15 de junio de 2015

Juego de tronos 5x09: 'Danza de dragones', el regreso del dragón pródigo


Como ya hemos comentado  en otras ocasiones, los sucesos contados en las novelas de "Canción de hielo y fuego" difieren de los de la serie de Juego de tronos. En su momento auguramos que esto pasaría a razón de que el espectador no tiene tanta paciencia como el lector, que al fin y al cabo ya sabe que va a dedicar gran parte de su tiempo libre a leer la historia de las novelas.

Una vez recordado esto, vamos con el noveno episodio (avisados estáis de los spoilers), donde encontramos tres grandes tramas en las que se nos demuestra una vez más que George R. R. Martin podría haber sido más escueto en sus novelas, sin dar tantas vueltas para llegar al mismo punto al que llega la serie de la HBO. De hecho, llevo diciendo desde hace algún tiempo que la serie parece una "corrección" de la saga literaria, a la que desde sus últimos dos libros, le está costando avanzar.

La serie llega con Danza de dragones (curiosamente se titula igual que la novela) casi al final de la temporada y llega a un momento espectacular, no tanto como el episodio de Casa Austera, pero igualmente memorable.

El Agasajo repoblado de nuevo


Muchos años han pasado desde que las Tierras del Agasajo fueron abandonadas salvo por la presencia de unos cuantos labriegos que se resistieron a emigrar. Siguiendo el no muy elaborado plan de Jon para poder conseguir un ejército contra el que enfrentarse a la horda de caminantes que se dirige hacia el Muro, decide abrir las puertas del Castillo Negro para que todos los que ha conseguido rescatar desde Casa Austera puedan asentarse en las tierras del Agasajo, donde además de poder sobrevivir a la inminente amenaza, el Pueblo Libre podrá cosechar para poder alimentar tanto a los miembros de la Guardia de la Noche como a todos los que vayan a luchar cuando llegue el momento. O al menos esa es la idea.

No pasa desapercibida la desaprobación de muchos de los que apoyaron la investidura de Jon Nieve como Lord Comandante, incluso el pequeño mayordomo, con el que últimamente puede intercambiar miradas de incredulidad, asombro e indignación. Esta es otra de las grandes modificaciones que se han hecho en la serie con respecto a Danza de dragones (quinta entrega de la saga), ya que entre las páginas se cuenta que la mayor parte del grueso del ejército del Pueblo Libre decide quedarse en el Muro, provocando la consiguiente crisis de víveres, y haciendo que la presencia de Jon y Fantasma sea lo único que puede calmar las trifulcas entre los distintos clanes y los hermanos de la Guardia de la Noche. También echamos en faltará la presencia de Wun Wun, quien pone la nota mágica y graciosa a esta situación en las novelas, ya que en vez de quedarse a ayudarles a reconstruir los fuertes de la Guardia, pasará al otro lado del muro junto con el resto del Pueblo Libre.

Un venado en llamas


Otro de los ejemplos de cómo cambian las cosas de las novelas a la serie lo tenemos en la trama de Stannis. Como bien sabéis los que habéis leído los libros, Melissandre nunca se atrevería a pedirle a Stannis —quien aprecia por igual tanto la lealtad del Caballero de la Cebolla como a su hija Shireen—, lo que vemos en este episodio. La bruja roja condena a otro hijo real a arder en la hoguera, lo que abre distintos caminos para muchos personajes como Sam, Elí o el mismo Jon Nieve. Pensando que en Danza de dragones la hija de Stannis y su madre se quedan en el Muro —molestando, todo hay que decirlo—, os podéis imaginar por tanto el cambio tan radical que ha obrado la serie en el devenir de Stannis y su Casa, y arruinado de paso la imagen que tenemos de Stannis.

Pese a esto, no puedo más que reconocer la habilidad de los guionistas al tomar este rumbo en la serie, adelantando lo que muchos sabíamos que sucedería en un futuro cuando Davos Seaworth decida echarles en cara a Stannis y Melissandre sus discutibles prácticas. ¿O qué creéis que ocurrirá cuando se entere de lo que ha sucedido con su profesora de lectura?


Aún así, los Bolton tienen muchos ases en la manga y es evidente que el hecho de poner a Ramsay al mando de una tropa de avanzada que siembre el caos entre sus hombres —curioso que la hechicera roja no viese nada cuando se tira todo el día mirando en el fuego— responde a la necesidad de los guionistas de avanzar en una de las partes que yo personalmente considero más tediosas en el libro: la marcha de Stannis a Invernalia. Por el momento, al igual que en las novelas, el hambre, el frío y la baja moral de las tropas es lo que está lastrando su avance. ¿Es una alusión a todos esos ejércitos que en la historia han sido vencidos por el frío y su baja preparación? Lo que sí se puede saber con seguridad es que la locura no es algo exclusivo de los Targaryen, porque es evidente que a Stannis se le ha ido la cordura con los gritos de su hija en la hoguera.

Arya la marisquera


Por su parte, la menor de los Stark sigue su vida allá en Braavos al servicio de la Casa de Negro y Blanco, y mientras el personaje va y viene con su puesto ambulante en forma de carretilla vendiendo ostras, almejas y berberechos, llega a Braavos Ser Meryn Trant —acompañando a Mace Tyrell para que este pida un nuevo crédito al Banco de Hierro—.

Trant es uno de los nombres que adornan su lista negra particular y no hay ninguna duda de que Arya tratará por todos los medios de hacer justicia con Trant, no por nada fue uno de los máximos responsables de su desgracia que para nada se merece el título de caballero.

Daenerys vuelve a ser la Madre de Dragones


Lo siento, pero debo decirlo. Es mi opinión, uno de los grandes errores que ha cometido Martin en las novelas es crear demasiada expectación con el personaje de Daenerys, para después dejarlo olvidado entre incontables frases y palabras de relleno. Lo que ha sucedido con la trama de la Madre de Dragones en la serie es exactamente lo que debería haber pasado en las novelas hace ya mucho tiempo. Su reencuentro con Jorah Mormont, su charla —y encuentro, no olvidemos que en las novelas aún no se ha dado el caso— con Tyrion Lannister al pie de la escalera del trono y su indefensión a la hora de enfrentarse a los Hijos de la Arpía es lo que le da un impulso sin precedentes a una temporada que hasta ahora no estaba siendo demasiado movida y que ha pugnado por encajar todas las piezas de cada una de las tramas presentes en las novelas de George R. R. Martin.

La aparición de Drogon en el reñidero de Mereen es el momento álgido de este episodio en el que Daenerys consigue recuperar parte de esa identidad que relegó al olvido cuando tuvo que encerrar a Viserion y Rhaegal en las mazmorras por la muerte de aquel niño campesino. Contemplando atónitos la matanza que lleva a cabo el dragón negro que trata de proteger a su madre, presenciaremos con nitidez cristalina la semejanza de esta escena con la portada de Enrique Corominas para Danza de Dragones. Es una pena, a fin de cuentas, de cara a los lectores que tanto tiempo le han dedicado a los libros, que en la serie se haya conseguido mostrar mucho mejor este pasaje de lo que Martin hizo sin mucho acierto en la novela.

3 comentarios:

  1. De verdad, a mí lo de la niña en la estaca me pareció de una brutalidad espantosa, mucho más que la criticada escena de alcoba de Sansa y Ramsay.

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  2. Totalmente de acuerdo con Cyram. La serie es un versión corregida de los libros. El último es infumable.

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  3. Traté de comentar por el celular, pero se ve que algo hice mal porque no salió.
    Quería decir que no estoy de acuerdo que la serie sea una "corrección" de los libros. Es una adaptación, que en su primera temporada fue excelente y en ciertos acontecimientos claves de la saga logra un nivel superlativo, pero también tiene muchas omisiones y adiciones inexplicables. Esta temporada se lleva el premio Dorne, que ha sido una caricaturización de lo que es en el material original.

    Tocando este capítulo en particular, creo que está bastante bien, pero tiene dos graves errores en sus momentos más importantes: 1) me permito dudar que el Stannis de los libros llegue a sacrificar de esa forma a Shireen, más bien me huele a que Melisandre podría hacerlo sin el consentimiento del Rey, 2) En los libros Dany salva a Drogon, no al revés, en este caso se da que en la serie se olvidaron de todo lo que supuestamente le importan a Dany sus aliados, en especial Daario y Missandei, a quienes deja en medio de una revuelta, con todavía un buen número de arpías alrededor. Y ni hablar de la ineptitud de los Inmaculados, una marca registrada de la serie.

    Igual aclaro, me gusta mucho la serie y creo que hace un trabajo encomiable en adaptar tan gigantesca saga a la pantalla (que igual en ciertas cosas lo podrían hacer mejor, casos claros Gussandei y Dorne esta temporada). Eso no quita que los libros me parecen ampliamente superiores, más allá del estiramiento de algunos acontecimientos, como el nombrado encuentro entre Tyrion y Dany.

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