
Como muchos sabréis a estas alturas,
Tim Burton ha estado preparando su propia versión del clásico de
Alicia en el País de las Maravillas. Tiene previsto su estreno para el 5 de Marzo de 2010 en Estados Unidos, aunque aún se desconoce la fecha en España (posiblemente andará cerca, aunque en Dinamarca, por ejemplo, será en Julio). Por el aspecto visual y la imaginería propia de Burton (no hay más que ver algunas de sus películas como
La Novia Cadáver,
Bitelchus o
Sweeney Todd), sin duda marcará una especie de precedente a la hora de tener en cuenta al revisitar los clásicos originales.
Después de ver el trailer, el aspecto no me disgusta, aunque hubiera preferido que no abusaran tanto de la animación digital (aunque quede bien igualmente) y pusieran más
stop motion (como
Pesadilla antes de Navidad o la
La Novia Cadáver), lo que le hubiera dado un toque más cercano, y porqué no, más onírico y surrealista (soy un firme defensor de las técnicas antiguas para algunas cosas). Pero como todavía no hemos visto la película, es pronto para juzgar, aunque ya apunta maneras.
Y ya que el estreno está relativamente cerca, me parece que sería ideal volver la mirada de nuevo a esos grandes clásicos de la fantasía que nos proporcionó
Charles Lutwidge Dodgson, más conocido como Lewis Carroll.
Alicia en el País de las Maravillas es todo un referente en el fantástico y en la literatura infantil y juvenil, pero
Al Otro Lado del Espejo me parece aún mejor. Más enrevesado, más fantasioso, y con semejanzas a una partida de ajedrez; me parece más redondo. Otras obras suyas y que no he leído, incluyen
Silvia y Bruno,
La Caza del Snark (bueno, este sí que lo he leído, pero no me supone nada en especial), y
El Juego de la Lógica. Como digo, es un buen momento de lecturas veraniegas y revisitar estos grandes clásicos por derecho propio. A quién guste del género fantástico no debería perderse los dos de Alicia por nada del mundo. Y ya como apunte, para nada perderse
La Tarde Dorada, una nueva visión en forma de relato, escrito por el polaco
Andrzej Sapkowski en clave más adulta. Imprescindible.
Volviendo al tema de la película, siempre he sido fan de la versión de
Disney, la de
1951, la que creo que ha sido una de las mejores versiones realizadas hasta el momento. Por supuesto, se han hecho algunas para televisión y todo eso, pero siempre les ha faltado "algo". Incluso se hizo una primera versión en 1903, en corto (
click!) y que no he visto, pero me gustaría. El aspecto visual de la de Disney, aunque simple, es muy efectivo y le va a la perfección. La versión "Burton" es mucho más chocante y recargada, como veremos a continuación en el trailer o en las imágenes, y si comparamos el aspecto con las ilustraciones realizadas por
Sir John Tenniel, la cosa ya se desmadra. Pero ojo, que no estoy haciendo ninguna crítica, por eso apelamos a la variedad, para elegir y hacer comparativas de gustos.