Publicado por vez primera hace poco más de un lustro, El dragón de hielo es hasta el momento el único cuento para niños que ha publicado George R. R. Martin, autor de la conocidísma saga de fantasía épica "Canción de hielo y fuego". Se aleja de los grandes dramas para adultos de la saga que dio comienzo con Juego de tronos, no recomendada a menores, pero El dragón de hielo tiene ese grado de dureza que tan característico resulta en los cuentos infantiles de toda la vida, a los originales de los hermanos Grimm nos remitimos. En El dragón de hielo no hay grandes gestas, ni se trata de una epopeya épica que será recordada a lo largo de los siglos, pero predomina cierto grado de nostalgia, de añoranza bien medida, que hace que tras acabar su lectura nos quedemos con una sensación agradable pero agridulce al mismo tiempo.
Quizá estableciendo cierto paralelismo, George R. R. Martin plantea en El dragón de hielo el frío invierno como una analogía de la renovación, algo que todavía está por ver en "Canción de hielo y fuego", su obra cumbre. Su niña protagonista, Adara, es una chica diferente a sus hermanos, su risa no es tan fácil como la del resto de niños de su edad, pero tiene una característica especial que la convierte en alguien único: es una niña del invierno. Irradia frío, quizá por ello el dragón de hielo que en ocasiones ve por el rabillo del ojo se acerca a ella y se convierte en un amigo que nadie más puede ver ni apreciar.
Escrito con un lenguaje que no sólo los más pequeños de la casa comprenderán a la perfección, sino que los adultos encontrarán auténtica belleza en sus palabras, El dragón de hielo es una novela corta que pone de manifiesto muchos de los tópicos de la literatura juvenil –una niña especial similar a la Arya de Canción de hielo y fuego, un compañero de juegos exótico, el valor de la amistad, del sacrificio, de la familia–, un regalo ideal para el invierno por su poética descripción de un entorno helado. Un cuento con una calidad algo superior a la media, similar en algunos aspectos a la película Cómo entrenar a su dragón, que nos deja claro que la amistad es un concepto universal entre especies.
Uno de los aspectos sin duda más llamativos de El dragón de hielo son las ilustraciones de Verónica Casas para la edición española, escogida por el propio autor del cuento, pues años antes la ilustradora ya puso imagen a varios relatos publicados en la revista Gigamesh. Mientras que Yvonne Gilbert se encarga de la edición americana, ambos estilos muestran escenas representativas del cuento, en un estilo a lápiz que casa muy bien con el frío que irradia el tono de El dragón de hielo. Cabe decir que la edición española del cuento tiene un carácter más austero respecto a la versión original; el diseño de las letras al inicio de cada uno de los capítulos tienen un diseño menos recargado, mientras que los caracteres del texto son sin duda menos ágiles, dotando al conjunto –sumado a las ilustraciones, más rudas– de un preciosismo menor. Por lo demás, continúa siendo un cuento totalmente recomendable para quienes les gusta dejarse llevar por la magia de las historias para niños. Los incondicionales de "Canción de hielo y fuego" encontrarán aquí a un GRRM diferente, aunque con un estilo similar en algunos puntos.
Podéis leer una fotoreseña de El dragón de hielo, aquí.


Parece un bonito cuento para regalar a los sobrinos, ahora que ya llegan las navidades.
ResponderEliminarPor cierto, me pregunto si el título de este cuento tiene algo que ver con la constelación homónima que se menciona en Canción...
Pues mira, es posible. Martin a veces utiliza nombres que ya han salido antes en otras obras, así que porqué no. De hecho, El Dragón de Hielo está ambientado en un mundo de fantasía donde los malos cabalgan dragones, parece un pasado muy anterior a Juego de Tronos.
ResponderEliminarQué pena que no aprovechen la edición original.
ResponderEliminarHola, estás invitado al nuevo reto del blog Acompáñame.
ResponderEliminarSe trata del Reto 3, el Cuento de Navidad.
Si deseas participar, infórmate aquí:
http://podemos-juntos.blogspot.com.es/2012/12/reto-3-cuento-navideno.html
Un abrazo.
Intentaré leerlo aunque no es que sea ya muy niño que digamos pero desde que leí la saga de canción de hielo y fuego, cuento bastante con el hacer de este señor.
Yo me lo he pedido para leer estas navidades, aunque aún no he empezado. Seguro que me gusta, es de mi estilo.
ResponderEliminarAhora leo El Dragón de Frío, de Vicente Catalá, y me está gustando bastante por lo bien escrito que está y narrado. Cuando lea los dos volveré seguro a opinar.
Saludos