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Mi espada, mi conjuro.
La puerta. Magia.
La mazmorra. Un troll.
Nos gusta la fantasía

"Sabe, oh príncipe, que entre los años en que los océanos anegaron Atlantis y las resplandecientes ciudades [...] hubo una edad no sonada en la que brillantes reinos ocuparon la tierra como el manto azul entre las estrellas."

LA

en la tinta

Mi espada, mi conjuro. La puerta, magia, Igni. La mazmorra,
un troll. El mundo. Nos gusta la fantasía.


- La fantasía es la poción mágica de la literatura -

Mi espada, mi conjuro. La puerta, magia, Igni. La mazmorra, un troll. El mundo. Nos gusta la fantasía en todas sus formas.

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12 de febrero de 2014

Críticas de cine: «La vida secreta de Walter Mitty», de Ben Stiller

Título original: The Secret Life of Walter Mitty.
Dirección: Ben Stiller.
Guión: Steve Conrad (basado en la historia de James Thurber).
Producción: Twentieth Century Fox, TSG Entertainment, Samuel Goldwyn Films, Red Hour Films, New Line Cinema, Ingenious Media.
Banda sonora: Theodore Shapiro.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Duración: 114 min.
Estreno en España: 25 de diciembre, 2013.
Temática: Aventuras, comedia, drama.
Correlación: Independiente.


El mismo día de navidad del pasado año, se estrenaba en España una nueva película del famoso Ben Stiller. Al igual que en Los Simpsons, cuando presentan a Troy McClure, lo conoceréis por actuar en películas como Noche en el museo, la larga saga de la familia Follen –"Fockers" en inglés– o por dirigir otras como Tropic Thunder y Un loco a domicilio. Es evidente que siempre se ha movido en papeles de comedia de forma más o menos acertada. Una persona capaz de tocar la fibra sensible del público pese a que te diviertas viendo como se pelea a puñetazo limpio con Robert De Niro, o cómo trata de huir de un Tyranosaurus Rex de hueso que únicamente quiere jugar a la pelota. Por esta razón he de admitir que cuando vi el tráiler de La vida secreta de Walter Mitty, no me apeteció nada ir a verla. No me entusiasma gastarme el dinero que cuesta el cine para ir a ver comedia, prefiero verla en casa cuando alguna cadena decida echarla, porque tampoco he sido nunca muy amante de alquilar este género. Supongo que todos tenemos prejuicios, y cuando la comedia es en imagen real soy muy reticente a verla, cosa que no me sucede con las películas de animación.

esos momentos de fantasía también los has tenido
Pese a esas razones, algo en el cartel de la película me recordó de forma leve al de El show de Truman, por lo que pensé que quizás la "vida secreta" del personaje podría estar orientada hacia algo del estilo y que quizás sería un remake del clásico –como veréis cuando voy a ver una película no me informo antes sobre ella, la veo sin prejuicios, con la pizarra en blanco para poder apuntar todo lo necesario en mi mente–. Al empezar a verla recordé una película que vi hace muchos años; el título era el mismo –aunque no caí en ello hasta que llegué a casa y lo comprobé– y se estrenó en 1947 de mano del director Norman Z. McLeod. Las dos películas –con sus evidentes diferencias– están basadas en uno de los libros más famosos escritos por James Thurber, titulado precisamente La vida secreta de Walter Mitty (Acantilado, 2004, traducción de Celia Filipetto). Sin embargo, parece ser que Ben Stiller se ha tomado ciertas licencias para intentar ambientar la película en la actualidad, haciendo que los problemas que ya existían en la segunda mitad del siglo XX también se puedan ver reflejados a inicios del siglo XXI.


En la película de 1947, el argumento básico es la necesidad que tiene el protagonista de evadirse de su vida familiar, ya que vive con una madre realmente asfixiante. En la cinta de Ben Stiller lo que veremos será a un trabajador de la mítica revista Life intentando sobrevivir a una difícil situación laboral porque se va a cerrar la publicación de la revista en papel para hacerla online, con la consiguiente reducción de plantilla y cambio de jefes. A la vez, un entorno familiar que lejos de hacerle la vida fácil, únicamente le recuerdan la gran cantidad de cosas que antes solía hacer y que dejó de lado con la muerte de su padre, crean en nuestro Walter Mitty una serie de trastornos que le hacen evadirse de la realidad para pensar cómo sale de esas situaciones realizando las proezas más asombrosas. Esto además no es un concepto nuevo, este libro de James Thurber provocó que se denominase como "síndrome de Walter Mitty" precisamente esta tendencia a fantasear evadiéndose de la realidad ante ciertas situaciones de tensión. Lo hemos podido ver en otras series como la famosa Ally McBeal, en la que contemplábamos atónitos cómo ella tenía ciertas visiones en momentos de gran ansiedad, y que solían ser bastante divertidos, perturbadores en otros.

En este caso, veremos cómo un gran fotógrafo de la revista, Sean O'Connell –una leyenda para los nuevos jefes, representado por el fantástico Sean Penn– confía en Walter, como lleva haciendo desde hace dieciséis año, para que publique la última portada de Life con el fotograma veinticinco, y que según el fotógrafo es su "quintaesencia". El follón empieza cuando los jefes le piden a Walter que lo enseñe a toda la redacción, a la que han reunido para anunciar el cambio que se va a obrar en la revista, pero el fotograma no aparece. Comenzará pues una búsqueda tanto del fotógrafo como del fotograma, que le llevará a iniciar una aventura inolvidable que le cambiará completamente la vida.


Personalmente, la película para mi ha sido una de las mejores que he visto. No solo porque tiene ciertos momentos muy medidos de comedia –reconozco que ha habido gags en la cinta que no me han terminado de convencer, como es la referencia a El curioso caso de Benjamin Button–, sino porque este género junto con el drama están muy bien conectados. Pasas de la tristeza a la hilaridad de la forma más rápida posible, por lo que no es posible que llegues a aburrirte con ella. Para mi gusto, lo más curioso es que si te pones a pensar en el montón de situaciones que tú mismo has podido vivir, te ríes porque sabes que esos momentos de fantasía también los has tenido, por lo que te compenetras perfectamente bien con el personaje. Una de estas escenas de las que hablo y una con las que más me divertí, se desarrolló dentro del ascensor de la editorial de la revista. En ella Walter, que suele ser en cierta forma algo cobarde y pusilánime, se encuentra con el responsable de hacer el traspaso de la revista física a la digital. Un ser realmente odioso, narcisista, repelente, cruel e ignorante –interpretado por Adam Scott–, a quien ya hemos podido ver en otras películas representando un papel parecido y que en verdad sabe sacar todo el desprecio que el espectador puede sentir por una persona del estilo –mirad para más referenciass la película de Hermanos por pelotas, en la que hace del "hermano exitoso" con familia perfecta–. Todos hemos conocido alguna vez a alguien así, por lo que cuando empiezan a discutir y terminan pegándose de guantazos mientras se dedican a derrapar sobre la calzada destrozando media ciudad, no puedes hacer más que reírte pensando en la salvajada que estás viendo, pero sabiendo que en alguna que otra ocasión has pensado en plancharle la oreja a más de un/a indeseable.

En resumen, una película divertida que puede llegar a moveros un poco la patata cuando veáis la progresión que tiene el personaje, tratando también todo el tema del romanticismo –orientado hacia Cheryl Melhoff, la compañera de trabajo interpretada por Kristen Wiig– que solemos ver en mil películas, pero que aquí trata de una forma sutil, mucho más natural de lo que estamos acostumbrados. Para mi gusto, una cinta que pienso comprar en cuanto se ponga a la venta, porque creo que es la mejor forma de subirnos un poco el ánimo cuando se nos bajan las emociones a la planta de los pies y no podemos tirar de ese peso extra. Una buena terapia para esos días en los que crees que se te cae el mundo encima y que realmente nunca vas a salir de tu casa, de tu ciudad o de ese trabajo que aborreces. Bien puedo decir que para eso el lema de Life es fantástico, y Ben Stiller ha sabido combinar ambas cosas a la perfección. Me ha encantado.

febrero 12, 2014y

31 de octubre de 2011

"Los Simpson: la Película", de David Silverman

Reseña de Loren

Título original: The Simpsons Movie.

Fecha de estreno (España): Julio de 2007.

Duración: 87 min.

Temática: Comedia, animación.

Correlación: Independiente (recomendable conocer la serie de televisión original).

* * * * * * *

Sigo las andanzas de "Los Simpson" creo que desde que tengo uso de razón. Se ha convertido con el paso de los años en mi serie de dibujos favorita. Y aunque he disfrutado con "Futurama", con "Padre de Familia"... ninguna llega al nivel (en ironía, en sutileza, en cotideaneidad) de los muñecos amarillos creados por Matt Groening. Es por eso que me ha apetecido estos días darle un repaso a la versión cinematográfica en mi sistema doméstico, que estrenaron en 2007. Prácticamente como si la hubiera visto de nuevo por vez primera, no recordaba casi nada, tan sólo un par de gags aislados y la premisa general (lo de la cúpula) del argumento. ¿Significa eso que la película es mala? En absoluto. De hecho, es muy divertida, tan sólo que no tiene el mismo peso que la serie de televisión. Es una prueba de fortuna en la gran pantalla, un capítulo de una hora y media de duración, y creo que no le podemos pedir más a una adaptación semejante.

octubre 31, 2011y

15 de septiembre de 2011

"El Bufón", de Christopher Moore

Reseña de Loren

Título original: Fool.

Edición: 352 págs. Ediciones B, 2009 ("Zeta Maxi", 2011).

Traducción: Juanjo Estrella.

Temática: Comedia, tragedia shakesperiana.

Correlación: Independiente.

~~~~~

Escribir comedia es difícil, o bueno, no más difícil que cualquier género novelístico que se precie. Pero la comedia tiene algo especial, y es que si el lector no consigue sacar una sonrisa al lector con su libro, lo lleva crudo, buena parte del propósito de la novela se habrá ido al traste. Es por eso que el lector también tiene que tener cierta predisposición a leer determinadas obras. Con el humor hay que tener cuidado, existen novelas para todos los gustos, temáticas diversas a mansalva, golpes humorísticos que no congenian con todos los perfiles de lectores posibles. El ejemplo más inmediato es Terry Pratchett con su Mundodisco, la saga de fantasía más alocada del siglo XX (y del siguiente): a muchos les encanta, a unos pocos no les dice nada, y a otros directamente les repele. Por suerte, en mi caso no es así, y digo por suerte porque soy afortunado de disfrutar con todas las novelas del Maestro, con sus más y sus menos, claro está. ¿Pero por qué estoy hablando de Pratchett si tenemos a Christopher Moore en la palestra? Ah sí, porque el escritor norteamericano consigue lo que pretende: entretener y hacer reir. Pero cambiemos rápidamente de tercio y dirijamos la vista a El Bufón, que es lo que importa.

He hecho esta comparación porque El Bufón es una novela que adapta una tragedia shakesperiana al formato de la comedia, y como tal, Pratchett hizo lo propio en otra de sus novelas, concretamente en Brujerías. Para todos los seguidores de ambos escritores, tenemos que decir que El Bufón es a El Rey Lear (el drama shakesperiano que revisa), lo que Brujerías es a Macbeth. Es por eso que esta novela de Christopher Moore la recomiendo encarecidamente a todos los posibles lectores de Mundodisco que estén leyendo este artículo, por sus dotes de locuacidad irrefrenable en los diálogos y su visión paródica del asunto (aunque Moore se toma la obra bastante en serio). Fuera de esto, los interesados en una excelente comedia no deberían perderse El Bufón por absolutamente nada del mundo. Tiene las suficientes papeletas para convertirse en una de las mejors comedias que uno puede llegar a leer, al estilo de las de Tom Stoppard, Douglas Adams o los Monty Phyton. Eso sí, aconsejo una lectura previa del "original" de Shakespeare, El Rey Lear, puesto que las referencias son constantes. No es imprescindible conocer la obra del bardo de Stratford-upon-Avon para disfrutar de El Bufón, pero ayuda bastante a situarse, conocer los tópicos del dramaturgo inglés (tres brujas, pócimas de amor, venenos, amores que terminan fatal, drama dividido en cinco actos...). Simplemente, otro nivel de lectura, más enriquecedor. De entre la treintena de obras que he leído del inglés, El Rey Lear es una de mis preferidas, junto a otras diversidades como La Tempestad, Ricardo III, Hamlet, Macbeth o Antonio y Cleopatra.


La historia de El Bufón es sencilla. Básicamente trata de un bufón, que está llamado a cambiar el curso de la historia de Inglaterra gracias a sus artes, que son una labia elocuente, un ingenio afilado y un braguero de espanto. Mero títere del rey Lear de Britannia, el bufón es una figura preeminente que tiene permiso total de criticar o arremeter contra quien le venga en gana (sea duque, caballero, conde, no importa), con la total venia del rey. Pero una locura transitoria del viejo monarca sitúa al bufón de su majestad en una cuerda floja. A partir de ese momento, y siguiendo las pautas de la famosa tragicomedia, asistiremos a una rocambolesca historia donde las situaciones más disparatadas tienen cabida mientras el bufón urde su venganza sobre las malvadas hijas del rey Lear.

Christopher Moore es uno de los autores de comedia moderna más celebrados. Tras de sí se encuentran títulos de auténtico éxito como El Ángel Más Tonto del Mundo, ¡Chúpate Esa!, Un Trabajo Muy Sucio, La Sanguijuela de Mi Niña o Cordero. Al tratarse de una novela independiente podemos comenzar a leer al autor por El Bufón, de paso nos llevamos a casa una excelente novela sobre la que volcar nuestro tiempo, echarnos unas risas y quedarnos con la sensación de una obra compleja, con un personaje pulcramente trabajado para lo que hubiéramos podido pensar en un principio, y que además homenajea desde bastidores un clásico de la literatura inglesa, con algún que otro anacronismo de por medio. Moore no se corta un pelo a la hora de hacer que sus personajes suelten improperios ni de que hablen del sexo de forma tan impúdica, pero tampoco a la hora de jugar con el dramatismo inherente al tipo de personaje protagonista, ni de saber conjugar ambos extremos para ofrecer al lector una obra deliciosa.

Podéis encontrar el libro editado en tapa dura con sobrecubierta (como la que muestra la imagen del principio), pero también reeditado en la colección "Zeta Maxi", el pasado mes de septiembre, en rústica de bolsillo.

Puntuación: 9,5/10

septiembre 15, 2011y


 

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