Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos a las tinieblas en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.
#Aquí hay fantasía
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Año XI/ EST. 2009 / Fantasía íncipit /Marzo 2021·Invierno
Año XI/ EST. 2009 / Fantasía íncipit /Marzo 2021·Invierno
La fantasía es la poción mágica de la literatura, pero mezclada y aderezada con mitos y leyendas.
La fantasía es la poción mágica de la literatura, pero mezclada y aderezada con mitos y leyendas.
Una publicación de fantasía independiente para lectores de espadas y conjuros. La fantasía es la poción mágica de la literatura, mezclada y aderezada con mitos y leyendas.
"Sabe, oh príncipe, que entre los años en que los océanos anegaron Atlantis y las resplandecientes ciudades [...] hubo una edad no sonada en la que brillantes reinos ocuparon la tierra como el manto azul entre las estrellas."
Josephine parece la femme fatale clásica del género noir, pero es bastante más que eso: tiene el poder de destruir la existencia de todos los que se cruzan en su camino.
Eso de los integrales siempre me ha parecido una grandísima idea: recopilar en un único volumen toda una colección de cómics —o novelas— para que el recién llegado pueda disfrutarla de golpe, sin atragantarse, y el que la fue adquiriendo poco a poco decida si quiere conservar sus volúmenes o grapas y sustituirlos por el recopilatorio que, aunque no siempre, contiene material extra como bocetos, guiones o alguna que otra historia corta.
Es el caso de Fatale, una serie noir con potente protagonista femenina que firman Ed Brubaker (Velvet, Criminal) y Sean Phillips (Black Widow: The Things They Say About Her, Criminal). Lo de potente no es gratuito, porque Josephine, la femme fatale de la historia, no es una protagonista cualquiera: es inmortal y misteriosa como ella sola, ya que destruye la existencia de todos los que se cruzan en su camino.
Fatale se publicó en Image Comics de 2012 a 2014 y aunque en principio iba a constar de 12 números, el éxito de la serie propició que esa cantidad se ampliara, llegando a los 24 números. En España la publicó Panini Cómics en cinco entregas o arcos argumentales en tapa dura, a saber: La muerte me persigue, Los trabajos del Diablo, Al oeste del infierno, Reza para que llueva y Maldice al demonio.
La edición integral de Fatale constará de dos volúmenes similares a la edición original de Image. El primero de ellos saldrá publicado el 23 de noviembre, y la edición será en tapa dura, tendrá 312 páginas y un precio de 26 €. El segundo llegará el año que viene.
Para quien no la conozca, se trata de una serie de género negro y terror con numerosas referencias a H. P. Lovecraft, Por si fuera poco, la condición de la femme fatale del cómic —todo un clásico del género noir— da mucho juego a la hora de desarrollar la historia en diferentes épocas, como el Viejo Oeste o la época dorada de Hollywood.
por Loren Sparrowoctubre 01, 2017
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Loren Sparrow
· Publicado el octubre 01, 2017octubre 01, 2017
El pasado mes de julio publicábamos una reseña de Fatale: La muerte me persigue. De la mano de Ed Brubaker y Sean Phillips, nos sorprendimos con la buena mezcla resultante del género policíaco y el de terror, donde una mujer al más puro estilo de Rita Hayworth parece tener relación con un culto sacado de los relatos de H. P. Lovecraft. Durante todo el primer arco argumental, la protagonista, Josephine, nos dejará entrever que hay algo más allá de lo que podemos ver en un primer contacto con esta historia. El final, como ya dije, se quedaba un tanto abierto, por lo que cuando cogí este segundo volumen titulado Los trabajos del diablo, lo hice con ganas de saber cómo continuaba la historia.
Lo primero que veremos nada más abrir las tapas duras de la edición de Panini será al bueno de Nicolas Raines muy desmejorado: ha perdido su trabajo y ha partido en la búsqueda de la desaparecida Josephine. En todo momento se muestra su desesperación, viajando de un lado a otro, buscando en las hemerotecas alguna noticia que le pueda dar una pista del paradero de aquella misteriosa mujer y derrochando sus escasos ahorros en informadores, comidas de carretera y grandes cantidades de alcohol. Curiosamente, es una parte del guión que durante todo este segundo tomo se mantiene bastante al margen, haciendo de marco para la historia que se nos narrará de forma más concreta. Es precisamente esto lo que nos dejará con ganas de más justo al final y lo que nos dejará también un final completamente abierto.
En realidad se podría considerar que cada tomo de Fatale es un pequeño enigma que termina por ser –unas veces de forma favorable para nuestros protagonistas y otras no tanto– siempre nos quedará algo que rodea a esa historia secundaria. Una historia con mucho peso, con bastante trasfondo, que nos hará recoger cada uno de esos cabos sueltos que no sabemos muy bien cómo encajar, para ir haciendo "cuentas" a medida que avancemos en la lectura de esta serie regular.
Los trabajos del diablo vuelve a traer a la vida una Josephine alejada de la sociedad. La mujer –ya que vive con una vieja asistenta en una casona donde no permite que entre ningún hombre– sin llamar la atención de los cultistas con los que tanto ella como Nicolas se pelearon en La muerte me persigue. Pero la culpa de que de pronto se convierta en el punto de mira la tendrán un actor de segunda y su amiga –los dos enganchados a las drogas–, que escaparán por los pelos de un encontronazo con la llamada Iglesia del Método –el lugar de reunión de estos cultistas–, donde un ritual relacionado con sacrificios humanos, sexo y sangre ha terminado torciéndose. Tras trepar el muro que da al jardín de Josephine, Miles, el actor venido a menos, caerá bajo el influjo de la presencia de nuestra especial Rita Hayworth. Como no podía ser de otra forma, una película robada del seno de la misma iglesia donde aparecerá algo que causa la alarma de Josephine, junto con el rumor de que hay un poderoso libro al alcance de su mano.
Llegados a este punto, no puedo más que decir que Fatale se ha convertido en una de esas series que pienso seguir aunque acabe en la otra punta del mundo. El guión es realmente interesante, jugando con distintas tramas y combinando de forma magistral, el aura de misterio de Josephine con su pasado y su relación con el culto. Es cierto que queda mucha información por concretar, pero creo que eso es lo que le da ese tono tan atrayente a la serie de Brubaker y Phillips. Por el momento puedo decir que la acción no decae y que la intriga no hace más que crecer. Espero con impaciencia la siguiente entrega y matizo la nota que le di al primer volumen (lo podéis encontrar enlazado al inicio de esta reseña). Una vez se empiezan a ver encajar las piezas de este inmenso puzzle, la lectura de Fatale se convierte en un verdadero placer.
Ficha técnica Fecha de publicación: 23 mayo, 2014. Editor: Panini Cómics. Géneros: Misterio, . Traducción: Gonzalo Quesada. Páginas: 136. Precio: 15 €. Electrónico: No. Correlación: Primera entrega de 'Fatale'.
Valoración
★★★★☆
por Cyramseptiembre 23, 2014
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Cyram
· Publicado el septiembre 23, 2014septiembre 23, 2014
Suele suceder de forma habitual que cuando juntas varios elementos que te gustan, surge algo nuevo, impactante, realmente deslumbrante o al menos sorprendente. Es algo que pasa constantemente con las cosas más sencillas de nuestra vida diaria. ¿Te gusta la piña, los palitos de cangrejo, las gambas y la salsa rosa? Voilá, ahí tienes un maravilloso cóctel por el que te cobrarán una pasta en cualquier lugar diciéndote claramente que al genio que tuvo esa idea se le ha colocado un busto de bronce en todas las salas de reuniones para bodas, comuniones y bautizos. Si centramos nuestra mente y pensamos en ejemplos que podrían encontrarse en los cómics, podremos reconocer claramente casos como: Bill Willingham y Mark Buckingham con Fábulas, J. Michael Straczynski y John Romita Jr. con El asombroso Spiderman, Alan Moore y David Lloyd con la inigualable V de Vendetta y, por supuesto, Ed Brubaker y Sean Phillips en Batman Gotham Noir o en este otro cómic del que vengo a hablar, Fatale. Es cierto que en todos los casos que he puesto anteriormente, siempre habrá alguien de todos los que estáis leyéndome que se acuerde de mil casos que no he mencionado –sé que me dejo muchos– o que no esté para nada de acuerdo con mi selección. Ya sabéis que esto es simplemente una cuestión de gustos y como tal, no es infalible, al igual que no lo son todas las personalidades que he citado anteriormente en el ejemplo.
Fatale es uno de esos cómics en los que puedes permanecer mirando cada una de las páginas pensando cosas como: «si pudiera conseguir una lámina de estas la metería en un metacrilato y la colgaría en el salón de mi casa». El detalle con el que Sean Phillips construye cada viñeta hace que en todo momento tengamos presente el fondo, la ropa e incluso la meteorología, gracias a sus trazos asombrosamente realistas. Podremos contemplar de un sólo vistazo el detalle que refleja Sean Phillips en sus viñetas, mimadas con esmero para que nuestro cerebro solo tarde dos milésimas de segundo en situarse.
“Jo parece ser una mujer de armas tomar, capaz de encandilar a cualquier hombre”
El cómic arranca con un funeral en el que hay reunidas apenas diez personas. La carga emotiva que rodea el momento y los rostros de los personajes transmiten a la perfección todas sus emociones, haciendo que sea la ocasión idónea para que no tardemos más de cinco segundos en fijarnos en todo lo mencionado en el anterior párrafo. Es tal la nitidez que tras un breve vistazo sabremos que Jo –nuestra protagonista–, oculta algo, tiene una apariencia fría, distante. Bajo esta aura de misterio se acercará al que será su compañero de fatigas a lo largo de todo este tomo, Nicolás, un hombre afectado por la pérdida pero alto, fuerte, de mandíbula cuadrada y porte elegante; no sabe hasta qué punto su vida correrá peligro al conocer a aquella mujer tan sumamente especial. En la historia además encontraremos a otro personaje muy parecido a éste –llamado Hank– que también tendrá su razón de ser en la narración que nos presenta Ed Brubaker.
Como puede verse, hasta aquí parece una presentación de lo más normal, algo que podríais encontrar en cualquier otro cómic que hablase de finales de los años cincuenta, como en Batman: Gotham Noir –donde Brubaker y Phillips trabajaron anteriormente. Lo importante está más adelante, escondido de una forma tan sutil que, cuando finalmente se desencadena toda la debacle de acontecimientos que nos llevarán a un enigmático final, no nos habremos dado ni cuenta. Es un cómic que me ha recordado mucho a los libros de Tim Powers: en sus historias la magia está descrita de una forma tan sutil y natural, que en ningún momento te planteas que estés teniendo entre manos un pasaje cargado de cosas sobrenaturales. Es al final cuando estallan los fuegos artificiales, cuando te paras a pensar en todas las páginas que has dejado atrás y que en realidad, en ningún momento se te ha ocultado nada. Simplemente es que tu cerebro no estaba preparado para asimilarlo.
Si estáis preguntándoos qué tendrá que ver todo esto con Fatale, diré simplemente que Jo parece ser una mujer de armas tomar, capaz de encandilar a cualquier hombre con una caída lenta de sus espesas pestañas, y que Lovecraft parece estar presente espiando desde fuera de las viñetas para asegurarse de que todo transcurre como debe ser. Sí, he dicho Lovecraft, ya que Fatale está plagado de magia, desde la primera viñeta hasta la última, pero de una forma tan tenue y tan "dimensional" que en ningún momento podremos deducir qué es lo que va a ocurrir –vale, quizás a la mitad del cómic ya sepáis qué está sucediendo–. El dibujo en todo momento nos lleva como cogidos de la mano hacia un final algo estrambótico que inicialmente no parece tener mucha explicación.
Por todo lo que acabo de contar, y pese a que en la introducción se diga que Fatale es un cómic que ha hecho historia dentro de su género de terror/noir, creo que no ha demostrado todo lo que podría haber demostrado en el transcurso de este primer tomo. No me entendáis mal, no digo que el cómic no me haya gustado, simplemente considero que necesita más espacio para poder desarrollarse de forma correcta –no olvidemos que este volumen es únicamente el inicio de una serie–, por lo que necesitaría leer el siguiente para saber si la historia va bien encaminada hacia un final digno de tal guionista y de tal dibujante. Como dije antes, no todos los gustos son iguales, he visto algunas reseñas por la red que colocan este cómic entre uno de los grandes clásicos que se ha ido cociendo poco a poco en su salsa, modificando argumentos, creando bocetos y proponiendo distintas ideas que fuesen enriqueciendo lo que sería Fatale en un futuro. Yo personalmente creo que en este aspecto siempre hay que ser un poco sensato y pisar con pies de plomo. Para mi gusto, una historia en la que no me estoy enterando de nada en absoluto hasta que llego a la mitad –donde ya casi deduzco todo lo que queda por descubrir–, es que tiene un fallo argumental achacable únicamente a Ed Brubaker, que a fin de cuentas es el guionista. Es posible que yo estuviese algo densa y que quizás no pillase el concepto de la forma más ágil del mundo, pero pensando que los cómics son algo que se suele utilizar a modo de evasión, no creo que necesite volcar en el texto más de un cincuenta por ciento de mis neuronas.
Cuando leo un cómic quiero divertirme, sorprenderme, fascinarme, interesarme y finalmente cerrar las tapas traseras con una sonrisa incipiente, una verdadera ristra de perlas de oreja a oreja o directamente algún que otro suspiro de pesar por haber acabado una historia en la que me habría gustado continuar un poco más, navegando entre sus láminas y buceando entre bocadillos. Con este primer tomo de Fatale personalmente me quedé un poco fría, Pero debo reconocer que mis ojos asistieron extrasiados a un auténtico streaptease con la obra de Phillips y con algunos de los giros argumentales de Brubaker que sí me pillaron desprevenida. Está claro que la ambientación es inmejorable, la encuadernación realmente buena y que el entintado no desmerece para nada la obra. Lo que espero es que el dúo Ed Brubaker y Sean Phillips no acabe como lo hizo la asociación formada por J. Michael Straczynski, Djurdjevic y Coipel con la conclusión de su miniserie de Thor. Por eso quiero con ansia el segundo volumen (Los trabajos del Diablo). El primero me ha gustado, aunque no puedo decir que me haya vuelto loca, por lo que el espacio destinado para la sorpresa y la fascinación siguen estando disponibles en mi cerebro –y mi corazón– esperando a que esa siguiente entrega de Fatale consiga ocuparlo sin demora. ¡Te reto, Ed Brubaker!
Información adicional
Editado por Panini Cómics en abril de 2013. Tapa dura, 136 págs, 15 €. No disponible en ebook. Traducido por Gonzalo Quesada. Primera entrega de 'Fatale'.
por Cyramjulio 25, 2014
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Cyram
· Publicado el julio 25, 2014julio 25, 2014
“A la gente le gusta inventarse monstruos y monstruosidades. Entonces se parecen menos monstruosos a sí mismos. Cuando le dan de palos a su mujer o acribillan a flechazos al último unicornio del mundo, les gusta pensar que sin embargo todavía es más monstruosa que ellos la Muaré que entra en las casas a la aurora. Entonces, como que se les quita un peso de encima. Y les resulta más fácil vivir.”