Reseña de la primera aventura en solitario protagonizada por el vigilante enmascarado de la pinza, publicada por Norma Editorial (The Iron Prometheus).

Son muchos los productos derivados de la marca
HELLBOY, que desde 1994 venimos oyendo de diferente forma, sea en el formato del cómic original, en las diversas novelas que se han ido publicando, en las figuras de acción, llaveros, estatuas, camisetas, e incluso un par de películas.
Mike Mignola desconocía que su criatura más demoníaca pudiera llegar a tener tanto éxito allá por mediados de los años noventa, momento en que fue publicada por ver primera en el sello Dark Horse, convirtiéndose con el paso de los años en todo un icono dentro mundo del cómic. Uno de esos productos derivados es el inicio de esta serie titulada
"Bogavante Johnson", cuya primera entrega,
El Prometeo de Hierro, tenemos entre manos. Se trata de uno de esos
spin-offs que de vez en cuando surgen de acuerdo a alguna serie famosa (en este caso, "HELLBOY" o "AIDP"). En este caso en particular, seguimos la pista a
El Bogavante (o "Bogavante Johnson"), un vigilante enmascarado de
Nueva York durante los años treinta, que al estilo de los antiguos aventureros de antaño, se ve las caras contra nazis, científicos locos con ansias de revolucionar el panorama científico (sensato) del mundo, e incluso criaturas de otras dimensiones. Como el demonio rojo, viéndoselas con lo paranormal en primera línea.