7 de marzo de 2014

Reseña: «Las raíces del mal», de Roberto Costantini

Grumetillos, hoy vengo a hablaros de la última novela negra que ha publicado Grijalbo, Las raíces del mal, del autor italiano Roberto Costantini. La novela negra no es un género con el que me encuentre especialmente cómoda, me aburre la mayoría de las veces. Muy buena tiene que ser la historia, muy carismático tiene que ser el protagonista, muy bien escrita tiene que estar para que siga adelante y no la deje aparcada. De hecho, cuando me propusieron leerla estuve a punto de rechazarla, pero la curiosidad me pudo. Me puse a indagar en la red. Leí un par de entrevistas del autor y me llamó mucho la creación de la historia, cómo había planteado su estructura. Así que cuando me quise dar cuenta, necesitaba leer este libro.

Las raíces del mal es la segunda entrega de la “Trilogía del Mal” pero, como dato curioso, los dos primeros libros pueden leerse de forma independiente y sin respetar el orden. Es decir, el lector puede seguir el orden de publicación o el orden cronológico de los hechos. ¿Cómo es esto? En el primer libro –Tú eres el mal–, se nos presenta a Michele Balistreri, un joven comisario demasiado cínico en una Italia oscura y deprimente. En la segunda novela, Las raíces del mal, no avanzamos en el tiempo, sino que retrocedemos a la infancia del protagonista, a su turbulento pasado en el seno de una familia acomodada en la Libia previa al gobierno de Gadafi. La gracia del asunto es que la estructura está tan bien planteada que puedes empezar por el segundo libro con la azarosa vida de Michelino, el rebelde adolescente buscapleitos que se columpia peligrosamente entre los dos lados de la ley, o seguir el orden de publicación y conocer primero al joven y cínico comisario Balistreri, para luego sumergirte en sus turbios orígenes, sin perder en ningún momento información por el camino o adelantar acontecimientos. Esta forma de plantear la trilogía me llamó poderosamente la atención y fue lo que me terminó de decidir a leerla.

“Sencilla y directa, sin complicaciones excesivas”
¿Qué cuenta Las raíces del mal? Tenemos dos partes perfectamente diferenciadas. Sin querer desvelar mucho del argumento os diré que por un lado tenemos la acomodada infancia del protagonista en Trípoli marcada por un doloroso suceso y por una red de conspiraciones políticas que terminan por engullir de forma dramática a su familia, radicalizando el carácter del protagonista y el de sus tres “hermanos de sangre”, Ahmed, Karim y Nico. Por otro, ya de adulto, el comisario tendrá que resolver un peliagudo asesinato en Italia que reabrirá viejas heridas y reavivará recuerdos que Balistreri hubiese preferido dejar atrás.

En realidad no tenemos una novela negra al uso, aunque el argumento sugiera lo contrario. Personalmente, he encontrado Las raíces del mal más cerca de la novela histórica moderna que de un thriller policíaco. La combinación me ha gustado mucho. La estructura de la novela es muy ágil, está muy bien escrita, con un ritmo muy bueno, con el justo equilibrio entre diálogos y descripciones. La parte histórica es muy sólida, muy documentada y es lo que más me ha gustado. Sin embargo, la segunda parte, más centrada en la resolución de ciertos crímenes, me ha parecido más floja, más evidente y con pocas sorpresas. Quizá el protagonista se ha ido volviéndose demasiado cínico y descreído a lo largo de la novela. De aquel chaval idealista que miraba emocionado las películas de Kirk Douglas al inicio de la historia hubiese esperado un poco más de empatía en el último tramo de la novela, especialmente después de todo lo que le sucede y todo lo que termina descubriendo al final. No he conectado con Michele Balistreri y en ocasiones me ha exasperado su comportamiento. Su frío desapasionamiento al final me ha sacado de quicio. Así lo digo.

La edición de Grijalbo es más que correcta: tapa blanda reforzada con sobrecubierta, buen tamaño de letra, buenos márgenes para poder poner los post-it y papel sin brillos. Además, la novela viene acompañada de tres mapas: uno de Trípoli y dos de la ubicación de la hacienda familiar de los Balistreri, para que tengamos una visión del terreno donde se producen los principales hechos de la novela. En cuanto a la traducción, también me ha parecido muy correcta y solo he encontrado una erratilla sin importancia. Un acabado como tiene que ser.

En definitiva, Las raíces del mal es una novela que va más allá del simple thriller policíaco, moviéndose tranquilamente en la novela histórica moderna y dándonos una visión sobre la historia reciente de Italia, los movimientos extremistas islámicos, la subida al poder de Gadafi y los entresijos de las corruptas y traicioneras altas esferas. Como novela negra es sencilla y directa, sin complicaciones excesivas, con un protagonista que representa al anti-héroe clásico, cínico y descreído, con un alma tan oscura como el mal que pretende combatir.
Información adicional

Novela policíaca Literatura Novela

Las raíces del mal.
(Alle radici del male).
Traducción de Mercedes Corral Corral.
Grijalbo, enero de 2014.
634 páginas.
Disponible en ebook.
21,90 € (rústica con solapas), 13,99 € (electrónico).
Segunda entrega de la "Trilogía del mal", pero de lectura independiente.

1 comentario:

  1. Reconozco que a mi también me llamó mucho la atención la forma en la que se presenta esta trilogía, por eso de que se pueda empezar a leer desde cualquiera de los tres libros sin perderte ningún detalle importante. En cuanto a la novela negra... me gustaría empezar a meterme un poquito en el género, pero al leer tu reseña me he dado cuenta de que en realidad el libro no me serviría para tal efecto, así que lo pospondré para cuando retome ciertas novelas algo más genéricas.

    Es curioso, en los últimos años, viendo por ejemplo series como House, Sherlock, Big Bang y otras tantas, parece ser que los protagonistas con un comportamiento "peculiar" se están llevando todas las miradas. Sería interesante saber qué giros ha dado la sociedad como para que hayamos llegado a este punto. xD

    Muy chula tu reseña Eilonwy, me ha gustado. Como siempre directa y sencilla.

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