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Mi espada, mi conjuro.
La puerta. Magia.
La mazmorra. Un troll.
Nos gusta la fantasía

"Sabe, oh príncipe, que entre los años en que los océanos anegaron Atlantis y las resplandecientes ciudades [...] hubo una edad no sonada en la que brillantes reinos ocuparon la tierra como el manto azul entre las estrellas."

LA

en la tinta

Mi espada, mi conjuro. La puerta, magia, Igni. La mazmorra,
un troll. El mundo. Nos gusta la fantasía.


- La fantasía es la poción mágica de la literatura -

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Publihechizo

3 de mayo de 2019

Orson Scott Card prepara una trilogía donde la raza humana casi ha desaparecido


La raza humana está en sus horas bajas, aunque para ser más precisos, hay que decir se extinguió hace cuatro siglos después de perder en una batalla contra varias razas alienígenas. La Tierra ha sido devastada y está prácticamente deshabitada. Ese es el panorama que ofrece Extinct, una de las próxima novela de Orson Scott Card que da paso a la nueva trilogía del autor de El juego de Ender.

Extinct llegará a las librerías anglosajonas el 3 de marzo de 2020 de la mano de Tor Books en edición en tapa dura con sobrecubierta, 368 páginas y un precio de 27,95 $.

El escenario es una guerra interestelar, pero Extinct irá más allá, ya que se trata de una novela sobre las segundas oportunidades y un nuevo desafío para la raza humana, ya que como podemos deducir, esta no está del todo extinta, sino que una de las facciones alienígenas en guerra dejó tras de sí un pequeño reducto de humanos a modo de arma que podría ganar la guerra para siempre. Ese grupo de humanos es la última esperanza para la supervivencia de la especie.

Estos últimos humanos están dando sus nuevos primeros pasos en un planeta que apenas reconocen, a lo que hay que sumar el hecho de que ahora tienen un propósito a largo plazo del que apenas saben nada.


Entre algunas de las obras de Orson Scott Card se encuentran las novelas que forman la saga de Ender, la de Alvin Maker, Maestro cantor (1979), La saga de Worthing (1983) y Esperanza del venado (1985), entre otras.

Su última novela publicada fue Children of the Fleet, una historia del universo de Ender cuya trama es paralela la de La sombra de Ender y sus continuaciones. Para este año se espera la publicación de The Hive —novela que escribe Card junto a Aaron Johnston y que resulta ser la segunda parte de la trilogía “The Second Formic War” ambientada antes de El juego de Ender— y Lost and Found, una novela juvenil sobre Ezekiel Blast, un chico de catorce años que tiene un talento especial para encontrar cosas.

The Hive se publica el 1 de julio, mientras que Lost and Found saldrá el 10 de septiembre.

mayo 03, 2019y

14 de marzo de 2018

Nova publicará en junio el desenlace de ‘La Primera Guerra Fórmica’ de Orson Scott Card y Aaron Johnston


No habrá que esperar más para leer el desenlace de la trilogía “La Primera Guerra Fórmica” de Orson Scott Card y Aaron Johnston, porque según ha anunciado Nova en su cuenta de Twitter, los seguidores del universo de Ender podrán hacerse con La Tierra despierta el 4 de junio de este mismo año. La edición será en rústica con solapas, tendrá 464 páginas y un precio de 20,90 €.

La trilogía se ambienta unos cien años antes de los acontecimientos de El juego de Ender, durante la Primera Guerra Fórmica y primer atentado de invasión de la Tierra por parte de los insectores, así que debido a su condición de precuela no hace falta leer la novela que dio origen a todo. La trilogía se compone, además de La Tierra despierta, por La Tierra desprevenida (2013) y La Tierra en llamas (2014).


Tras esa primera trilogía del origen de El juego de Ender, Scott Card y Johnston publicaron en 2016 The Swarm, primera entrega de “La Segunda Guerra Fórmica”, una nueva trilogía ambientada tras el final de La Tierra despierta y después del primer ataque de los insectores.


Por su parte, Scott Card ha publicado en solitario Children of the Fleet, nueva novela ambientada en el universo de Ender, la cual transcurre paralela a la saga “La sombra de Ender”. Tanto The Swarm como Children of the Fleet todavía no se han publicado en español.

La ilustración de cubierta de La Tierra despierta es obra de John Harris, cuyo estilo es muy similar al mostrado en las ilustraciones de portada de la trilogía de ciencia ficción de Ann Leckie.

marzo 14, 2018y

19 de diciembre de 2013

«El juego de Ender», razones para leer la novela y ver la película


Reconozco que a lo largo de todos estos años en los que me he adentrado de lleno en el mundo de la literatura, más concreto en la del género fantástico, no he sido muy proclive a darle una oportunidad a la ciencia ficción. En su día comencé a leer Fundación de Isaac Asimov, con un resultado menor al esperado. Siempre he considerado que la relación de una persona con su lectura es algo muy íntimo y personal, ya que el que te guste o no, puede depender en muchos casos, no ya solo de que el escritor haya sido capaz de realizar a la perfección su trabajo, sino de influenciar de una forma u otra en tu carácter que, como lector, puede estar influenciado a su vez por su propio entorno. Precisamente por esta causa, es probable que retrasase en la manera de lo posible leer nada más del género hasta que alguien muy cercano a mi me instó a darle otra oportunidad con Orson Scott Card.

“Uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción”
Para aquellos que sorprendentemente no lo conozcan, puedo decir que es un escritor que ha sido bastante prolífico ya que ha conseguido varios premios Nebula, al igual que algún que otro premio Hugo. Ha creado a toda una legión de seguidores a los que os podréis encontrar en muchas tiendas especializadas, que serán capaces de "arrancaros" la cabeza de cuajo si decís que preferís a Asimov antes que a Card. No obstante, también tendrá grandes detractores provocado en mayor parte por sus creencias mormonas y por distintas declaraciones públicas en las que se presentaba a sí mismo como alguien muy conservador, radicalmente en contra de la existencia de homosexuales y, por supuesto, de su matrimonio.

Personalmente, El juego de Ender, que es de lo que os vengo a hablar hoy aquí, lo leí sin haber conocido previamente nada del autor. Por lo que la opinión que tengo sobre su obra no ha estado empañada por saber que este escritor va completamente en contra de mis creencias tanto políticas como religiosas. Me he dedicado a analizar su trabajo al igual que hago con muchos otros a los que tengo el placer –o la desgracia– de leer, y por lo tanto considero este tipo de actitud algo secundario a tener en cuenta. Si no hiciese esto estoy convencida de que tampoco me podría gustar el pintor Friedrich ni otros tantos genios de la historia a los que he tenido el placer de estudiar.


De todos modos, en vista de que recientemente hemos tenido la oportunidad de visionar en la gran pantalla la adaptación que se ha hecho del libro, me gustaría hacer esta crítica de una forma algo distinta. Voy a ofreceros un 2x1, en el que comentaré qué me ha parecido el libro, y después procederé a explicar mis impresiones respecto a la película. Sea pues, iré por orden.

El juego de Ender, la novela

La novela está ambientada en un futuro lejano en el que la Tierra ha conseguido recuperarse de una gran invasión alienígena por parte de los llamados Insectores. Tras sufrir millones de bajas y por lo tanto haber recorrido una gran carrera armamentística y tecnológica para tratar de igualar los medios de los que disponía la flota invasora, nuestro protagonista Andrew Ender Wiggin, un niño de diez años, se encuentra en una sociedad movida por el miedo y la desconfianza. El mundo habrá llegado a un máximo de crecimiento, teniendo por tanto un estricto control sobre la natalidad, por lo que a la mayoría de las familias no se les permite tener más de dos hijos por casa, al igual que se les ha prohibido profesar ninguna religión de las antiguas tales como el hinduismo, el islam, el cristianismo, el budismo u otras cientos de miles como las que existen en la actualidad.

Para poder cubrir las bajas que hubo en la guerra y tener una gran cantera de soldados dispuestos a enfrentarse al enemigo, se ha creado un sistema de entrenamiento militar para todos los críos que tengan habilidades tanto para el liderazgo como sangre fría a la hora de enfrentarse a un posible encuentro con los alienígenas. En el caso de la familia de Ender, a ellos se les permitió tener un tercer hijo, razón por la cual le llaman "tercero" al protagonista, ya que los otros dos hermanos demostraron tener buenas cualidades para el mando pero no el suficiente control de sus emociones. Precisamente hacia esto irá posteriormente orientada el resto de la historia. La Tierra necesitará desesperadamente un líder que pueda tomar el relevo del fallecido Mazer Rackam, el héroe de guerra que consiguió destruir a la flota insectora en la última guerra. Para ello necesitarán adiestrar de la forma más dura posible a sus pupilos, creando así una Escuela de Batalla en la que Ender vivirá diversas aventuras.


Hasta aquí a grandes rasgos tenéis la historia de El juego de Ender, pero puedo asegurar que la novela ofrece mucho más de lo que os he explicado en estas pocas líneas. Lo que más me llamó la atención fue que realmente el libro no trata de una guerra intergaláctica ni tampoco de las políticas que mueven a los altos cargos del mundo. Orson Scott Card nos explica desde la perspectiva de Ender, cómo se puede llegar a quebrantar la voluntad y la inocencia de un niño utilizando para ello cualquier truco posible. Ya sea este el de la familia, el del miedo al fracaso o al de la propia supervivencia. A lo largo de toda la historia, se puede observar cómo Ender lucha para no convertirse en alguien tan cruel como su hermano Peter –al cual eliminan en la selección de aptos para la Escuela de Batalla por sus instintos violentos–, a la vez que trata cada vez más de acercarse a la personalidad dulce y bondadosa de su hermana Valentine pero de la que siempre es apartado por la voluntad de otros. Esta lucha emocional que terminará forzando a Ender hasta límites realmente inimaginables es lo que le dará un verdadero peso a la historia. Una de las razones por las que considero a este libro como uno de los indispensables de cualquier biblioteca.

No obstante, hay más personajes dentro de la historia que también tendrán una trascendencia para nuestro pequeño protagonista. En este caso –y por citar simplemente a los que me han parecido más importantes y no alargarme en exceso–, el mayor Anderson y el coronel Hyrun Graff, serán los que tengan un mayor control sobre el adiestramiento de Ender. En el caso del primero –al que prometo que yo recuerdo como un hombre– veremos los dilemas morales a los que se enfrenta un alto cargo que es perfectamente consciente de hasta donde están forzando la voluntad del pequeño para conocer mejor su psique el llamado "Juego del gigante". Es otro elemento de la historia que me gustó especialmente porque te permite descubrir cosas que van mucho más allá de lo que inicialmente lees. Es algo que te permite a ti como lector conocer más a Ender, a medida descubre la forma de resolver ciertos puzzles para llegar finalmente al llamado "Reino de la Fantasía", un lugar que Anderson no creó y que provoca cientos de dudas en torno a la salud mental del protagonista.


En el caso del coronel Graff, podremos ver las repercusiones que sufre alguien que no tiene más remedio que cumplir órdenes y someter a alguien como Ender a los mayores retos psicológicos a los que se podría enfrentar una persona, mucho más alguien con tan sólo diez años. Pasará por todos los estados de ánimo posibles, desde el de la tristeza y la culpa, al del enfado y la resignación pasando por la alegría y el orgullo. La prueba de su implicación con Ender es la forma en la que tiene el personaje de cambiar físicamente a lo largo de toda la historia, lo que demuestra en todo momento una gran ansiedad ante lo que sabe que está por venir.

A grandes rasgos, y para no estropearos la diversión, os animo a todos vosotros a introduciros en el libro para poder conocer de forma más directa a alguien como Ender Wiggin, un niño capaz de hacer amigos y enemigos por igual y que siempre querrá que le permitan ser simplemente un niño. Creo que es un libro fácil de leer, aunque quizás un poco más complicado de entender y asimilar. Con esto quiero decir que la novela ofrece distintas lecturas dependiendo de si te has leído el libro una sola vez o le estás haciendo una relectura. Es más, considero que es de los pocos libros del mundo que aumentan su impresión en el lector, una vez que conoces el final y lo vuelves a leer. Una adquisición imprescindible para amantes de la lectura en general.

El juego de Ender, la película

El 8 de noviembre se estrenó en la gran pantalla la adaptación de la novela de la que os acabo de hablar. Teniendo como director a Gavin Hood –al que habréis visto dirigiendo X-Men Orígenes: Lobezno– y como protagonistas a Harrison Ford, en el papel de coronel Graff, y a Asa Butterfield como Ender Wiggin, la trayectoria del éxito de esta película se podría catalogar como "un viaje accidentado". Ya sabemos que cuando se traspasa del papel al celuloide depende qué títulos, la presión que hay tras la obra escrita es demasiado poderosa como para terminar aprobando la adaptación realizada en el cine. En muchos casos, esta adaptación no es tal, sino una mera inspiración como pasó con la película Wanted, que en nada se parecía al cómic de Mark Millar. En este caso ha habido una gran cantidad de gente que dice haber disfrutado con la película, y otro porcentaje de aquellos que se han ido decepcionados a casa.


Esto en mi humilde opinión, creo que tiene dos explicaciones. La primera es en la que me imagino que las personas que se han ido contentas a casa se sitúan claramente entre las que no se habían leído el libro y por lo tanto han aceptado como una película palomitera más la historia de Ender Wiggin. La segunda, los que sí se lo habían leído pero quizás no les había llegado a entusiasmar y, ahora en la película, poniéndole rostros famosos a los personajes han sido capaces de adentrarse un poco más en la historia de Card, o directamente son personas que habían leído el libro hace ya demasiado tiempo, por lo que no recordaban todos los detalles o que quizás han decidido hacer caso omiso de él y disfrutar simplemente con el tiempo de metraje. Con esta parrafada me refiero a que en realidad la película, si la vemos como tal, algo independiente que no está inspirada realmente en el libro, puede llegar a ser una cinta que nos haga pasar un rato entretenido. Veremos un montón de efectos especiales y la interpretación de Asa Butterfield como Wiggin nos dejará con la mandíbula realmente dislocada.

“La presión que hay tras la obra escrita es demasiado poderosa”
Ahora bien. El que se ha leído el libro recientemente o realmente aprecie la obra de Card como uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción, podrá perfectamente adivinar lo que voy a mencionar en las siguientes lineas. Para mi gusto a la cinta le falta "algo". Y esto precisamente es todo lo que os he comentado antes en la breve reseña del libro. Lo que realmente le da peso a la historia es conocer los pensamientos de Ender, cómo llega a convertirse en lo que todos quieren jugando con la ambición y la competitividad de un niño pequeño que en realidad, únicamente quiere sentirse querido, aceptado y superarse así mismo. Si en la película esto no queda meridianamente claro, estamos teniendo un problema de base y de concepto y es que la película en sí no tiene objetivo ni final. Sí, como ya he dicho se puede pasar un rato divertido en el cine, pero no puedes tener la impresión de que a quien estás viendo es a Ender Wiggin salvo, claro está, que te centres únicamente en la interpretación del actor, que es realmente magnífica.


En cuanto a los entornos representados en la película, como es la casa de los Wiggin, la Escuela de Batalla, la Sala de Batalla, los uniformes, las naves de la flota insectora, la visión del planeta de origen de los alienígenas e incluso la forma en la que están representadas las estancias y las galerías del Centro del Alto Mando, son realmente impresionantes. Todo está milimétricamente representado para que nos metamos de lleno en esa civilización del futuro que puede llegar a ver todas esas maravillas. Y de hecho, hay algo que me gustaría comentaros porque creo que es un punto positivo para la película, aunque pueda sorprenderos.

Como bien recordaréis en la Sala de Batalla, distintas cajas se disponían alrededor de la zona de combate para poder practicar distintas estrategias con las escuadras que tenían que competir. En el libro, según recuerdo, eran simples cajas de madera o compartimentos estancos de cargamentos, que se utilizaban para las prácticas de tiro y de cobertura. Desde un principio, como bien se puede ver en la película, Ender y Bean son los primeros en adaptarse al sistema de gravedad cero y en orientarse a la hora de moverse por la zona de combate, ya que deducen que lo que tienen que tener en mente es que la puerta del enemigo está "abajo". Por esta regla de tres, el escritor te deja a las claras que en realidad toda la sala está oscura, como bien se dice en el libro, con algunas estrellas que pueden llegar a representar la zona del espacio, pero sin nada realmente visible que pueda servir como punto de referencia. En la película, si os fijáis, la Sala de Batalla está justo en el centro de la Escuela, construida a partir de una estructura de cristal transparente a través del cual se puede ver a las escuadras combatir y desde donde se puede ver la escuela a su alrededor. Como comprenderéis, tener edificios a la vista en la Sala de Batalla les habría permitido a todos los miembros de las escuadras poder orientarse correctamente, por lo que la muestra de ingenio y habilidad por parte de Bean y Ender no tendría sentido. Sin embargo, bien puedo decir que pensando en que la película tiene que ir dirigida para todos los públicos y que en realidad es muy complicado mostrar lo que sucede en el interior de la Sala de Batalla y demás, no me ha parecido mal que lo mostrasen de esta forma, por lo que creo que es uno de los detalles positivos que hay que tener en mente cuando veáis la película.


Por otro lado, creo que quizás se ha invertido demasiado en contratar a actores que quizás cuesten un pastizal en vez de haber prestado más atención a la historia principal, a la relación de Ender con sus otros compañeros, con su hermana, y directamente con las visiones que tiene en el Sueño del gigante y el País de la fantasía, ya que se entremezclan distintas cosas para acortar todo el trayecto que recorre el protagonista en el libro, a cambio de que la historia no llegue a sobrepasar las dos horas de rodaje. Es cierto, en realidad lo que hay que contar de Ender está contado, pero es posible que haya libros que no sean perfectos para su representación en la gran pantalla, más que nada por lo que os he comentado en la reseña del libro. Creo que es una obra para pensar y para ir digiriendo poco a poco la forma en la que se va quebrantando la voluntad y la entereza de Ender haciéndolo más duro, más frío y calculador hasta que al final toma la única decisión que nadie salvo él con su adiestramiento habría sido capaz de tomar (que conste que no voy a dar spoilers, el que no se haya leído el libro o no se haya visto la película que lo haga, porque aquí no va a encontrar respuestas.). Por esta razón, el impacto final no es igual que cuando lees el libro, como lector te sientes sobrecogido, como espectador simplemente ves la reacción que podría tener un niño de su edad. Nada que ver a la reacción que el Ender Wiggin de Orson Scott Card tiene al final de la historia. Ya que como todos sabemos, los libros de Card siempre suelen tener sorpresa al final.

Dicho esto no me queda más que aclarar como siempre que esto que he escrito hoy aquí es únicamente mi opinión. Lo divertido precisamente es que no todos opinemos igual, por lo que animo a todo aquel que no esté de acuerdo conmigo en que pruebe por sí mismo a leer y a visionar la historia de Ender para así poder decidir si estoy en lo cierto o no. Por mi parte únicamente puedo decir que al libro le pondría una matrícula de honor pero que a la película únicamente le pondría un aprobado por los pelos.

diciembre 19, 2013y

17 de julio de 2013

Reseña: «Vigilantes del pasado», de Orson Scott Card

Título original: Pastwatch: The Redemption of Christopher Columbus.
Edición: 320 págs. Alamut Ediciones, mayo 2012.
Disponible en ebook: No.
Precio: 20,95 € (rústica con solapas).
Traducción: Rafael Marín.
Temática: Ciencia-ficción, histórica, viajes en el tiempo.
Correlación: Independiente.


El viaje por el tiempo es uno de los temas que siempre ha fascinado al hombre. ¿Cómo sería viajar miles, o quizá millones, de años en el futuro? ¿Conocer el destino de la Tierra, de las galaxias? ¿Retroceder hasta el pasado para aprender más de las costumbres humanas? ¿Más de los acontecimientos que marcaron el devenir de la especie? Esa fascinación por la temporalidad, además del interés por la historia, le sirve a Orson Scott Card para componer una novela donde se nos plantea la existencia de un grupo de científicos que se hace llamar Vigilancia del Pasado, donde todos ellos aúnan sus esfuerzos para crear un mundo mejor tras los desastres acontecidos en los siglos anteriores. Pero la intención de construir ese mundo perfecto, o mejorable, no es lo único que importa para algunos miembros del grupo. Diko es una de esas personas, empeñada en cambiar la misma historia, encontrar el punto de inflexión donde la raza humana se convirtió en esclava de ella misma. Y ese torcimiento no es otro que el descubriento de América a manos de Cristobal Colón.

¿Qué pinta el famoso descubridor en el asunto? Para empezar, la novela se centra en su figura, gran parte de la misma se dedica a establecer los motivos de su viaje a las Américas –todos sabemos que quiso descubrir otra cosa, algo que la novela deja bien claro–, sus esfuerzos por que los Reyes Católicos sufraguen el viaje a tierras lejanas y quizá yermas, pero también ahondando en la psicología de un hombre profundo, de firmes creencias y propósitos. Para seguir, fue gracias a él que América se convirtiese en un mina de esclavos, de riquezas y de tierras a colonizar, ignorando los derechos de sus habitantes originales, interfiriendo en sus vidas de una forma totalmente desastrosa para sus culturas –también debemos tener en cuenta que muchas de esas culturas mesoamericanas llevaban a cabo genocidios entre su propia gente, en honor a los dioses–. Es por tanto, un juego biográfico de un momento concreto de la vida de Cristóbal Colón, y gracias a esa premisa, Orson Scott Card juega al juego de la utopía alternativa, o eso creen los personajes de la novela, quienes trabajan para que el actual presente donde viven los actores de Vigilantes del pasado pueda convertirse en una ucronía con todas las de la ley. Pero el autor plantea una duda moral gracias a las líneas temporales, siendo ésta la base subyacente de toda la novela: ¿merece la pena sacrificar los millones de vida del actual presente para cambiar el pasado y así crear un nuevo futuro? Los personajes de Vigilancia del Pasado se plantean así un tremendo dilema moral para el que la solución no parece fácil. Pero si queréis saber más no tendréis más remedio que leer Vigilantes del pasado, pues cualquier comentario sobre el argumento sería estropear la sorpresa.


La novela puede decirse que está construida en torno a dos partes bien diferenciadas. Por un lado, tenemos un primer segmento, en el que los personajes se plantean, descubren y estudian las posibilidades de sus actos, además de generarnos una perspectiva sobre Cristóbal Colón como si de una novela histórica se trarase. Y una segunda parte donde confluye la trama principal, y donde se resuelve todo el tinglado previsto en la novela. El género histórico se conjuga con la ciencia-ficción para crear un híbrido que en algunas ocasiones parece algo descompensado por la densidad con la que el autor nos explica cada una de las acciones o pensamientos de Colón –aunque estas sirvan para dar mayor peso al personaje–, pero por otro lado, la agilidad con la que se nos explica los hechos científicos, así como la explicación del funcionamiento de la maquinaria de Vigilancia del Pasado, hace que la novela viaje a un ritmo más acelerado en según qué momentos. En esto depende el gusto de cada lector por un género u otro, porque no cabe duda de que tenemos ante manos un producto que viaja muy bien entre ambos géneros, pero que el resultado puede parecer extraño para según qué público.

Los personajes son uno de los platos fuertes de Vigilantes del pasado. Las motivaciones con las que el autor ha dotado a cada uno de ellos, sea Diko, Kemal o Hunahpu, sirve para que les cojamos un apego especial más allá del mero distanciamiento del espectador que quiere un productor rápido para pasar a otra cosa. Queremos saber lo que les ocurrirá a lo largo del libro, nos interesamos por sus acciones, por sus diatribas o relaciones personales, queremos saber adónde conduce todo lo planteado, si habrá un futuro o si éste desaparecerá. En este punto tenemos que tener muy claro si nos gustan los viajes temporales, porque aunque la novela no es realmente un continuo ir y venir de viajes por las diferentes épocas (como puede llegar a sugerir el título de la última reedición de la novela a manos de Alamut Ediciones), el momento trascedente es tan importante para el desarrollo de la obra, que cumple con creces las carencias anteriores en cuanto a una mayor cantidad de desplazamientos temporales se refiere.


Pero Orson Scott Card maneja muy bien el sentido de la maravilla y es capaz de producir un interés real en el lector con cada una de sus novelas –por lo menos, en hechos concretos, que es a lo que me refiero–. Estoy hablando del concepto en el cual, mediante una máquina de tecnología totalmente avanzada e imposible para nuestra era, seamos capaces de observar en tiempo real el desarrollo de la historia. Si abriésemos una ventana a un momento determinado de la historia, no importa si fuese el Pleistoceno o la Edad Media, para seguir la pista a determinados habitantes, ver como se desarrollan los acontecimientos (cualquier acontecimiento), estudiar las causas de algunos actos, observar culturas, ¿querríamos despegarnos de la máquina? ¿Nos sentiríamos en la obligación de dejar de lado esa gran habilidad por sentirnos unos auténticos voyeurs? Creo que el autor ha elaborado un concepto de infinitas posibilidades que bien valdría una serie o una enciclopedia de gargantuescas proporciones. Esa interacción con la historia, esa posibilidad abierta ante la capacidad de ser testigo de todo lo acontecido, es lo mejor que podemos encontrar en Vigilancia del pasado, algo que no deja de asombrarme aún habiendo pasado un tiempo desde la lectura de la novela.

Pero más allá de todo lo expuesto en el párrafo anterior, lo que el lector querrá saber cuando lea Vigilancia del pasado, además de esa infinita posibilidad de interacción con la historia –y que a mi me gustaría ver expandida– es el desarrollo de la novela, las conclusiones a las que llegan los protagonistas, de si se embarcan en una gran cruzada humana y social, o si simplemente se quedarán como meros observadores en sus puestos de vigilancia, seguros en sus máquinas y en un futuro que se plantea como una distopía con pocas posibilidades. ¿Qué se necesita para crear una utopía? ¿Es la historia una sucesión de acontecimientos que pueden cambiarse, o una vez ocurridos se quedan fijos para siempre? Vigilancia del pasado plantea estos y muchos otros interrogantes, pero responde quizá a solo unos pocos, porque los lectores están ahí para sacar sus propias conclusiones. Estamos ante una interesante reflexión e intrusión de Orson Scott Card en un híbrido poco habitual, no es una de sus novelas más redondas, pero profundiza de una manera excelente en un personaje histórico como es Cristobal Colón, mientras sugiere la posibilidad de que la historia está ahí para aprender de ella y no cometer los mismos errores.

julio 17, 2013y

22 de abril de 2012

Reseña: «La puerta oculta», de Orson Scott Card

Título original: The Lost Gate.
Edición: 368 págs. Minotauro, febrero 2012.
Disponible en ebook: Sí.
Precio: 19 € (rústica con solapas) / 6,99 € (electrónico).
Traducción: José Elías Álamo Gómez.
Temática: Fantasía urbana, magia, portales.
Correlación: Primera entrega de la saga "Magos primigenios".


No es la primera obra de fantasía que escribe el autor de El juego de Ender, tampoco será la última, pues los dos últimos trabajos de Orson Scott Card publicados en Minotauro, Pathfinder y La puerta oculta, dan comienzo a sus dos nuevas sagas de fantasía protagonizadas por chicos con capacidades excepcionales. En La puerta oculta nos topamos con un ejercicio de fantasía urbana que nos pone en la piel de Danny North, un chico que pertenece a una de las antaño Familias más poderosas de Westil, el mundo original de los magos, ahora caída en desgracia al tras haber sido despojadas de su poder por obra y gracia de Loki al ser cerradas las puertas que conducían a Westil, como ocurre con todas las Familias que terminaron estancadas en el mundo de los mortales Midgard, o la Tierra, como nosotros lo conocemos–. Los North, procedentes de una larga tradición familiar y al igual que sucede en todas las Familias de Midgard (que son todas hostiles, para hacernos una idea), no permite la existencia de magos con la capacidad de teleportación, ya que su mera aparición pone en un aprieto a la Familia correspondiente (donde se manifiesten los poderes del usuario), dando lugar a la ruptura de la ancestral tregua de las Familias y procediendo a la eliminación del sujeto –no les importa lo más mínimo si son sus propios hijos o nietos–. La culpa de todo esto la ha tenido siempre Loki, quien fue un teleportador por cuya causa todas las Familias vieron reducidos sus poderes a la mínima expresión. Danny North ha nacido con esos poderes, al principio desconociendo su existencia por completo (lo que le convertía en un drekka, un ser sin magia), dándose cuenta más tarde de su potencial, y ahora su supervivencia comienza por dejar atrás a los North para llevar adelante su propia vida como mago teleportador.


Los paralelismos con varias de las obras del autor son evidentes. La más significativa comparación es con El juego de Ender, donde podemos encontrar a un muchacho con problemas familiares, donde sus dotes para un fin superior le convierten en alguien único, quizá el más poderoso de su entorno, y donde al fin y al cabo el autor nos relata el paso a la madurez desde una óptica adolescente o infantil dejando atrás el conocido lecho familiar. Con esa premisa debemos tener claro el desarrollo de La puerta oculta, salvo que el parecido con El juego de Ender es pura coincidencia de no ser por los detalles comentados. Para empezar, el autor nos introduce en un trasunto de mitología nórdica bien cuajado, que hace brillar la ambientación por sí sola. El mero hecho de afirmar que las diferentes Familias distribuidas por toda Midgard sean una versión deteriorada de los dioses de antaño que han ido alimentando las mitologías y panteones de las culturas del globo, me parece loable. Además, el autor salpica todo el conjunto con grandes dosis de magia, explicando un sistema mágico creíble, bien cimentado (como nos explica en el epílogo que podemos encontrar al final del libro), y coherente con la ambientación sugerida. Fantasía urbana en la que los magos existen, apartados del mundo cotidiano de los mortales, eso sí, pero sin que éstos tengan constancia de su existencia en la actualidad, lo que se transcribe como un símil de que la capacidad de creer del ser humano –la creencia en potencias superiores o entidades mágicas– se diluye con el paso del tiempo.

Prefiero obviar los detalles de la novela para no destripar todo su contenido y sus constantes sorpresas, pues el estilo de Orson Scott Card se desliza como un guante por nuestros pensamientos, sus diálogos, concisos y directos, avanzan una trama efectiva y entretenida –salpicada con algunos detalles a lo Oliver Twist que me han parecido deliciosos–, con dos caminos paralelos y que se conduce por sí sola hasta el sorpresivo desenlace. Lo mismo para la evolución del personaje principal, acorde a la de un chico de doce años que tiene todo un mundo de posibilidades por descubrir, que acaba de darse cuenta de que posee poderes excepcionales, su chulería inicial, sus choques de realidad, etcétera.

Pese a lo que pudiera parecer en un principio –chico, fantasía urbana, portada que puede llevar a engaño–, no se trata de literatura juvenil en el sentido estricto del término, sino que tiende más hacia la literatura de fantasía para adultos. Muertes truculentas, dosis de sexo –no desmedidas, pero sí lo suficiente como para dejar de ser juvenil–, dilemas morales, algo de transgresión –según el propio autor, es lo que gusta a sus lectores–, y en general una trama que gustará a todo tipo de público aficionado a la lectura, en especial si se es seguidor de la trayectoria del autor como escritor de fantasía y ciencia ficción. No podemos decir que la historia de La puerta oculta quede totalmente cerrada, pues el autor ha asentado las bases para una ambientación rica y con muchas posibilidades, sino que ésta deja claramente abiertas las puertas para futuras entregas, las cuales estoy deseando leer. Podemos comparar el caso de la primera entrega de Harry Potter, el mundo que Rowling crea para las aventuras del joven mago, su enfrentamiento con el malvado Voldemort, el descubrimiento de que la magia existe en un mundo poblado por humanos; sabemos que la historia no acaba ahí, que vendrán futuras entregas de la serie, pues es tan sólo el comienzo de algo mucho mayor.

abril 22, 2012y

1 de junio de 2009

"La Tierra Media. Reflexiones y Comentarios"


La Tierra Media. Reflexiones y Comentarios es un libro editado por Karen Haber y publicado aquí en 2003, uno de los muchos que han salido a raíz del enorme éxito que ha tenido la obra de Tolkien, así como las películas de Peter Jackson que comenzaron a estrenarse en 2001. Pero aunque sea un libro circunstancial, puramente del momento, para mí es algo especial porque llega un poco más allá del mero hecho de alabar la obra de Tolkien, y más concretamente, El Señor de los Anillos.

Me encontré por casualidad con él en una librería, a los pocos días de salir, y no soy muy dado a comprar este tipo de libros que tratan sobre una obra en concreto y no hacen más que ensalzar sus virtudes. Pero en este caso, me llamó bastante la atención. No ya porque hablara de La Tierra Media, uno de mis mundos favoritos, sino porque según rezaba, varios escritores famosos del género fantástico explicaban sus experiencias de cuando conocieron la obra de Tolkien, desde pequeños, y lo que hicieron después al inculcarles una meta y una razón de ser. No sé porqué, pero esos temas en concreto me han gustado desde siempre y los considero muy interesantes, ya que es muy posible que puedas identificarte con alguno de ellos.

Así que lo leí y me encontré con un libro muy de mi gusto. Puede que a muchas personas que lo lean no les parezca para tanto, pero me enganché y lo terminé en unos pocos días. Y hace poco (ayer mismo) lo terminé otra vez, aunque ahora ha perdido un poco de frescura, pero nada preocupante, ya que lo leeré otra vez dentro de unos cuantos años. Autores como Ursula K. Le Guin, Orson Scott Card, Poul Anderson, Raymond E. Feist, George R.R. Martin, Robin Hobb, Terry Pratchett, Charles de Lint entre otros, nos cuentan sus experiencias con la obra de Tolkien, como he dicho más arriba, pero al mismo tiempo analizan algunos aspectos internos y externos, tales como la composición del relato, la identificación de ciertas partes en la historia, los finales felices y no tan felices, o simplemente asuntos referentes a la publicación. Por eso me pareció interesante, porque aunque no sea un libro muy profundo ni que abarque demasiados aspectos de un tema, los que trata se hacen muy amenos, aparte de que el libro se lee enseguida. Así a bote pronto, los ensayos que más me han gustado y que creo que profundizan más han sido los de Raymond E. Feist, Ursula K. Le Guin (aunque trata un tema no muy común como es el sistema rítmico de El Señor de los Anillos), Poul Anderson, Robin Hobb y el de Orson Scott Card. Alguno habrá que me dejo, ya que los demás también me han gustado.

Así que en definitiva, me parece un libro sencillo y fácil de leer, que profundiza un poco en ciertos aspectos de la obra de Tolkien, por si no queremos coger un ensayo que pese toneladas y nos conformemos por ahora con este como introducción. Además, muchos lectores seguro que encuentran los ensayos de su agrado, sobretodo si se han leído las obras de ciertos autores. Hay mucho texto alabando los libros que escribió el profesor, pero sí, de eso trata el libro al fin y al cabo, y se ve compensado de sobra por el resto del ensayo.

En cuanto a ediciones, hay una cara que es la que yo tengo y que viene ilustrada por John Howe en unos bonitos dibujos a lápiz. También existe otra que salió hará un tiempo en la colección de kiosco de Altaya, mucho más asequible. No sé si tendrá las ilustraciones originales, pero es igualmente una buena edición si no se quiere invertir mucho.
Por tanto, recomiendo este libro sobretodo a los fans de la obra de Tolkien y a quien guste de leer un libro ameno que cuente experiencias de escritores y trate algunos aspectos de una de las obras cumbres del género fantástico.

Un anillo para...

------------Ficha------------

Colección/Serie: Independiente

Título Original: Meditations on Middle-Earth / Editorial: Minotauro. / Formato: Tapa dura con sobrecubierta, ilustraciones en b/n, 272 pág. / Año: 2003. / Precio: 16,50 euros (7,95 en la edición de Altaya). / Traducción: Estela Gutiérrez Torres.

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junio 01, 2009y


 

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