6 de marzo de 2014

Reseña: «Guardianes de sueños. El libro de Morfeo», de Ricard Ruiz y Álex Hinojo

Con El libro de Morfeo se inicia la serie juvenil "Guardianes de sueños", la fantasía onírica imaginada y escrita por Ricard Ruiz Garzón y Álex Hinojo que narra lo que les sucede a un grupo de niños que forman la pandilla de Los Guardianes, formada por Serena, Raúl, Simón y Virginia. Su aventura comienza cuando comienzan a compartir unos extraños sueños en los que aparece el abuelo de Serena y son amenazados por el siniestro Doctor Letargo. Es una aventura sencilla y entretenida publicada por La Galera en una edición preciosa ilustrada por Pedro Rodríguez.

El libro de Morfeo es una novela dirigida casi exclusivamente a los lectores jóvenes. Es algo que vale la pena aclarar en esta era en la que el Santo Grial de la edición parece ser la obtención del crossover perdido, ese libro que atraiga por igual a un público juvenil y adulto y le salve el día a la editorial. Así, aunque me parece una novela imaginativa, explicada con gran sentido del ritmo y de la aventura, y llena de diálogos divertidos (“chispeantes”, uno diría), lo cierto es que no resiste bien el escrutinio de una mirada, si me lo permitís, adulta. Sin duda la he disfrutado, seguiré las próximas entregas con interés, me encantará compartirlo con mis hijas dentro de unos años, pero las exigencias a mi sentido de suspensión de la incredulidad han sido demasiado altas. Es una lástima porque no creo que hubiera hecho falta un gran esfuerzo adicional para hacer de la novela algo mucho más todo terreno.

Empezaré por algunos de los problemas que le veo como lector –de nuevo, con permiso– adulto, para luego tratar de explicar porqué creo que vale la pena leerlo. O, al menos, a quién creo que puede gustarle.

“Una mitología propia atractiva y con mucho potencial”
En esencia tengo dos problemas con este El libro de Morfeo, uno de los cuales puede solucionarse retroactivamente a medida que el trasfondo de la historia se amplíe en futuras entregas, aunque eso sea un pobre consuelo para este primer episodio de las aventuras de Los Guardianes. Me refiero al nulo esfuerzo por parte de los autores por repartir el peso de la historia entre el equipo de héroes, la mitad de los cuales no hace nada (rien, nothing, res de res), en toda la historia. Serena y Raúl sí, tienen una magnífica aventura en la que la cualidad de protagonista de la primera es evidente y no niega nada del carisma del segundo, pero Raúl y Virginia (o sus alter ego oníricos) no hacen más que ser presentados y puestos convenientemente en barbecho hasta futuros requerimientos. En ese sentido la historia está descompensada. En el apartado de personajes tampoco me convence la caracterización infantil de algunos de los personajes secundarios (aunque todavía sonrío cuando pienso en el nombre de uno de los miembros del consejo de Tierra Onírica: Al-Mohadín), pero es evidente que eso será percibido de forma diferente por el público diana de la novela. A mi me choca porque (a su maniquea pero perfectamente aceptable manera) Serena, Raúl, su abuelo e incluso el Doctor Letargo, el villano al que se enfrentan, sí que están bien desarrollados.


Mi segundo problema es que tengo la sensación de que se desaprovecha lo que para mí es la base del libro: la naturaleza de Los Guardianes y, en parte, de la de la misma Tierra Onírica. ¿Porqué Los Guardianes son quiénes son? Se intuye que algo se explicará en el futuro, pero la decisión de omitir toda explicación –con una muy honrosa explicación parcial en el caso de Serena– parece extraña y no me parece que beneficie a la novela. Ésta no rehúye los tópicos y consigue que eso no sea un problema, y diría que aceptar una convención más y plantear la narración como una historia de origen (de origen de supergrupo, se entiende) le hubiera sentado muy bien. De nuevo, es de suponer que en futuras entregas se ampliará la información al respecto.

Por otro lado, el libro explica una aventura trepidante, tiene una protagonista carismática que explica la historia con gracia (y cierta trampa) y consigue presentar una mitología propia atractiva y con mucho potencial. El libro está escrito con una prosa ágil pero muy cuidada y la habilidad de los autores para planificar escenas es evidente. No me cabe duda de que va a gustar al público juvenil al que está dirigida, pero también a aquellos adultos que gustan de aventuras rápidas y emocionantes libres de complicaciones. Sí, huele un poco a fórmula, pero en esencia funciona y es de esperar que funcione mejor a medida que la propuesta crezca. Más que recomendar que corráis a por él, mi recomendación es que, si tenéis algún niño cercano a quien regalárselo… no os lo penséis dos veces y cedáis a la tentación de volver a ser niños durante las dos o tres tardes que os durará esta aventura.


Información adicional

Fantasía juvenil Literatura Novela

Leer sin tener en cuenta nada anterior

Guardianes de Sueños. El libro de Morfeo.
Título original en castellano.
La Galera, octubre de 2013.
304 páginas.
No disponible en ebook.
14,90 € (tapa dura con sobrecubierta).
Primera entrega de "Guardianes de sueños".

4 comentarios:

  1. Pues nada, por lo que comentas está claro que no está pensada en absoluto para el público adulto.

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  2. Como bien dices: "No me cabe duda de que va a gustar al público juvenil al que está dirigida, pero también a aquellos adultos que gustan de aventuras rápidas y emocionantes libres de complicaciones" es un buen libro al que tener en cuenta si quieres liberar tu cerebro de información y de espesura.

    Lo pondré en la lista de los "para divagar" xDD

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  3. A ver, Al Rico Libro, es cómo tú dices, pero es cierto que si te interesa la literatura juvenil (como a mi, vamos) tiene interés, y si tienes excusa para regalárselo a algún crío cercano (como yo, vamos XD) es perfectamente disfrutable. Es cuestión, eso sí, de regular las expectativas.

    Y eso sí, Cyram, como desintoxicante funciona bien. Y en serio, en un par de tardes te lo ventilas xD

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  4. Definitivamente esta dirigido a un público juvenil, lo cual también es magnífico, existen pocas aventuras de este tipo que despierten el amor por la lectura, por lo que yo quedo muy satisfecha con la obra, finalmente nuestros pequeños lectores pueden disfrutar y comprender

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