Una historia de piratas en toda regla es lo que nos propone el guionista de
Murena,
Jean Dufaux y el debutante
Jérémy Petiqueux, quien se encargó del color en aquella serie de romanos tan recomendable. Personalmente, siempre trato de leer todas aquellas historias de piratas que caen en mis manos, desde
El Libro de los Piratas de Howard Pyle, hasta el
Long John Silver de Dorison y Lauffray –si no la habéis leído, la recomiendo encarecidamente–, pasando por la relectura de clásicos como
La Isla del Tesoro, faltaría más. En el terreno audiovisual, series y películas como la reciente saga de "Piratas del Caribe" –de la que preparan una quinta entrega–, que aunque mal de muchos, ha conseguido poner de nuevo a los piratas en boca de todo el mundo, o la inminente
Black Sails (serie producida por el canal Starz, cuyo estreno será el año que viene, veinte años antes de
La Isla del Tesoro), consiguen poner a los piratas en primera línea de ficción. Pero no acaba ahí, puesto que la saga de videojuegos "Assassin's Creed' engrosará sus filas este año con
Black Flag, donde el mismísimo Barbanegra hará su aparición estelar. ¿Queda claro que los piratas siguen ahí después de tantos años? La imagen que obtenemos de ellos puede ser de dos formas diferentes: como los sanguinarios asesinos y saqueadores que son, o bien su faceta más romántica (que no deja de estar complementada por la primera), la del héroe que lucha contra el sistema, tratando de labrarse un nombre que pueda ser recordado a lo largo de los tiempos, robando, matando y saqueando por el camino, es verdad, pero con un aire de independencia que es la imagen que habitualmente nos ha entrado por los ojos en los últimos años: la del pirata sexy, atrevido y heroico.