Es más, me atrevo incluso a decir que Chelsea Yinn Yarbro es tan magistral en su visión del mito del vampiro como lo es Anne Rice. ¡Para quitarse el sombrero!

¿Quién es Saint-Germain, el protagonista de la novela? En primer lugar, el personaje está inspirado en Le Comte Saint-Germaine, peculiar personaje histórico de erudición sin par que brilló en la Corte de Louise XV. Filósofo, escritor, alquimista, pintor, músico, compositor y diplomático respetado allá donde fuere. No solo hablaba inglés, francés, italiano o castellano de forma impecable, sino que dominaba con fluidez el chino, el árabe y el sánscrito, además de ser ambidiestro y ser capaz de escribir a la vez con las dos manos con una caligrafía impecable. Para más inri, la “eterna juventud” física con la que se paseaba por los salones franceses y sus orígenes misteriosos, que lo enlazaban a la casa del Príncipe Federico II Rakoczy, último rey de Transylvania, le habían transformado en una leyenda urbana en su propio tiempo. 

Pues bien, la autora se mantiene fiel a esta visión del noble ocultista y nos da una visión del mito del vampiro fantástica, donde la sensualidad va atada al rito de la sangre como necesidad espiritual, no física. Además, se deja de esas “tonterías” del agua bendita, crucifijos, la luz del sol, los ataúdes que Bram Stoker hiciera para su Drácula. La autora se centra en la inmortalidad, la sapiencia adquirida con el paso incontable de los siglos, la bondad de las acciones y la verdadera naturaleza humana, que en ocasiones es más monstruosa que los propios fantasmas que creamos en la oscuridad. En contrapartida, la protagonista femenina, Madelaine de Montalia, es joven e inocente por su educación retirada en el campo, a la vez que inteligente, vivaz, curiosa, y que se rebela en su fuero interno al intentar aceptar las encorsetadas normas sociales que la limitan a hacer un buen matrimonio que la eleve a la posición de esposa florero cuya ciega obediencia complazca su propietario, digo marido. Madeleine es un personaje valiente, libre de prejuicios y en torno al cual gira una terrible conjura de tintes satánicos, que aunque terribles, no la acobardan.

Toda la narración está llena de un lenguaje cuidadísimo, exquisito, que recrea tanto la atmósfera de los grandes salones franceses como sus costumbres y modas, con diálogos de estoque y finísima ironía cuidados al máximo detalle. Además, lo que más me ha encantado son las cartas que se intercambian varios de los protagonistas de la novela, al más puro estilo “Las amistades peligrosas”, de Choderlos de Laclos. Salvo alguna errata y algún giro un poco extraño en el lenguaje, la traducción es muy buena.

Quizá a esta fantástica novela solo le puedo encontrar un pequeño “pero” y es su precipitado y truculento final, no apto para lectores sensibles. Digamos que toda la exquisitez de Chelsea Quinn desaparece para encontrarnos con un estilo violento y gore digno del mejor Tarantino. ¡Mon Dieu!

Quitando este último detalle, que en lo personal no me ha gustado nada, Hôtel Transylvania es una gozada en todos los sentidos. Es una verdadera lástima que Alamut, en estos tiempos de crisis, no haya seguido con la serie de "Saint-Germain". Lo bueno es que cada novela es completamente independiente y cada una recrea un periodo histórico, por lo que se pueden leer de forma autónoma. Podéis consultar los títulos en inglés, aquí.

En definitiva, Hôtel Transylvania es un libro exquisito, cuidado, original, inteligente, que da una visión del mito del vampiro realista, de la que beben todas las novelas actuales ambientadas en la temática del romance paranormal adulto, sin que suponga un insulto a la capacidad neuronal del lector, es decir, nada de vampiros con abdominales de tableta de chocolate y mujeres a las que se les licua el cerebro por sobreexposición a la testosterona ambiental. Un libro imprescindible para todos los amantes de la buena literatura de terror y romance vampírico.

septiembre 29, 2012y

24 de mayo de 2012

Sólo el Acero, fantasía épica aderezada con grandes dosis de cruda realidad

Título original: The Steel Remains.
Edición: 416 págs. Alamut, abril 2012.
Disponible en ebook: No.
Precio: 21,95 €.
Traducción: Manuel de los Reyes.
Temática: Fantasía épica.
Correlación: Primera entrega de la trilogía A Land Fit for Heroes. Lectura independiente.

Portada española para Sólo el Acero. La ilustración original de Larry Rostant representa la espada Críacuervos.

Toda novela de fantasía épica está dotada de impresionantes batallas, sucesos heroicos que de una forma u otra marcan a los protagonistas, material del que se nutren las leyendas y las historias de los bardos en las tabernas. Bien, este es el caso de Sólo el Acero, novela de Richard Morgan que nos habla de una pretérita gran batalla –la de Quebrada del Patíbulo– en la que muchos hombres perdieron la vida, pero donde sólo un puñado de héroes sobrevivieron a ella; tres de esos afortunados héroes son los protagonistas de Sólo el Acero. Pero tampoco es menos cierto que, tras una batalla de semejante envergadura en la que el destino del mundo conocido se jugaba a cara o cruz, los héroes fueron olvidados por el tiempo y por las gentes a las que una vez salvaron. Reliquias de museo que una vez brillaron con luz propia, pero que ahora no son más que un eco pasado fruto de otros tiempos. ¿Qué es de los héroes cuando no hay batallas que ganar, guerras en las que templar el acero con sangre, cuando no hay un enemigo común al que socavar, ganando de paso gloria y honor?

Sólo el Acero da respuesta a todas esas preguntas en la peculiar novela de Richard Morgan, quien además de ser el encargado del guión para el magistral videojuego de acción y ciencia-ficción Crysis 2, es también guionista del cómic basado en el videojuego –con dibujo de Peter Bergting–, así como el autor de las novelas Leyes de Mercado (Gigamesh, 2006) y Carbono Alterado (Minotauro, 2005), siendo esta última el trabajo con el que ganó el Premio Philip K. Dick en 2003. Escritor británico de ciencia-ficción en su mayoría, Richard Morgan ha probado fortuna con esta su primera novela de fantasía épica, en la que sin duda demuestra sus dones para el género.


"¿Qué es de los héroes cuando no hay batallas que ganar, guerras en las que templar el acero con sangre, cuando no hay un enemigo común al que socavar, ganando de paso gloria y honor?"
El mundo que el autor nos presenta en Sólo el Acero es, por así decirlo, un tipo de fantasía épica que podemos definir tranquilamente como fantasía crepuscular. Lejos de los habituales estereotipos de la fantasía, de grandes héroes que son protagonistas de las leyendas que escuchan los niños en la cama antes de dormir, lo que Morgan quiere hacernos ver es que todo puede tener también su lado perverso, el aspecto más "degenerado" de los conceptos preestablecidos dentro del género desde hace décadas. No quiero decir que los héroes de Sólo el Acero sean ni mucho menos unos villanos de tomo y lomo, sino todo lo contrario. Son héroes que han conocido tiempos mejores –por más que dos de ellos rebasen en un par años la treintena–, fueron partícipes de un gran conflicto anterior al que a menudo se alude como una época memorable pero plagada de malos recuerdos, e incluso sueñan con ella en sus peores –o mejores pesadillas. Tanto Egan el Matadragones, Ringil "Ojos de Ángel" Eskiath, o Archeth Indamaninarmal, esta última mitad humana, mitad kiriath –raza cuasi inmortal de piel oscura con conocimientos de tecnología avanzada, desaparecidos años atrás–, son los protagonistas de esta fantasía crepuscular que habla de tiempos pasados que fueron mejores que los presentes, aunque dichos tiempos simbolizan lo que llegó a convertirse en un espeluznante baño de sangre que el mundo trata de olvidar, pero no desde luego los héroes de Sólo el Acero.


En una época en la que el género de la fantasía épica parece ir regido más por el realismo que por el sentido de la maravilla, sin que ello signifique que esto último se deje en absoluto de lado, Richard Morgan juega con las concepciones de una década que parece protagonizada por los grandes best sellers del momento, tales como George R. R. Martin, Joe Abercrombie, Patrick Rothfuss, Andrzej Sapkowski o Brandon Sanderson –eso sin contar con los otros muchos autores que me dejo, pero comprended que la lista sería interminable–, para ofrecernos un revoltijo de clichés que al mismo tiempo resultan refrescantes, mientras que con sus dotes narrativas se pone a la altura de los autores citados anteriormente.

Con unas escenas de acción hábilmente resueltas, brutales y viscerales –en las que no falta ni la casquería ni los baños de sangre de un modo sutil e ingenioso–, debemos además añadir el hecho de que los protagonistas saben en todo momento su posición dentro de la historia –personajes que toman drogas y practican sexo sin tapujos–, quienes en muchas de las ocasiones emplean un lenguaje soez acorde a la rudeza del momento, con unos diálogos interesantes y fluidos. Sólo el Acero es un buen ejemplo de fantasía aderezada con grandes dosis de cruda realidad dirigida hacia los héroes de antaño, mientras que por otro lado abre una interesante propuesta alternativa dentro del mismo argumento de la novela: la posibilidad de la magia con el regreso de los aldraínos, la existencia de los antiguos dioses, del conocimiento ancestral desempolvado.
 
Portada original de la novela, The Steel Remains
publicada por Del Rey.

No conviene indagar demasiado en el argumento de Sólo el Acero, pues ese privilegio queda reservado a los futuros lectores de la novela. En su lugar, sí diremos que junto a los interesantes toques de ciencia-ficción que destacan entre lo puramente fantástico, más propio de la espada y brujería con menciones del propio autor a grandes clásicos como Michael Moorcock –Corum Jhaelen Irsei, Dorian Hawkmoon, Elric de Melniboné– o Poul Anderson –La Espada Rota– en las notas finales de la novela, Sólo el Acero puede leerse de manera independiente –con algún gancho, pero muy leve, al final– aunque se trate de la primera parte de una trilogía.

Cansados estamos muchos lectores de tener que seguir el ritmo de las grandes sagas –pese a que corramos a la librería más cercana a por nuestra dosis–, por lo que una novela de lectura independiente es más que bien recibida. Sólo el Acero es la primera entrega de "A Land Fit for Heroes", a la que sigue The Cold Commands –su ilustración de cubierta está protagonizada por el colmillo de dragón de Ringil–, que esperemos Alamut, editora de Sólo el Acero, tenga a bien publicar si las ventas de la novela acompañan.

Nos queda únicamente comentar que el autor ha dotado de un mayor enfoque a la estrella protagonista de la novela, que no es otro que el mencionado Ringil "Ojos de Ángel", héroe homosexual que recoge rechazos allá por donde pisa, hijo de una familia pudiente, poseedor de la temida espada de origen kiriath, la Críacuervos, cuya hoja es capaz de rebanar a un hombre como si fuese mantequilla, a la que la edición española de Sólo el Acero –idéntica al paperback de Gollancz– rinde homenaje haciéndola protagonista íntegra de la portada. Una espada que quedará sin lugar a dudas en el recuerdo, al lado de otras campeonas del género de la fantasía épica como Tormentosa o Tyrfing. Tan sólo el tiempo lo dirá. Por lo pronto, esperemos que en The Cold Commands de mucho juego, pues la mencionada espada es uno de los temas principales de esta más que recomendable novela que devuelve el favor a los incondicionales de la fantasía épica con una lectura apasionante y bien construida.

mayo 24, 2012y

16 de mayo de 2012

Fotoreseña | "Shadowmarch: La Frontera de las Sombras", de Tad Williams. Edición de Alamut


En estos días se pone a la venta la última novela de Tad Williams en castellano por parte de Alamut. Su título es de sobra conocido a estas alturas pues hemos hablado de él en varias ocasiones: Shadowmarch: La Frontera de las Sombras. El inicio de una prometedora tetralogía que continuará en Shadowplay, Shadowrise y Shadowheart. Por cortesía de la editorial, nos hemos hecho con un ejemplar de la novela y que os mostramos a continuación en un puñado de fotografías.


La novela tiene 615 páginas en total, publicada en rústica con solapas y dividida a su vez en tres partes bien diferenciadas. La traducción es de Carlos Gardini. Incluye además un glosario al final del libro que nos habla de los diferentes personajes importantes, otros no tanto, que pueblan la historia, lugares, ciudades, nombres de compañías, vegetación o el nombre de alguna que otra taberna. Por no decir que también trae cuatro detallados mapas que encontraremos al iniciar la lectura de la obra y que pudimos ver hace unos días en esta entrada.

La última obra de Tad Williams publicada en castellano fue Dragones de Granja (Timun Mas, 2010), una colaboración juvenil del autor junto a Deborah Beale, pero antes de eso llegó la finalización de la saga "Otherland" por parte de Círculo de Lectores con La Montaña de Cristal Negro. Pero el origen del autor en lengua castellana se remonta a la trilogía de fantasía épica "Añoranzas y Pesares" (porque es al fin y al cabo una trilogía si obviamos la división en dos tomos del último, A Través del Nido de Ghants y La Torre del Ángel Verde), bastante querida entre muchos círculos de aficionados a la fantasía, aunque con bastantes detractores por otra parte.

A modo de homenaje/comparativa, hemos incluido el primer volumen de dicha saga entre las fotografías de esta fotoreseña, en sus dos ediciones en tapa dura que ha ido publicando Timun Mas a lo largo de los años. En cualquiera de los casos, Shadowmarch: La Frontera de las Sombras es un feliz regreso del autor por tierras españolas con una de sus últimas obras, que encantará a los seguidores de Williams, en especial a los que recuerdan con nostalgia su Añoranzas y Pesares, eso seguro, pero que también tratará de llamar la atención sobre los numerosos detractores de la trilogía con una nueva promesa de aventuras.



Shadowmarch
posando junto a sus hermanos mayores de El Trono de Huesos de Dragón (primera versión en tapa dura a la izquierda, segunda versión, también en tapa dura, a la derecha).





Unas fotografías del interior de libro, mostrando algunos de los mapas. También una vista horizontal del lomo, tanto de Shadowmarch como de Añoranzas y Pesares. A modo de apunte debemos decir el empeño que ha puesto la editorial a la hora diferenciar el lomo la novela del resto de sus colecciones, algo que también pudimos ver en Sólo el Acero.




Contraportada y cubierta final de la novela, con la ilustración de Stephan Martiniere que fue utilizada por vez primera en la novela de Daniel Abraham, A Shadow in Summer. Del mismo ilustrador es la cubierta de otra de las novedades recientes de la editorial: Vigilantes del Pasado, de Orson Scott Card.


mayo 16, 2012y

15 de marzo de 2012

Alamut: avance en exclusiva de novedades. Llega Los Guerreros de Dios, de Andrzej Sapkowski, Shadowmarch, Sólo el Acero...


Tenemos el placer de ofreceros un avance en exclusiva de las próximas novedades que publicará Alamut durante los meses venideros, muchas de ellas largamente esperadas como por ejemplo la ansiada continuación de Narrenturm en "Los Guerreros de Dios", "Shadowmarch" de Tad Williams, las dos trilogías completas de Asimov o una nueva novela de Orson Scott Card. En definitiva, este anticipo de portadas viene cargado con novelas para todos los gustos, desde ciencia-ficción, hasta fantasía que ha obtenido un éxito considerable fuera de nuestro país (y esperemos que aquí también).

marzo 15, 2012y

3 de diciembre de 2011

"El Segundo Imperio", de Paul Kearney

Título original: The Second Empire.

Edición: 265 págs. Alamut, noviembre 2011.

Traducción: Núria Gres.

Temática: Fantasía épica, recreación histórica ficticia.

Correlación: Cuarta entrega de Las Monarquías de Dios.

* * * * * * *

Con la llegada a puerto de las dos últimas entregas de la colección, sumado a la excelente acogida que tuvo el sistema de suscripción a la saga por parte de ediciones Alamut, ahora los lectores aficionados a la literatura fantástica no tienen motivo para perderse las excelentes continuaciones de "Las Monarquías de Dios". Con la lectura de El Segundo Imperio ya se ratifica lo que venía siendo el propio mejunje de la serie, esto es, una fuerza narrativa encominable, especialmente en lo tocante a los pasajes más puramente bélicos, personajes que evolucionan por momentos, un mundo en constante cambio a tenor de los acontecimientos pasados, y en definitiva, una entrega que sitúa el listón muy alto para lo que podemos esperar en Naves del Oeste, broche final a todo este periplo literario que ha supuesto "Las Monarquías de Dios".

diciembre 03, 2011y

2 de diciembre de 2011

Fotoreseña: "The Ten Thousand", de Paul Kearney + Adelanto editorial en castellano por Alamut


Edición original a cargo de Solaris, por el autor de Las Monarquías de Dios.

Con la publicación en castellano de "Las Monarquías de Dios" finalizada (podéis leer reseñas por estos mismos lares), sólo queda esperar a que la editorial española Alamut pueda dar el siguiente paso en la edición de más obras del genial escritor Paul Kearney, sea mediante el efectivo sistema de suscripción, o mediante una tirada normal que termine arribando a las librerías de toda la vida (físicas o electrónicas). Una de las próximas candidatas a ser publicadas es The Ten Thousand, primera entrega de la trilogía conocida como "The Macht", un ejercicio en clave fantástica de la Anábasis, también llamada "La marcha de los Diez Mil", un relato de Jenofonte de Atenas (otrora discípulo de Sócrates) que narra una serie de batallas donde participó este enorme grupo de mercenarios griegos en su marcha por Grecia a manos de Ciro, cuyo deseo fue usurpar el trono de su hermano Antajerjes II. Claro está, la clave fantástica impide que los nombres reales de personajes, lugares y acontecimientos sean cambiados para un mayor disfrute de este tipo de literatura.


La edición original fue publicada en 2008. Tanto ésta como sus continuaciones (Corvus y Kings of Morning) corre a cargo de Solaris, editorial inglesa afincada en Reino Unido, especializada en literatura fantástica y de ciencia-ficción. El formato es en rústica tamaño bolsillo, tiene 473 páginas y cuesta 7,99 libras, unos siete u ocho euros al cambio, depende del comercio donde indaguemos para hacernos con la novela.

diciembre 02, 2011y

11 de noviembre de 2011

Fotoreseña: Se completa la publicación de "Las Monarquías de Dios" (+ fotos de la serie al completo)

Con la publicación de El Segundo Imperio y Naves del Oeste, se completa la publicación en España de "Las Monarquías de Dios", de mano de Alamut.

Durante esta semana han estado llegando a los suscriptores, que son más de cien, las dos últimas entregas de la colección. Como suscriptor que soy (y he sido), me he alegrado de llegar a casa y saber que el paquete había llegado justo hoy, envuelto en esos cartones patentados que ahora usa la editorial, a prueba de golpes y de descuidos varios por parte de los servicios de mensajería pertinentes. Finalmente, y debido a la prontitud de los envíos, no se ha podido incluir el cuadernillo con el avance de otra novela del autor: The Ten Thousand. Pero como es posible que en un futuro se publique dicha novela, el editor ha ofrecido a los suscriptores una rebaja de diez doblones en la adquisición del título en caso de publicarse en castellano, cosa que me parece probable, y que agradezco.


La publicación de "Las Monarquías de Dios" comenzó en abril de 2010 con la salida al mercado de El Viaje de Hawkwood, extendiéndose hasta este mes de noviembre, con la puesta a la venta de los dos últimos títulos de la colección, que se pueden ver en la captura de más arriba. Las portadas, que a mi me parecen excelentes, corren a cargo de Epica Prima, los estudios oficiales de Alejandro Colucci. Por otra parte, la traducción de Núria Gres consigue dar un acabado perfecto a la parte literaria del asunto, haciendo que la traslación del inglés al castellano sea totalmente fluida, rica en matices, y apropiada al estilo de Paul Kearney allá en su lengua natal. Términos náuticos, mágicos o religiosos, están perfectamente cuidados para que al lector español no le chirríe ni una sola de las definiciones. El apartado de traducción es verdaderamente importante (más de lo que mucha gente se piensa) a la hora de que una novela importada cale o no entre el aficionado.

noviembre 11, 2011y

30 de agosto de 2011

"Las Guerras de Hierro", de Paul Kearney

Reseña de Loren

Título original: The Iron Wars.

Edición: 256 págs. Alamut, 2011.

Traducción: Núria Gres.

Temática: Fantasía épica, recreación histórica ficticia.

Correlación: Tercera entrega de Las Monarquías de Dios.

* * * * * * *

Como ya sabrán los lectores, la publicación en España de la pentalogía "Las Monarquías de Dios", obra del irlandés Paul Kearney, ha sufrido ciertos contratiempos que se han visto solucionados gracias a la intervención del editor de Alamut, así como por la participación de los suscriptores que han pagado por adelantado la edición de los tres últimos libros para poder "revivir" el ritmo de publicación de la serie y verse así completada, evitando que se convierta en una de las muchas sagas de fantasía épica publicadas en este país que se quedan tristemente sin dueño y lector. Como ya pudisteis ver en esta entrada, recibí mi ejemplar de Las Guerras de Hierro, tercer volumen de la colección, hace poco menos de dos semanas. Por lo interesante de la historia, los numerosos cliffhanger, y porque es un libro ligeramente menos grueso que sus predecesores, es una lectura que se lee en un par de tardes a poco que le dediques unas cuantas horas de tu tiempo. Ese es un aspecto difícil que no todos los autores consiguen, el de atrapar al lector en sus redes para no soltarle hasta que gire la última página del libro, pero Paul Kearney ha suplido todas mis expectativas en esta tercera entrega.

agosto 30, 2011y

17 de agosto de 2011

Habemus Kearney (II): Recibido ejemplar de Las Guerras de Hierro, continuación de "Las Monarquías de Dios"


La continuación de la pentalogía de fantasía épica de Paul Kearney acaba de salir del horno y está siendo enviada a los suscriptores de la colección.

Los suscriptores que optamos por el mes de agosto para la recepción de la siguiente entrega de Las Monarquías de Dios por parte de Luis G. Prado (editor de Alamut), estamos recibiendo estos días nuestro ejemplar de Las Guerras de Hierro (The Iron Wars) tercera entrega de esta sonada saga de fantasía épica con tintes históricos, y cuyas reseñas podéis leer en: El Viaje de Hawkwood y Los Reyes Heréticos.

El libro, junto a su correspondiente marcapáginas hecho para la ocasión. La portada la ilustra Corfe, embutido en su armadura pintada de rojo.

Para los no suscriptores, decir que la novela podrá leerse, o encontrarse en librerías para su compra, a partir del mes de octubre de este año. Por lo demás, se trata de un tomo idéntico a sus predecesores, aunque por ahora es el volumen más delgado de los tres, contando con unas doscientas cuarenta páginas. Próximamente verán las luz las siguientes entregas que completarán la pentalogía, a saber, El Segundo Imperio y Naves del Oeste.

agosto 17, 2011y

25 de abril de 2011

Las Monarquías de Dios (II): "Los Reyes Heréticos", de Paul Kearney (por Loren)


Reseña de la novela de Paul Kearney (
The Heretic Kings), publicada por Alamut en 2010. Prosiguen las diferentes tramas iniciadas en El Viaje de Hawkwood, primera novela de la serie, de obligatoria lectura si queremos comprender en su totalidad las propiedades de 'Los Reyes Heréticos'.

En la primera entrega de "Las Monarquías de Dios" vimos caer la ciudad más importante del continente, la joya occidente, Aekir, a manos de los invasores merduk. También vimos cómo un soldado que sobrevivió en la debacle que siguió a la conquista de dicha ciudad va subiendo en los peldaños del ejército para ir haciéndose poco a poco un nombre. También vimos la quema de herejes en la ciudad de Abrusio, gobernada por el joven rey Abeleyn, y por supuesto, las aspiraciones de la Iglesia, motivadas por el aspirante a pontífice Himmerius. No he podido evitar sentir una enorme tentación a la hora de coger esta segunda parte titulada Los Reyes Heréticos, que tras ese augurante título se esconde una novela de fantasía épica en toda regla, donde los reyes hacen sus movimientos en un mundo que se asemeja a un enorme tablero de ajedrez político, militar y religioso; donde las órdenes fervientemente devotas aspiran a algo más que erradicar la herejía de la faz de la tierra; donde una serie de misterios largamente olvidados (y escondidos) comienzan a salir a la luz para cambiar todo aquello que los hombres conocen. Y digo tentación porque uno de los atractivos principales de la novela es descubrir qué demonios hay en el Continente Occidental, gracias a la expedición de la primera novela, y que por supuesto no os contaré (para eso habrá que leer el libro). Sí diré, en cambio, que mis expectativas han sido ampliamente superadas a ese respecto, y el misterio se desvela en su mayor parte (o eso creemos).

abril 25, 2011y

23 de febrero de 2011

Las Monarquías de Dios (I): "El Viaje de Hawkwood", de Paul Kearney


La caída de Aekir, la ciudad más importante de toda Normannia; un marino que se ve forzado a un viaje hacia el oeste, en busca de un continente aún sin descubrir; la Iglesia como pilar fundamental de las creencias de la gente, gobernando con una mano férrea; una invasión proveniente del este, de los merduk. Con esta premisa ya tenemos todos los elementos para empezar a hablar de Las Monarquías de Dios, una saga de cinco libros escrita por el irlandés Paul Kearney (haced clic en el título para saber más cosas del autor), y que comenzó a ser publicada en España por la editorial Alamut durante el año pasado. No es ni mucho menos la novela inicial del autor (The Way to Babylon, 1992), aunque la primera entrega de esta colección, titulada El Viaje de Hawkwood, se publicó hace ya más de quince años. Aquí es donde se nos darán las bases para ir avanzando por esta prometedora saga de fantasía que ha sido todo un descubrimiento para el género, aunque desgraciadamente, Kearney es un autor que de manera inexplicable ha pasado totalmente desapercibido hasta la fecha en nuestro país. Se merece, al menos, un voto de confianza, pues “Las Monarquías de Dios” se presenta como una obra a seguir, y que debería dar de que hablar durante un buen tiempo.

febrero 23, 2011y

22 de julio de 2010

"La Era de Drácula", de Kim Newman


Reseña de la novela de Kim Newman, reeditada por Alamut en abril de 2010 y publicada anteriormente por Timun Mas en 1994 (la novela es de 1992) bajo el título El Año de Drácula. Ambas ediciones son idénticas salvo el cambio de nombre (más adecuado el de esta reedición), por lo que esta reseña valdrá para ambos casos.

Una interesante novela que recrea una ficticia época victoriana donde la sociedad sigue un retroceso paulatino hacia el salvajismo y la depravación, fruto del vampirismo reinante debido al ascenso al poder del príncipe Vlad Tepes, más conocido como Drácula. Casado con la reina Victoria, es quien realmente ejerce el poder en una decadente Inglaterra que poco a poco se convierte al mundo vampírico, lo que traería una nueva hornada de seres inmortales y un estanco claro en dicha sociedad. El autor de La Era de Drácula ha trabajado para Games Workshop bajo el seudónimo de Jack Yeovil, habiendo publicado novelas ambientadas en el mundo de fantasía oscura de "Warhammer", también protagonizadas por una vampira llamada Genevieve, a la que podría considerarse como una pariente lejana de la misma.

julio 22, 2010y


 

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