Título original: The Walking Dead.
Creador: Frank Darabont.
Producción: American Movie Classics, Circle of Confusion, Valhalla Entertainment, Darkwood Productions, AMC Studios.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Duración: 40 min. por episodio.
Estreno en España (tercera temporada, primer episodio): 15 de octubre, 2012 (Fox).
Temática: Horror, zombies, drama, thriller.
Correlación: Primer episodio de la tercera temporada.
Acaba de arrancar en USA la tercera temporada de The Walking Dead y ¿qué decir? Como viene siendo habitual, hay mucha expectación al respecto. Lo primero es destacar que el primer capítulo de esta tercera temporada es, cuanto menos, excelente. De hecho, y haciendo memoria, fácilmente podría situarse en el Top 3 de mejores capítulos de la serie, sumando las tres temporadas. Pero voy más allá, fácilmente podría afirmar que este primer capítulo es mejor que la segunda temporada completa y parte de la primera. Trataré de justificarme.
Para empezar, hay 2 tipos de seguidores de The Walking Dead: los que leen el cómic y los que no. Yo soy fan declarado de los cómics, por tanto muchas veces no soy neutral a la hora de juzgar, pero voy a intentar hablar sin verme influenciado. El cómic es brutal en todos los sentidos (entre otra serie de calificativos que me voy a ahorrar, todos ellos positivos y agresivos). Lo mejor que encontramos en las viñetas, a parte de un argumento que rara vez cae en la monotonía y se renueva constantemente, ofreciendo siempre nuevas posibilidades, nuevos caminos, nuevas vías de escape, es una magnifica profundidad en cuanto a la psicología de sus personajes. Vemos muchos perfiles totalmente distintos y cada uno de ellos se enfrenta a dilemas morales, éticos y personales que debe resolver por sí mismo, haciendo partícipe al lector en la mayoría de los casos. Aparte de esto, las tramas y los temas que se tratan son tan variados, despiadados y llevados al extremo, que nos suelen coger por sorpresa, y van desde el canibalismo hasta el hijoputismo, puramente hablando.
¿Qué es lo que hemos encontrado en la serie hasta ahora? Desde luego nada, o más bien muy muy poco de todo esto. Comencemos por el principio. El episodio piloto es genial, va de la mano del cómic, muy bien conducido.
Rick (Andrew Lincoln)
convence,
Shane (John Bernthal)
también,
Lori (Sarah Wayne Callies)
no tanto, pero el ambiente es familiar y el apocalipsis correspondido y bien llevado. Hasta aquí. Es en este punto cuando la serie y el cómic toman caminos muy distintos. ¿Error? De primeras no tiene por qué serlo, de hecho es bueno. No quiero que nadie me tache de imparcial por ser seguidor del cómic, me gusta ver la cara buena de ambas visiones. Pero en este caso creo que lo que pretende ser un punto a favor, acaba volviéndose en su contra. A medida que la primera temporada avanza se aleja cada vez más del hilo argumental del cómic hasta llegar a un punto final tan novedoso como ridículo, al igual que totalmente sin sentido. Y a medida que la serie avanza se va volviendo pesada y vamos comprobando que parece no tener un rumbo marcado. Se dejan de lado personajes fundamentales del cómic y se crean algunos nuevos. Pero bueno, hasta ahí le damos una oportunidad. El error se confirma con la segunda y para mi gusto eterna temporada, prácticamente infumable, con horas y horas de paseos por el bosque, donde vemos un atisbo de esperanza al reconocer a nuevos personajes que aparecen en el cómic como son
Hershel (Scott Wilson)
y su familia, pero que acabamos convenciéndonos que su creador,
Robert Kirkman, no hizo bien separando la serie del cómic.

Una duda pregunta planea toda la segunda temporada por las mentes de los que sí conocemos el argumento: “¿pero dónde coño está la prisión? ¿Cuándo va a salir? ¡Pero si es un argumento genial!” Y da rabia, porque uno sabe que la serie podría haber sido grandiosa y en cambio no entiende por qué se está dejando perder. Es el mismo creador quien nos confirma que sí teníamos razón cuando intenta volver a acercar lo máximo posible el argumento de la serie al del cómic en los últimos dos capítulos de la segunda temporada, con ese final tardío de la historia de Shane, con esa aparición puntual de la genial Michonne (Danai Gurira) y su katana y ese último plano aéreo con la prisión de fondo. Y es ahí donde nos vuelve a ganar a todos, donde consigue que le queramos dar una última oportunidad.
Así que vamos a ver qué nos depara esta tercera temporada. De momento es pronto para juzgarla pero parece que esta vez el argumento se va a parecer más al del cómic. Con tan solo ver el primer episodio, lleno de acción, crueldad, nuevos escenarios, nuevos temas, ya podemos darnos por satisfechos. ¿Lo que espero como fan de las viñetas y conocedor del argumento? Espero ver el desarrollo del personaje de Carl (Chandler Riggs), espero ver muchos dilemas morales en el protagonista, pero sobre todo espero ver la trama relacionada con El Gobernador (David Morrissey), con todo lo que ello conlleva. Lo de sangre y brutalidad a raudales no lo apunto porque lo doy por hecho. Y insisto, no se cuáles son las nuevas pretensiones, habrá que estar atentos, no vaya a ser que, una vez más, esto vuelva a ser un espejismo.
Hasta entonces, ¡mucho cuidado con los Caminantes!