Sería en una noche de verano cuando el joven Bridei sería depositado al cuidado de Broichan en Pitnotchie, una pequeña aldea donde el druida tenía su pequeña choza con unos pocos criados que trataban de hacerle la vida algo más cómoda. Pese a su corta edad, apenas cinco años, el futuro de Bridei pareció algo importante cuando se le anunció que debía aprender lecciones de política, estrategia, artes druídicas, y que también era necesario que aprendiese muchos sucesos de la historia y que supiera el origen del rey, de su familia, y de muchos de los otros nobles del reino.
Estos inicios no serían nada más que la promesa de que algo importante debía pasar, pero nadie contó con la pequeña sorpresa que el mismo Bridei se llevaría una noche de plenilunio de un frío invierno. Una niña en la puerta, un juramento a la diosa madre y un nombre, Tuala. La promesa de que nunca más se volvería a sentir solo.
Tuala, uno de los personajes principales de la novela, amiga de Bridei, postrada ante el llamado Espejo Oscuro. Pinchando en la imagen se puede ver la portada de la edición original americana.
Os cuento todo esto porque creo que es uno de los inicios a una novela más interesantes de los que he leído desde hace algunos años. Acostumbrada al típico comienzo en una taberna, o al encuentro “fortuito” de los héroes dentro de alguna acción heroica, sólo pude pensar que este libro era distinto. Y así me resultó, a mí por lo menos. ¿Porqué? Porque no se basaba únicamente en la historia de un niño que iba a ser instruido como un druida y que a su vez encontraba a una niña, sino porque desde el primer momento nos hablan de una cosa que sería muy importante durante el resto de los dos libros: los seres buenos.
Estos pequeños seres serían los que estarían al “otro lado” del espejo que nos refleja nuestra realidad. Aquellos seres que surgen de lo más profundo de la mitología popular de los cuentos escoceses e irlandeses, aquellos que hacen temer a los más gallardos guerreros cuando perciben que se están desviando por un camino no muy natural en la foresta. La magia, impregnando cada una de las páginas de este libro, únicamente te garantiza que, aun en el caso de que no te guste la historia, seguramente te gustará imaginarte más de una vez si vas al campo, cómo esos seres pueden estar mirándote desde ciertos lugares, estando siempre presentes en tu vida.
Las descripciones de la novela, ya sea de lugares, personajes, situaciones…etc., está tan bien lograda que las páginas pasan por tu cabeza a un ritmo vertiginoso mientras que paso a paso te consigues meter dentro de una historia que a cada momento promete más y más. Para mí, tras haber leído ejemplares como “El Tapiz de Fionavar” o “La Canción de Albión” donde también se trataban muchos mitos de esta cultura, no puedo más que decir que esta trilogía (completada con
La Espada de Fortriu y
El Pozo de las Sombras), y en concreto este primer libro, está hasta un poquito por encima de ellos. Por lo que considero que para todo aquel a quien le guste este tipo de mitología, lo épico, la aventura, la magia y por supuesto el cariño y el amor, debería leerse este libro. Una gran introducción a dos libros que se pondrían directamente en los favoritos de mi lista sin dudarlo lo más mínimo. No obstante, como considero que debo ser justa y siempre se le puede sacar algo que pueda ser mejorable dentro de la historia, considero que quizás se dan demasiadas vueltas para llegar a ciertas cosas, aunque al final se pueda justificar la tardanza.
A parte de esto, poco más que comentar que no sea un: leedlo ya. Más que nada porque cualquier cosa que pueda decir no será ni el 1% de lo que podáis encontrar vosotros dentro de este libro. Incluso considero que hay cosas que sirven para analizar nuestra propia vida, nuestras acciones diarias, la relación que tenemos con las personas que nos rodean, por lo que no tiene desperdicio ninguno.
Respecto a la edición de
Maeva, me ha gustado porque han tenido el gran gusto de sacar en mate las portadas y en rústica para que sea más cómodo de leer. A veces la tapa dura se termina desencuadernando, pero a estos libros no le han salido ni una sola raya en el lomo durante todo el tiempo que me los leí. Un papel adecuado a mi juicio, de forma que no de reflejos, y una traducción que yo creo que ha sido bastante exhausta, porque en todo momento incluso hay notas de este aclarándote uno u otro nombre, para que la obra original sea justamente eso, lo más genuina posible y no nos perdamos nada de su esencia.
PD: Otra cosa muy interesante a tener en cuenta es que, en todo momento, la autora nos presenta su obra como una forma más o menos ficticia de presentarnos los acontecimientos que sucedieron a los pictos, pero mostrándonos cada uno de los lugares en el mapa, lugares que existen en la realidad y que podemos ir a visitar. Al igual que también se introducen notas históricas al final de la obra para que quien quiera, pueda ampliar sus conocimientos. Un diez le pongo a esta forma de hacer novelas.